Relevo en el PRI; Peña, el más aplaudido

3 de Noviembre de 2026

Relevo en el PRI; Peña, el más aplaudido

El nuevo líder del PRI dedicó una cuarta parte de su discurso a exaltar a su exjefe

Quijjote

Contrario a lo que hicieron sus antecesores, Ochoa Reza no invocó a Plutarco Elías Calles ni a Reyes Heroles ni a Colosio. El nuevo líder del PRI dedicó una cuarta parte de su discurso a exaltar a su exjefe.

Juan Carlos Rodríguez |

Para las mujeres es casi una obligación portar alguna prenda roja durante las grandes ceremonias priistas, incluso para la pequeña Sofi, morenita de dos años, quien, con su vestido color carmín, jalonea del brazo a su mamá y le dice que quiere ir a casa. “Ya casi sale tu papi, mi amor, espera un poco y ahorita te vas a ver unos videos”, le dice Greta.

La joven madre se esmera para entretener a la niña, pues no quiere se la lleven sin antes darle un beso a su papá, que está a punto de convertirse en el presidente nacional número 52 del PRI. Pero a Enrique Ochoa Reza todavía le faltan varios minutos para salir de la carpa montada a espaldas del auditorio Plutarco Elías Calles.

El espacio, acondicionado con sillones estilo lounge y una mesa con servicio de café, agua y refrescos, se habilitó para que el ex director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) hiciera base en la sede de Insurgentes Norte y recibiera a la cúpula del PRI antes de rendir protesta.

Como los invitados a una boda que quieren felicitar a los novios, así se formaron gobernadores, secretarios de Estado, exdirigentes del partido, líderes de los sectores y legisladores para saludar a Ochoa, quien no tuvo que hacer campaña, pues fue el único candidato que presentó la solicitud debidamente requisitada.

“Todo el apoyo”, “¡Adelante, cabrón!”, “Te esperamos en el estado”, “Te sacaste la rifa”, “Tú puedes con el paquete”, le decían quienes tuvieron acceso a ese espacio restringido, entre ellos Jorge de la Vega Domínguez, Fernando Ortiz Arana y José Antonio González Fernández, expresidentes del partido; Claudia Ruiz Massieu, secretaria de Relaciones Exteriores, y Gerardo Ruiz Esparza, titular de Comunicaciones y Transportes.

Allí coincidieron Francisco Labastida Ochoa y Roberto Madrazo, candidatos presidenciales derrotados en 2000 y 2006, respectivamente. Pero con quien Ochoa Reza se trenzó en un prolongado abrazo fue con el gobernador de Durango, Jorge Herrera Caldera, a quien le dijo “no sabes el gusto que me da tenerte aquí”.

Quien lo tomó por los brazos y le dio una minicátedra de último minuto fue María de los Ángeles Moreno, líder del PRI en los complicados años de 1994 y 1995. Ella lo miraba fijamente a los ojos y parecía darle consejos antes ser ungido.

La que aprovechó la ocasión para convocar a todos los asistentes para una foto grupal fue la gobernadora de Sonora, Claudia Pavlovich. Para la misma posaron Emilio Gamboa, líder de los senadores del PRI; los mandatarios de Zacatecas, Miguel Alonso Reyes; de Colima, Ignacio Peralta; y el electo de Oaxaca, Alejandro Murat.

Eran las 6 de la tarde con 10 minutos cuando Ochoa se enfiló hacia el auditorio. Su equipo de trabajo le pasó el folder donde estaban las cuartillas que leería. A la salida de la Carpa estaba la pequeña Sofi. Enrique la tomó en sus brazos y le dijo a los fotógrafos: “Una con mi princesa”.

El mayor activo

Ni Plutarco Elías Calles, ni Jesús Reyes Heroles, ni Luis Donaldo Colosio. Ninguno de los próceres del partido -cuya sola mención suele enardecer a las “fuerzas vivas” del PRI- fueron invocados por Enrique Ochoa Reza durante su discurso al asumir como nuevo dirigente del Revolucionario Institucional.

