Nearshoring en Jalisco: la industria que puede transformar la economía y detonar vivienda, turismo y empleo hacia 2030
Bruno Martínez, presidente de APIEJ, destacó las oportunidades que el nearshoring representa para Jalisco y los retos de infraestructura, energía y talento que enfrenta el estado.
Jalisco busca consolidarse como un polo estratégico del nearshoring, impulsado por su infraestructura, talento especializado y crecimiento de la industria de alta tecnología.
/Imagen: Especial
El nearshoring está transformando las cadenas de suministro a nivel mundial y México se encuentra en una posición estratégica para aprovechar este proceso debido a su cercanía con Estados Unidos y a las ventajas comerciales que ofrece el T-MEC.
En este escenario, Jalisco busca consolidarse como uno de los principales ecosistemas industriales y tecnológicos de México, con una industria que durante los últimos años ha incrementado la demanda de espacios, talento especializado e infraestructura.
Para Bruno Martínez, presidente de la Asociación de Parques Industriales del Estado de Jalisco (APIEJ), el estado tiene una oportunidad importante para capitalizar esta transformación, particularmente en sectores de alta tecnología.
Durante una entrevista, explicó que el nearshoring no solamente representa la llegada de nuevas fábricas, sino una transformación que puede impactar en el empleo, la vivienda, los servicios, el turismo, las oficinas y la infraestructura urbana.
Te puede interesar: T-MEC en revisión: ¿Cómo puede afectar al peso mexicano y a las inversiones en Forex?
¿Qué es el nearshoring y por qué México se volvió estratégico?
El nearshoring consiste en acercar las líneas de producción y las cadenas de suministro a los mercados donde se encuentran los consumidores finales.
Aunque el fenómeno no es nuevo, la reconfiguración de las cadenas globales de suministro tomó fuerza a partir de la guerra comercial entre Estados Unidos y China durante el primer gobierno de Donald Trump.
Posteriormente, la pandemia evidenció los riesgos de depender de cadenas de suministro demasiado alejadas y aceleró la búsqueda de nuevas ubicaciones para producir más cerca de los principales mercados.
En este contexto, México adquirió una ventaja estratégica por su ubicación geográfica y su integración comercial con Estados Unidos y Canadá mediante el T-MEC.
Para Jalisco, esta transformación representa una oportunidad que va más allá de la instalación de nuevas plantas industriales.
Jalisco construyó durante décadas su ecosistema industrial
Una de las ventajas de Jalisco frente al nearshoring es que no parte de cero.
De acuerdo con Bruno Martínez, el ecosistema industrial y tecnológico del estado comenzó a desarrollarse hace más de 40 años, particularmente con la llegada de compañías como Kodak y Bosch durante la década de 1980.
A partir de entonces comenzó a crecer una red de empresas, proveedores, instituciones educativas y talento especializado que permitió la consolidación de Jalisco como uno de los principales polos tecnológicos del país.
Actualmente, el estado cuenta con una importante diversificación industrial que incluye sectores como:
- Alta tecnología.
- Tecnologías de la información.
- Dispositivos médicos.
- Industria farmacéutica.
- Sector agroalimentario.
- Electromovilidad.
- Robótica.
- Inteligencia artificial.
Esta diversificación es uno de los factores que pueden ayudar a Jalisco a captar nuevas inversiones vinculadas con la transformación tecnológica de la industria.
Infraestructura y talento: las ventajas de Jalisco ante el nearshoring
Aunque Jalisco no es un estado fronterizo, cuenta con conexiones que permiten enlazarlo con diferentes regiones de México y con mercados internacionales.
Martínez destacó la importancia de la infraestructura aeroportuaria, la conectividad carretera con el Bajío y Ciudad de México, así como la conexión marítima a través del puerto de Manzanillo.
A esto se suma uno de los principales activos del estado: el talento especializado.
La presencia de universidades y programas educativos relacionados con tecnología permite que las empresas encuentren personal calificado para industrias que requieren conocimientos especializados.
Por ello, el atractivo de Jalisco no está únicamente en ofrecer mano de obra competitiva, sino en contar con profesionales capaces de integrarse a sectores tecnológicos y de alta especialización.
La demanda de parques industriales crece en Jalisco
El avance del nearshoring ya se refleja en la demanda de espacios industriales.
