Qué es la necrobótica y para qué sirve: robots hechos con arañas muertas
El proceso para hacer un "robot de araña" es más simple de lo que parece y sigue estos pasos: Se usa una araña ya muerta.
La necrobótica es una tecnología innovadora que encuentra inspiración y materiales en la naturaleza misma.
/Foto: Philipp Ruch en Pixabay
La necrobótica es un campo nuevo de la ciencia que usa partes de animales muertos, como arañas, para hacer pequeños robots o herramientas mecánicas. Investigadores de la Universidad de Rice en Texas, EE.UU., fueron los primeros en demostrar esta técnica en 2022, logrando que una araña muerta funcionara como una pinza robótica.
La idea no es revivir al animal, sino aprovechar su cuerpo como si fuera una máquina. Las arañas tienen un sistema natural para mover sus patas que los científicos pueden reactivar con aire. Esto permite crear dispositivos baratos, eficientes y que se descomponen solos, algo útil para trabajos en miniatura donde los robots normales no sirven.
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Cómo convierten una araña muerta en un robot o pinza
El proceso para hacer un “robot de araña” es más simple de lo que parece y sigue estos pasos:
- Se usa una araña ya muerta. Los científicos no matan arañas para esto. Usan cuerpos de arañas que ya fallecieron naturalmente.
- Se le pone una aguja. Insertan una aguja muy fina en la parte delantera del cuerpo de la araña (llamada prosoma).
- Se inyecta aire. A través de la aguja, le meten aire a presión. Este aire actúa como el sistema hidráulico que la araña usaba en vida para estirar sus patas.
- Se controla como una herramienta. Al controlar la cantidad de aire, hacen que las patas se abran o se cierren. Así, el cadáver de la araña se convierte en una pinza funcional que puede agarrar objetos pequeños con precisión.
Para qué sirve la necrobótica: usos de los robots biodegradables
Esta tecnología no es solo un experimento curioso. Tiene aplicaciones prácticas reales porque resuelve algunos problemas de la robótica tradicional:
- Trabajar con cosas muy pequeñas: Son ideales para tareas de micromanipulación, como colocar componentes diminutos en circuitos electrónicos o manejar muestras biológicas frágiles bajo el microscopio.
- Robots que no contaminan: A diferencia de los robots de metal y plástico, un dispositivo hecho con necrobótica es biodegradable. Se descompone naturalmente, lo que es perfecto para misiones científicas en la naturaleza donde no se puede dejar basura tecnológica.
- Son más eficientes y baratos: El cuerpo de una araña es increíblemente fuerte para su tamaño. Estas pinzas naturales pueden levantar objetos que pesan más del 130% del peso de la propia araña. Además, son más baratas de producir que un brazo robótico metálico en miniatura.
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Problemas y dilemas éticos de la necrobótica
Aunque suena a ciencia útil, la necrobótica genera una gran polémica. El debate principal es si es ético usar el cuerpo de un animal, aunque esté muerto, como si fuera una herramienta o un repuesto para una máquina.
Muchas personas y científicos se preguntan: ¿Dónde está el límite? Los críticos temen que esto pueda normalizar el ver a los seres vivos solo como recursos, quitándoles el respeto. También existe la preocupación de que en el futuro se puedan crear “granjas” de animales solo para usar sus cuerpos en tecnología, algo que la mayoría considera moralmente incorrecto.
Por ahora, la necrobótica usa arañas que ya han muerto. Pero el avance de esta ciencia obliga a la sociedad a tener una conversación seria sobre qué está permitido hacer en nombre del progreso y cómo queremos relacionarnos con la biología de otros seres.
En resumen, la necrobótica es una tecnología innovadora que encuentra inspiración y materiales en la naturaleza misma. Transforma el cuerpo de una araña en una herramienta robótica precisa y biodegradable, ofreciendo soluciones para la micromanipulación y reduciendo desechos electrónicos.
Sin embargo, su desarrollo no está libre de controversia. El futuro de esta ciencia dependerá tanto de sus avances técnicos como de que se establezcan reglas éticas claras que guíen su uso, asegurando que el progreso tecnológico no pase por encima del respeto a la vida. DJ
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