¿Qué es la austeridad?

31 de Agosto de 2026

¿Qué es la austeridad?

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La austeridad, palabra que se utiliza frecuentemente por los gobiernos desde hace ocho años para el desarrollo de sus funciones, tiene un origen que varios han comentado como un proyecto antidemocrático creado para fortalecer al capitalismo, e incluso ha servido en algunos países para debilitar la democracia.

Una de las personas que más ha investigado el tema es Clara Elisabetta Mattei, de origen italiano, varios de cuyos parientes fueron luchadores partisanos en contra del fascismo italiano. El primer libro que escribió apareció a finales de 2022 y se encuentra traducido al español bajo el título “El orden del capital. Cómo los economistas inventaron la austeridad y allanaron el camino al fascismo”. Ha sido premiado en varios lugares del mundo como el mejor libro sobre el tema y ha seguido investigando. Es muy interesante lo que dice, porque si bien mucho de ello se aplica a otros países y otras circunstancias, hay algunos elementos que se reproducen en nuestro país y que apuntalan al sistema capitalista imperante, sobre todo al famoso 1% que al final es el que gana con la austeridad.

Demuestra en su libro cómo los gobiernos defienden y aplican políticas de austeridad aduciendo que si no se hace el Estado entraría en bancarrota, y que sería peor para todos, por lo que hay que apretarse el cinturón y, entre otras cosas, hacer los contratos laborales más flexibles o mejor, totalmente flexibles, así como recortes al gasto público, empezando principalmente por la salud y la educación.

Dice la autora, en un artículo que escribió junto con Aditya Singh, que la “austeridad no consiste simplemente en si el Estado gasta o no, sino en dónde gasta o, mejor aún, para quién gasta”. Ponen como ejemplo lo que ha ocurrido en Estados Unidos, donde tanto los gobiernos de Biden como de Trump han aumentado el gasto militar o rescatado bancos, mientras recortan simultáneamente el gasto en salud y educación, como ha ocurrido y está ocurriendo en nuestro país.

El capitalismo de austeridad que se vive en muchas partes del mundo, por más que se diga, no significa menos Estado, sino más bien un Estado para apoyar a los mercados y, supuestamente, el crecimiento económico para beneficio de todos, aunque la historia ha demostrado que el beneficio se concentra en pocas manos.

Demuestra que las reducciones en temas tan sensibles como educación y salud obligan a las familias de escasos o medianos recursos a destinar más dinero para conseguir solución a sus problemas de salud, o cuando se enfrentan a buscar educación privada con costo, debido a la escasez de plazas en las escuelas públicas o a la sobrepoblación que hay en ellas, lo cual demerita la educación que reciben sus hijos.

Indica que “nuestra maquinaria económica no está pensada ni estructurada para satisfacer las necesidades de la gente corriente, sino para aumentar las rentas y los beneficios de los pocos poseedores del capital”, y terminan con una verdad que se aplica a todos los países, incluyendo al nuestro: “la austeridad casi nunca estimula el crecimiento económico ni reduce la deuda”.

Por eso, creo que utilizar tantas veces la palabra austeridad, como ha ocurrido en los últimos ocho años, ha afectado a dos de los sectores más importantes del país, y de cualquier país, por el número de personas que atiende: me refiero a la salud y la educación.

Sin duda el país tiene muchos problemas económicos derivados del casi nulo crecimiento, pero cuando uno lee la cantidad de miles de millones de pesos que se han destinado y se siguen destinando a los proyectos faraónicos del pasado y del presente, la mayoría de ellos gestionados por el ahora complejo militar-económico de SEDENA-SEMAR, por cierto, cada día más parecido al complejo económico denominado GAESA de los cubanos, nos preguntamos: ¿para beneficio de quién se aplica la austeridad?

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