Antes de 2020, Jalisco no absorbía más de 200 mil metros cuadrados de espacios industriales. Sin embargo, durante 2025 la absorción llegó a aproximadamente 677 mil metros cuadrados, de acuerdo con los datos compartidos por el presidente de APIEJ.
Para dimensionar esta cifra, Martínez explicó que la superficie equivaldría aproximadamente a 4.6 veces el tamaño del Estadio Akron de Guadalajara.
Uno de los segmentos con mayor demanda corresponde a espacios industriales de 15 mil metros cuadrados en adelante.
El problema es que la disponibilidad es cada vez menor. De acuerdo con el representante de APIEJ, estos espacios registran una vacancia cercana al 2%.
Una tasa de vacancia inferior al 5% es considerada una señal de expansión del mercado, por lo que el crecimiento de la demanda plantea también el reto de desarrollar nuevos parques industriales.
Inteligencia artificial, centros de datos y electromovilidad presionan la infraestructura
El nuevo ciclo de industrialización ya no está limitado a las fábricas tradicionales.
La expansión de la inteligencia artificial, los centros de datos, la robótica y la electromovilidad está generando nuevas necesidades de infraestructura.
Para Martínez, Jalisco tiene una oportunidad porque cuenta con un ecosistema tecnológico que puede permitirle participar no solamente como receptor de líneas de producción, sino también en actividades de innovación, diseño y desarrollo tecnológico.
El reto será aprovechar la infraestructura y el talento existentes para atraer una mayor parte de las cadenas de valor.
La energía, uno de los grandes retos para Jalisco
El crecimiento de industrias de alta tecnología también implica una mayor demanda energética.
Los centros de datos y las nuevas tecnologías requieren grandes cantidades de electricidad, por lo que garantizar el suministro y desarrollar infraestructura energética suficiente será uno de los principales desafíos para el estado durante los próximos años.
De acuerdo con la visión de APIEJ, la energía se ha convertido en un factor determinante para la competitividad industrial, especialmente ante el crecimiento de tecnologías como la inteligencia artificial y los centros de datos.
Por ello, la expansión industrial tendrá que acompañarse de infraestructura energética suficiente y de soluciones sustentables.
¿Cuál es el principal obstáculo para aprovechar el nearshoring en México?
Para Martínez, México tiene una oportunidad importante, pero será necesario trabajar de manera coordinada entre los diferentes niveles de gobierno, cámaras industriales y empresariales.
Entre los factores que pueden afectar el apetito de los inversionistas se encuentran la seguridad, la infraestructura y la certeza para desarrollar nuevos proyectos.
En este sentido, la continuidad del T-MEC representa una ventaja para las empresas que buscan establecer operaciones en México, ya que permite contar con un marco comercial para planear inversiones de largo plazo.
El reto será aprovechar las condiciones actuales y convertirlas en proyectos concretos de inversión, empleo y desarrollo económico.
El nearshoring también puede impulsar vivienda, turismo y servicios
Uno de los efectos más importantes del nearshoring puede ocurrir fuera de los parques industriales.
La llegada de nuevas compañías implica también la llegada de ingenieros, trabajadores especializados, ejecutivos y talento internacional, quienes necesitarán vivienda, transporte, servicios, espacios comerciales y actividades de entretenimiento.
Por ello, el crecimiento industrial puede convertirse en un detonador para otros sectores de Jalisco.
Martínez consideró que existe una oportunidad para desarrollar vivienda, infraestructura turística, oficinas y servicios que acompañen el crecimiento de la actividad industrial.
Sin embargo, este proceso deberá realizarse de manera ordenada para evitar problemas de movilidad, vivienda, infraestructura y medio ambiente.
¿Qué riesgos puede generar el crecimiento industrial en Jalisco?
Aunque el panorama es positivo, el crecimiento acelerado también representa desafíos.
Uno de ellos es garantizar que las nuevas empresas cumplan con la legislación mexicana en materia ambiental, construcción y operación.
Para Martínez, el objetivo debe ser atraer compañías que generen valor agregado, innovación y crecimiento económico sostenible, evitando que la expansión industrial ocurra sin planeación.
Otro de los grandes beneficios podría encontrarse en el desarrollo de proveedores locales.
La creación de una proveeduría más sólida permitiría que las empresas mexicanas no solamente participen en las cadenas de exportación hacia Estados Unidos, sino que también puedan buscar oportunidades en Europa, Sudamérica e incluso Asia.
