El Tri frente al espejo: Entre el ensayo y la urgencia mundialista

20 de Enero de 2026

Fernando Vargas Nolasco

El Tri frente al espejo: Entre el ensayo y la urgencia mundialista

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Fernando Vargas Nolasco

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EjeCentral

A escasos meses de que el balón ruede en la inauguración del Mundial 2026, la Selección Mexicana entra en una fase crítica de introspección. Los partidos amistosos programados para este inicio de año (comenzando con las visitas a Panamá y Bolivia, y siguiendo con el duelo ante Islandia en Querétaro) no son simples compromisos de calendario; son las últimas llamadas para aquellos que aspiran a subirse al barco de Javier Aguirre.

La gira por Centro y Sudamérica en este mes de enero presenta un matiz particular: al no ser fechas FIFA, el “Vasco” ha tenido que echar mano exclusivamente de la baraja local. Esto, lejos de ser una desventaja, es un filtro de realidad. Sin el cobijo de las figuras que militan en Europa, la responsabilidad recae en la base de la Liga MX, destacando la fuerte presencia de jugadores de Chivas, quienes parecen haber tomado el liderato de esta convocatoria. Es aquí donde nombres como Armando González o el “Tala” Rangel deben demostrar que no solo son soluciones domésticas, sino piezas capaces de sostener el peso de una camiseta nacional bajo presión.

Salir de la zona de confort

El diseño de estos encuentros revela una intención clara de la Federación: sacar al equipo de su zona de confort. Jugar en el Estadio Rommel Fernández ante una Panamá que ha crecido exponencialmente en la región, y posteriormente viajar a la altitud de Santa Cruz de la Sierra para medir fuerzas con Bolivia, busca replicar la hostilidad y el desgaste físico que se vive en un torneo corto. México no necesita paseos en Estados Unidos; necesita el roce, el error y la corrección en escenarios ajenos.

Sin embargo, el escepticismo sigue rondando. La afición aún guarda en la memoria los altibajos del 2025, donde el equipo mostró chispazos de orden defensivo pero una preocupante sequía goleadora. La gran interrogante para estos juegos es si Aguirre podrá finalmente consolidar un sistema que no dependa de individualidades, sino de un funcionamiento colectivo sólido.

El camino a la madurez

Tras la aduana sudamericana, el compromiso de febrero contra Islandia servirá como un puente táctico antes de los platos fuertes de marzo frente a Portugal y Bélgica. Pero antes de pensar en Cristiano Ronaldo o en las potencias europeas, el Tri debe resolver su identidad hoy.

Estos amistosos son el escenario ideal para que el “Vasco” defina quiénes tienen el temple para resistir la presión de ser anfitriones. La Selección Mexicana no solo juega contra sus rivales de turno; juega contra el reloj y contra su propia historia. En 2026, el margen de error ha desaparecido: es momento de que el ensayo deje de serlo y se convierta en una declaración de intenciones.