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Redacción ejecentral

En una movilización histórica, miles de empleados de Google salieron a la calle para protestar por la reacción del gigante de internet ante el comportamiento sexual inapropiado de algunos de sus ejecutivos.

El personal que participa en la inusual protesta dejó una nota en sus escritorios que dice: «No estoy en mi escritorio porque estoy saliendo con otros empleados de Google y contratistas para protestar por el acoso sexual, la mala conducta, la falta de transparencia y el lugar de trabajo».

El diario El País toma la reacción de un ingeniero llamado eric quien señala que la protesta es necesaria para mostrar que se debe cambiar la manera de lidiar los casos de acoso y agresión sexual. Es un esfuerzo que deben hacer tanto hombre como mujeres. “Somos empleados de una industria en la que los hombres ganamos en número”, señala, “por eso esta debe ser una responsabilidad compartida”.

Algunas de las pancartas recuerdan los 90 millones de dólares que Google pagó al creador del sistema operativo Android, Andy Rubin, que fue obligado a abandonar a la empresa luego de una investigación por abusar sexualmente de una subordinada con la que tuvo una relación sentimental, como publicó The New York Times el 25 de octubre.

“¿Qué hago en Google?”, se preguntaba una manifestante.“Pues trabajar duro para que la compañía pueda permitirse pagar 90 millones a ejecutivos que acosan sexualmente a sus propios empleados”.

Además, se dio a conocer que la compañía protegió a otros dos ejecutivos: Amit Singhal y Rich DeVaul, y recibieron cantidades importantes por su finiquito.

La acción comenzó a esparcirse desde Asia, en Singapur, donde se reunieron 100 empleados internamente, según una foto publicada en una cuenta de Twitter publicada por los organizadores. Siguió en Tokio, también de forma interna, y en Hyderabad, India, según varios relatos posteriores a las manifestaciones.

Luego, la protesta llegó a Europa. Cerca de 500 empleados se reunieron en un área al aire libre de la sede europea de Google en Dublín, donde se estableció debido a las grandes ventajas fiscales para las multinacionales en Irlanda. Allí, los empleados realizaron un paro laboral simbólico de media hora, comprobó una corresponsal de la AFP.

En Londres, cientos de trabajadores se reunieron en una gran sala corporativa antes de salir a la calle.

Esta concentración se produce «en solidaridad con todas las víctimas de acoso sexual o de malos tratos en nuestra empresa», explicó Kate, la organizadora de la concentración, que no quiso dar su apellido.

 «Profundamente apenado»

En Nueva York, donde Google emplea a casi 10,000 personas, cientos de empleados, en su mayoría menores de 40 años, se encontraron en un parque cerca de la oficina de Chelsea de la compañía.

Algunos tenían carteles que decían «Time is Up Tech» («El tiempo se ha terminado en tecnología»), una referencia al movimiento «Time’s Up» para defender a las personas que son víctimas de acoso sexual, originado a partir del movimiento #MeToo en octubre de 2017.

Cuatro mujeres y un hombre arengaron a los manifestantes con un megáfono, parados en sillas de jardín, para exigir un cambio de cultura en Google, donde las mujeres representaban en 2017 solo el 31% de los empleados, y apenas el 25% de las posiciones gerenciales.

«Tenemos la ambición de ser la mejor compañía del mundo», dijo la organizadora de Nueva York, Demma Rodríguez. «En Google, se espera que seamos excepcionales, que cumplamos nuestros objetivos, pero también tenemos objetivos como empresa y no podemos decidir que no los cumpliremos», añadió, en alusión al principio de «respeto» que promueve la compañía.

Claire Stapleton, otra organizadora, agradeció el éxito del movimiento, explicando que la idea nació el lunes y se difundió en la empresa a través de un grupo de correos electrónicos.

«Creo que nuestro colectivo es poderoso y que todos queremos un cambio (…) Creo que la gerencia nos está escuchando», dijo a AFP.

Después de la nota en el matutino neoyorquino, el jefe de Google, Sundar Pichai, envió un correo electrónico a los empleados del grupo diciendo que 48 empleados, incluidos 13 altos ejecutivos, habían sido despedidos por acoso sexual sin compensación durante los últimos dos años.

Pichai también defendió que la empresa había cambiado su política interna y que ya no toleraría ningún comportamiento de este tipo.

El martes por la noche, en otro mensaje interno publicado por el sitio especializado de Ars Technica, el directivo dijo que estaba «profundamente apenado por las acciones pasadas y el daño que causaron a los empleados».

El miércoles, Alphabet, la empresa matriz de Google, confirmó que Rich DeVaul, un gerente de «X», la división del grupo dedicada a proyectos futuristas, acaba de abandonar Alphabet sin compensación.

DeVaul estaba entre los principales ejecutivos «protegidos» por Google, según el New York Times. De acuerdo con la publicación, DeVaul había acosado a una mujer que buscaba trabajo en la compañía en 2013.

En los últimos años, han surgido numerosos casos de sexismo en compañías de Silicon Valley, acusadas de hacer la vista gorda ante el acoso sexual. (Con información de de AFP y El País)RB

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