Son propagandistas, no periodistas

29 de Agosto de 2025

Dolia Estévez
Dolia Estévez

Son propagandistas, no periodistas

Dolia Estévez

La guerra mediática contra los “fascistas” y la “ultraderecha” que el político español Pablo Iglesias y la propagandista rusa Inna Afinogenova libraron en España fue un fracaso. Esa es la carga con la que desembarcaron en México donde, de la mano de los sicofantes de Palacio abrieron la señal de Canal Red, declarando la “guerra ideológica” a la “mafia corporativa” y a los “fachos” nacionales. “Afinogenova se fue de España porque aquí no tiene público. Aquí todos la criticaban, incluidos los de la izquierda. Tuvo que aliarse con los estalinistas y con propagandistas a sueldo del Kremlin”, me dijo desde Madrid Yulia Taran, vicepresidenta de Rusos Libre, organización que agrupa a ciudadanos rusos en el extranjero críticos del Kremlin.

El video publicitario en el que la exsubdirectora de la web estatal rusa RT en español hace su entrada al edificio en la Colonia Condesa donde Canal Red, la plataforma de Iglesias en YouTube, abrió sus oficinas tiene todas las características de un montaje, desde el “comunista” que murmura el presunto portero cuando ella entra, hasta el “No, más arriba” en tono pendenciero cuando el dizque ascensorista le pregunta si va al piso de Infobae, el periódico digital argentino cuya ubicación en ese edificio no está confirmada pese a la inferencia. Epigmenio Ibarra, personaje tóxico de la 4T que no necesita mayor presentación, fue el primero en salir a defenderla en X, con sus consabidos insultos contra la “derecha rancia” mexicana, asumiendo de facto el papel de Iglesias cuando este cargó contra los medios españoles que denunciaron a su fichaje estrella por falsear noticias a favor del Kremlin. Patrocinada por Jesús Ramírez Cuevas, el siniestro operador de las sombras palaciego (Riva Palacio dixit), la propagandista que se ganó a pulso el título de reina de las fake news rusas no se mudó a nuestro país a combatirlas. Si su paso por España es un precedente, su misión será desacreditar a periodistas y medios críticos que no comulguen con la 4T, propagando odio y polarización como en Madrid donde elaboraron un “target list” de comunicadores “fachos” que acosaron en redes sociales pese a que la mayoría de los nombres en el listado son colegas progresistas, según la prensa española. En 2020, cuando dirigía el programa Ahí les va en RT desde Moscú, Afinogenova protagonizó un caso de acoso de manual contra Daniel Iriarte, periodista de El Confidencial de España. “Durante 48 horas, recibí un aluvión de todo tipo de insultos e imprecaciones de la jauría de troles que Afinogenova activó en Twitter. Cuando la oleada empezaba a remitir, volvió a la carga con otro post”, me dijo Iriarte, autor de Guerras Cognitivas, recordando su experiencia personal de acoso por un post que denunciaba la técnica rusa llamada “jajaganda” (desinformar a través del insulto) que irritó a Afinogenova. Hace apenas dos semanas, Iglesias y Diario Red fueron acusados de acoso digital por un tuitero, reportó El Español. Los delitos que se investigan en un juzgado incluyen asociación ilícita, revelación de secretos y delito de odio. No han sido imputados.

El segundo objetivo de Afinogenova será desarrollar una agenda política injerencista paralela, compaginando su trabajo en Canal Red, con participaciones en actos y debates, tal como hizo en España donde seguido era interpelada. En un foro reciente en Barcelona, activistas ucranianos y disidentes rusos le gritaron “criminal de guerra”, reclamándole no haberse disculpado por burlarse durante meses de reportes occidentales que señalaban un inminente ataque ruso contra Ucrania. En México, su enfoque no será tanto despotricar contra la OTAN y el envío de armas a Ucrania, sino azuzar un conflicto con Estados Unidos que acerque a México al grupo de los BRICs capitaneado por Putin.

El desembarco del dúo en territorio nacional no pasó desapercibido. En entrevista con Leonardo Curzio, el internacionalista Fausto Pretelin identificó a Afinogenova como el vinculo de Iglesias con Rusia, señalando que están en México para apoyar a la 4T en términos dogmáticos e ideológicos y “ganar dinero”. Iglesias y Afinogenova tienen un espacio semanal en el programa Masiosare de Canal Once de la televisión pública. En 2024, The New York Times resaltó la contradicción de Iglesias de negar vínculos con Rusia mientras Canal Red se hace eco de contenidos de RT y contrató a Afinogenova. Cualquiera que crea a estas alturas que Iglesias y Afinogenova son periodistas buenaondita y Canal Red un medio alternativo con puntos de vista diferentes está delirando por voluntad propia.

@DoliaEstevez