Otra vez Trump cambiando nombres, propone llamar “Lago América” al Lago Ontario en contra de Canadá en plena guerra comercial
La propuesta de Trump para rebautizar el Lago Ontario recuerda su decisión de llamar “Golfo de América” al Golfo de México
Trump propuso cambiar el nombre del Lago Ontario a “Lago América”, en una nueva provocación contra Canadá durante la disputa comercial
/Foto: Especial | AFP
La guerra comercial entre Estados Unidos y Canadá subió nuevamente de tono este martes, pero Donald Trump decidió llevar la confrontación a un terreno distinto al de los aranceles.
El presidente estadounidense aseguró que analiza cambiar el nombre del Lago Ontario por “Lago América”, una propuesta que llega justo cuando Ottawa anunció nuevos impuestos a productos estadounidenses y la relación entre ambos países atraviesa una nueva escalada.
Trump difundió su propuesta a través de Truth Social y respaldó la idea con un mapa en el que el nombre “Lago Ontario” aparece tachado y sustituido por “Lago América”, acompañado por una bandera de Estados Unidos.
“Estados Unidos está considerando seriamente cambiar el nombre del lago Ontario a lago América, dado que no esperamos seguir haciendo muchos negocios con Ontario”, dijo Trump en su red social Truth Social.
La propuesta recuerda su decisión del año pasado de referirse al Golfo de México como “Golfo de América” en documentos y comunicaciones oficiales estadounidenses, mientras México continúa utilizando el nombre original.
El Lago Ontario es uno de los cinco Grandes Lagos que se encuentran en la frontera entre Canadá y Estados Unidos.
El cuerpo de agua comparte su nombre con la provincia canadiense de Ontario y limita también con el estado estadounidense de Nueva York. Toronto, la ciudad más grande de Canadá, se encuentra en su orilla noroeste.
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Canadá responde a Trump con nuevos aranceles de hasta 50% a productos de EU
El anuncio sobre el Lago Ontario ocurrió el mismo día en que Canadá informó una nueva ronda de aranceles de represalia contra productos estadounidenses, con tasas que van de 15% a 50%.
Las medidas fueron anunciadas después del fracaso de las negociaciones comerciales entre ambos países y entrarán en vigor el 8 de septiembre.
Los nuevos gravámenes alcanzarán a más de 700 productos estadounidenses y buscan responder a los aranceles impuestos por Washington.
Entre los sectores afectados se encuentran el acero, los productos lácteos, los electrodomésticos, la maquinaria agrícola, la pulpa, el papel y los productos electrónicos.
También se contemplan artículos como mariscos, queso, ropa, cosméticos y papel higiénico.
Los productos estadounidenses que anteriormente estaban sujetos a un arancel de 25% enfrentarán, en determinados casos, una tasa de 50%.
Otros bienes, entre ellos electrodomésticos, productos lácteos y ciertos derivados del acero y aluminio, tendrán tarifas de 25%, mientras que una categoría menor, integrada por equipos eléctricos y herramientas, tendrá un gravamen de 15%.
Los nuevos impuestos se suman a las medidas que Canadá ya mantiene sobre los automóviles estadounidenses.
El gobierno canadiense también anunció un paquete de ayuda de 5 mil 400 millones de dólares para empresas y trabajadores afectados por la disputa comercial.
“Este es un desafío sin precedentes impuesto a Canadá. Pero Canadá estará a la altura de las circunstancias”, declaró el ministro de Finanzas, François-Philippe Champagne.
“Creo que lo que los canadienses pueden ver esta mañana es que estamos unidos. Estamos unidos en nuestra respuesta”, añadió.
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Ontario queda en el centro del enfrentamiento entre Trump y Canadá
La provincia de Ontario ocupa un lugar particularmente relevante dentro de esta disputa, debido a su peso económico y a que concentra una parte importante de la industria automotriz canadiense.
En su territorio también se encuentran Toronto y Ottawa.
La tensión entre Trump y el gobierno provincial aumentó después de que Doug Ford criticara las medidas estadounidenses contra los automóviles canadienses y planteara utilizar distintas herramientas de presión contra Washington, incluida la posibilidad de restringir o aplicar un recargo a las exportaciones de electricidad.
En una etapa anterior del conflicto, Ontario impuso temporalmente un recargo de 25% a las exportaciones de electricidad dirigidas a tres estados estadounidenses.
Ford también utilizó un tono particularmente duro contra Trump. El primer ministro de Ontario criticó las amenazas contra la industria automotriz y llegó a decir que el presidente estadounidense podía “besar mi trasero”.
Trump respondió con advertencias de consecuencias “mucho peores” y volvió a referirse a Mark Carney como “gobernador”, retomando su insistencia en que Canadá debería convertirse en el estado número 51 de Estados Unidos.
La confrontación comercial se intensificó después de que Washington impusiera aranceles de 50% a productos canadienses por alrededor de 20 mil millones de dólares, mientras Canadá decidió responder con gravámenes que igualan los niveles estadounidenses en distintos sectores.
Los nuevos aranceles canadienses representan aproximadamente 7.3% de las importaciones procedentes de Estados Unidos. Entre los bienes alcanzados se encuentran productos industriales y artículos de consumo.
A la par de las medidas comerciales, ambos gobiernos mantienen diferencias sobre la revisión del T-MEC, mientras la relación entre sus principales dirigentes continúa marcada por declaraciones cada vez más confrontativas.
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Trump insiste en la presión sobre Canadá con nuevos aranceles
La propuesta para cambiar el nombre del Lago Ontario se suma a la presión que Trump ha ejercido sobre Canadá desde distintos frentes. Además de los aranceles, el mandatario estadounidense ha insistido en la posibilidad de que el país se convierta en el estado 51 de Estados Unidos.
La disputa también se ha trasladado a las declaraciones entre funcionarios de ambos gobiernos. Ford ha cuestionado abiertamente las decisiones de Washington, mientras Trump ha respondido con ataques contra el primer ministro de Ontario y contra Mark Carney.
Durante el fin de semana, Carney afirmó que negociadores estadounidenses habían buscado imponer restricciones a los acuerdos comerciales de Canadá con otros países. También aseguró que funcionarios estadounidenses realizaron amenazas que consideró inaceptables contra la lengua francesa y la cultura quebequense.
Trump rechazó esas acusaciones y respondió en Truth Social que él no interferiría con los canadienses que hablan francés.
“Esta mentira fue inventada por un primer ministro débil e ineficaz en un intento de ganar apoyo político”, acusó Trump.
Estados Unidos es el principal socio comercial de Canadá y las exportaciones canadienses hacia su vecino representan 70% de su total. Canadá, por su parte, es el segundo mayor socio comercial de Estados Unidos en bienes este año, solamente detrás de México.
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