Balance preliminar de la Consulta de Presupuesto Participativo y la elección de las COPACO

7 de Mayo de 2026

Balance preliminar de la Consulta de Presupuesto Participativo y la elección de las COPACO

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Cecilia Aída Hernández Cruz.

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EjeCentral

El pasado domingo 3 de mayo vivimos una nueva jornada de participación ciudadana en la Ciudad de México. Se llevó a cabo la Consulta de Presupuesto Participativo para 2026 y 2027, junto con la elección de las Comisiones de Participación Comunitaria, conocidas como COPACO. Más allá de los números, lo que dejó esta jornada es una señal clara de que cada vez más personas se involucran y hacen suyo este tipo de ejercicios.

Vale la pena detenernos un momento en los datos, porque ayudan a entender mejor lo que ocurrió. Este año participó el 6.40% de la lista nominal. Puede parecer un número pequeño a primera vista, pero en realidad es el más alto que se ha registrado en los últimos años. Para ponerlo en contexto, en ejercicios similares de 2020 y 2023, cuando también se votaron proyectos para dos años y se eligieron COPACO, la participación fue de 5.51% y 5.95%. En cambio, para 2022 y 2025 se opinó sobre proyectos para un solo año, obteniendo 3.99% de participación para el primer caso y 4.04% para el segundo.

La participación digital también batió récord este 2026, mediante el uso del Sistema Electrónico por Internet (SEI) del Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM). Para la Consulta de Presupuesto Participativo de 2023 y 2024 se contó con 22 mil 227 registros en el SEI, mientras que para la de 2025 fueron 16 mil 548. En cuanto a la emisión de votos y opiniones, en la experiencia 2023-2024 éstas fueron 14 mil cinco y, para la emisión del año pasado, la cifra ascendió a 11 mil 705. En contraste, para 2026 hubo 65 mil 462 registros y se emitieron 40 mil 483 votos y opiniones. Es decir que prácticamente se triplicaron los números respecto a las experiencias recientes.

La jornada también destacó por su organización. Se instalaron todas las mesas previstas, sin excepción. Esto significa que en las 2 mil 396 mesas receptoras las personas pudieron acudir a participar. Incluso, en algunos casos, fue necesario extender el horario de cierre porque todavía había personas en la fila esperando su turno.

Una vez concluida la jornada, comenzó de inmediato el proceso de recepción de paquetes y el cómputo de los resultados en las direcciones distritales. Esa misma noche ya se había recibido la gran mayoría de los paquetes. En cuestión de horas, el avance en el conteo era significativo tanto para la elección de COPACO como para las consultas de presupuesto participativo de ambos años.

Quizá uno de los aspectos más destacables es la rapidez con la que se completó el cómputo total. Para la tarde del lunes siguiente, es decir, menos de un día después de la jornada, ya se había concluido el cien por ciento del conteo en todos los casos. Esto habla de un proceso ágil, ordenado y transparente.

Por supuesto, ningún ejercicio es perfecto. Siempre hay cosas que se pueden mejorar y será necesario hacer una revisión detallada para identificar qué se puede ajustar hacia el futuro. Ese es un compromiso permanente. Sin embargo, lo que sí podemos afirmar desde ahora es que esta jornada deja un balance positivo. No solo por las cifras, sino por lo que representan. Cada persona que participa ya sea de manera presencial o digital, contribuye a decidir en qué se invierten recursos públicos en su comunidad y a elegir a quienes darán seguimiento a esos proyectos.

En una ciudad tan grande y diversa como la nuestra, estos espacios de participación son fundamentales. Permiten que las decisiones no se queden únicamente en las instituciones, sino que pasen también por la voz de quienes viven día a día en las colonias y barrios.

Aún nos quedan tareas pendientes en estos procesos, como la publicación de resultados, la entrega de constancias, la elaboración de la estadística, la realización del estudio sobre el voto nulo, así como la destrucción de la documentación, por citar algunas.

Pero, más allá de cualquier dato, vale la pena reconocer la participación de las y los chilangos. Con cada ejercicio como este, la democracia en la ciudad se fortalece y se vuelve más cercana a la vida cotidiana de las personas.