Esta semana, Washington se convirtió en el escenario al que llegó una de las disputas políticas y mediáticas más visibles que hoy cruzan las fronteras de México. El empresario Ricardo Salinas Pliego presentó una denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en la que acusa al Estado mexicano de ejercer en su contra una persecución política que, según su postura, tiene como objetivo inhibir su libertad de expresión y su participación en el debate público.La queja fue entregada en la sede de la OEA y, de acuerdo con lo expuesto por el propio empresario, documenta una serie de acciones que él interpreta como presiones de carácter fiscal, judicial y administrativo, mismas que, sostiene, se han intensificado en los últimos años. Para Salinas Pliego, el conflicto ha dejado de ser únicamente un diferendo legal y se ha transformado en un tema de derechos humanos, razón por la cual decidió acudir a una instancia internacional.Desde sus redes sociales, el empresario ha insistido en que su denuncia busca sentar un precedente más amplio y no limitarse a su caso personal. En su narrativa, la discusión gira en torno a la libertad de expresión, al uso del poder del Estado y a los límites entre la fiscalización y el castigo político. La CIDH, por su parte, deberá determinar si el caso cumple con los requisitos para ser admitido y, eventualmente, analizado a fondo.
Quien también se encuentra en Washington y lo ha dado a conocer a través de historias publicadas en sus redes sociales, es el influencer Alberto Rosas, mejor conocido como Tumbaburross, identificado como asesor político de ultraderecha y cercano al empresario. Las publicaciones muestran su presencia en la capital estadounidense en los mismos días en que se realizó la visita ante la CIDH, lo que ha despertado especulaciones sobre el papel que juega en la estrategia política y comunicacional que rodea este episodio.
En paralelo a este movimiento jurídico, Salinas Pliego ha mantenido una intensa actividad en redes sociales sobre temas internacionales. Entre ellos, ha fijado postura respecto a la intervención de Estados Unidos en Venezuela, la cual ha interpretado como una acción legítima frente a lo que considera regímenes autoritarios. Sus mensajes han sido críticos con la posición del gobierno mexicano y han reforzado su discurso de confrontación con la llamada izquierda latinoamericana.Más allá de simpatías o rechazos, lo cierto es que la denuncia ante la CIDH marca un nuevo capítulo: el traslado de un conflicto mexicano al terreno internacional, donde el lenguaje ya no es sólo político, sino también jurídico y diplomático.
Pluris, dedo en la llaga
El magistrado de la Sala Superior del TEPJF, Felipe de la Mata Pizaña, abre un debate impostergable sobre el método de asignación de escaños en las diputaciones del Congreso y plantea 10 soluciones específicas, que equilibren su asignación sin la sobrerrepresentación partidista de nuestro sistema electoral. Entre otros ajustes apunta a modificar el número total de diputados, reordenar las circunscripciones plurinominales hacia una nacional única o una por entidad, establecer redistritaciones periódicas transparentes de los distritos uninominales, y diferenciar el umbral del 3% entre acceso a representación proporcional y conservación del registro partidista. Ahora, cualquier mejora sustantiva requeriría una reingeniería constitucional explícita, lo que implica un debate amplio entre fuerzas políticas, y estas ideas ofrecen un marco técnico para evaluar posibles reformas para una democracia más sólida.