Jalisco podría absorber hasta 600 mil metros cuadrados industriales al año
De cara a 2030, la expectativa es que la expansión industrial continúe.
Martínez estima que durante los próximos cinco años Jalisco podría crecer a tasas de entre 400 mil y 600 mil metros cuadrados de espacios industriales anuales.
El crecimiento, explicó, no necesariamente será constante, pues podría presentar periodos de aceleración y desaceleración antes de alcanzar una etapa de mayor estabilidad.
La oportunidad estará en transformar ese crecimiento industrial en empleos, desarrollo económico, innovación y mejores condiciones de vida.
El nearshoring, por lo tanto, podría convertirse en una plataforma para una transformación mucho más amplia de la economía jalisciense.
Te puede interesar: Reino Unido abre a México un mercado de 68 millones de consumidores tras integrarse al CPTPP; detalles clave y ventajas
Congreso APIEJ 2026: ¿cuándo y dónde será el evento sobre la nueva industria en Jalisco?
En medio de esta transformación, la Asociación de Parques Industriales del Estado de Jalisco (APIEJ) realizará su Congreso 2026, considerado uno de los principales espacios de articulación del sector de parques industriales en el estado.
El encuentro se llevará a cabo el 1 y 2 de septiembre de 2026 en el Hyatt Regency Andares Guadalajara, y reunirá a líderes industriales, desarrolladores, inversionistas y autoridades.
El Congreso tendrá como eje:
“Revolución inmobiliaria industrial: Navegando las nuevas reglas del juego en Norteamérica”.
La agenda abordará algunos de los principales retos que enfrenta la industria, entre ellos:
- Energía.
- Infraestructura.
- Logística.
- Financiamiento.
- Comercio internacional.
- Nuevas oportunidades derivadas del nearshoring.
- Competitividad industrial.
El encuentro también representa un momento importante para Bruno Martínez, pues marca el cierre de su gestión al frente de APIEJ y busca colocar sobre la mesa los principales retos y oportunidades que enfrenta el sector industrial de Jalisco.
La asociación plantea que México atraviesa un momento estratégico para fortalecer su infraestructura y competitividad industrial, por lo que llama a empresarios e integrantes del sector a participar en la discusión.
¿Por qué el nearshoring puede transformar a Jalisco hacia 2030?
La oportunidad para Jalisco va más allá de construir nuevas naves industriales.
El estado cuenta con una combinación de talento, infraestructura, empresas, proveedores y experiencia tecnológica que puede permitirle participar en la nueva configuración de las cadenas productivas de Norteamérica.
El desafío será conseguir que la inversión genere valor local y que el crecimiento industrial avance acompañado de vivienda, movilidad, energía, servicios, turismo e infraestructura.
De lograrlo, el nearshoring podría convertirse en uno de los principales motores de crecimiento de Jalisco durante los próximos años.
La meta, más que atraer empresas por sí misma, será construir un ecosistema capaz de aprovechar la nueva economía de Norteamérica y convertir la inversión industrial en desarrollo económico sostenible para el estado.
¿Qué significa el nearshoring para el futuro de Jalisco?
El reto para Jalisco será convertir el crecimiento industrial en desarrollo económico sostenible. La llegada de nuevas empresas puede generar empleos y fortalecer la proveeduría local, pero también traerá una mayor demanda de energía, vivienda, movilidad, servicios e infraestructura.
Con una proyección de crecimiento de hasta 600 mil metros cuadrados de espacios industriales al año, el estado tiene frente a sí una oportunidad que va más allá de los parques industriales: construir un ecosistema capaz de integrar tecnología, talento, inversión y nuevas cadenas de suministro.
En este escenario, el nearshoring puede convertirse en uno de los principales motores de transformación de Jalisco hacia 2030, siempre que el crecimiento se acompañe de planeación y coordinación entre autoridades y sector privado.
Como resumió Bruno Martínez durante la entrevista, “no es solamente industrial; es la base” de una transformación que puede extenderse hacia la vivienda, el turismo, los servicios y la economía local.
Ahora, la tarea será que Jalisco esté preparado para aprovecharla.
Sigue leyendo: Hutchison Ports TIMSA amplía su operación en Manzanillo: así son sus nuevas grúas eléctricas
NCG