Los personajes más mencionados por Ochoa fueron Enrique Peña Nieto y su paisano, el expresidente Felipe Calderón. Al primero lo citó 16 veces en los 30 minutos que duró su discurso; al segundo 12 veces.

De hecho, el aplauso más prolongado durante la 36 sesión extraordinaria del Consejo Político Nacional no ocurrió cuando Ochoa Reza juró como presidente del CEN del PRI –ese momento fue el que motivó más celulares levantados-, sino cuando dijo que “el mayor activo del partido es el presidente Enrique Peña Nieto”. Un minuto con 13 segundos duró la ovación.

El ex director de la CFE destinó buena parte de su exposición a exaltar a su exjefe. Empleos, crecimiento económico, inflación, tarifas de teléfono y electricidad, exportaciones, turismo, inversión, educación, seguridad pública… en todos los rubros ha sido mejor la administración de Peña que la de Calderón, de acuerdo con Ochoa Reza, quien destinó ocho minutos con 10 segundos a destacar la obra del Ejecutivo federal, es decir, más de la cuarta parte de su tiempo en el micrófono.

Emilio Gamboa, líder de los senadores; César Camacho Quiroz, líder de la bancada del PRI en San Lázaro; Carlos Aceves del Olmo, dirigente de la CTM; Cristina Díaz Salazar, cabeza de la CNOP, y el senador Humberto Cota, líder de la CNC, no habían regateado aplausos durante la ponencia de Ochoa. Sin embargo, todos sentados en el estrado, alzaron las cejas cuando el nuevo presidente del CEN habló de un nuevo modelo de comunicación.

“La falta de comunicación entre gobierno y partido nos aleja de la sociedad y le facilita el camino a nuestros adversarios políticos. Ellos critican al gobierno y nosotros en ocasiones no hemos dado la batalla.

Por ello propuso un cambio: “Necesitamos construir una nueva y moderna relación entre el Gobierno y el Partido, donde el Gobierno venga a rendirle cuentas al partido y sea el partido el defensor de la ciudadanía frente al gobierno”.

¿Un cuarto poder? ¿Una contraloría? ¿Un jefe de Gabinete? Ninguno supo explicar las palabras de Ochoa cuando fueron cuestionados por este semanario al término de la ceremonia.

“Propongo una nueva relación, donde los funcionarios del gobierno vayan a los estados de la República a reunirse con el partido a informar y a explicar los logros alcanzados y donde el gobierno esté presente para escuchar las demandas del partido que reflejen los intereses de la sociedad”, dijo Ochoa.

Un joven no tan chavo.

La llegada de Enrique Ochoa Reza como nuevo dirigente nacional del PRI ha sido interpretada por los analistas políticos como una señal de relevo generacional, gesto motivado por el fracaso electoral del pasado 5 de junio, en el entendido de que la gente ya no quiere a los viejos “dinosaurios”.

Sin embargo, el exdirector de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que tiene 43 años y diez meses, no es el líder más joven que ha tenido el partido. Ese título lo ostenta Luis Ignacio Rodríguez Taboada, quien asumió las riendas del partido a la edad de 33 años.

Nacido en Silao, Guanajuato, el 21 de octubre de 1905, Rodríguez se desempeñó como dirigente del partido entre el 2 de abril de 1938 y el 19 de junio de 1939, es decir, entró tres días después de que el Partido Nacional Revolucionario (PNR) se transformara en Partido de la Revolución Mexicana (PRM).

El segundo dirigente más joven es Lázaro Cárdenas del Río, quien tomó el timón a la edad de 35 años. Nacido el 21 de mayo de 1895, el general llegó a la dirigencia en octubre de 1930 y su mandato se prolongó hasta agosto de 1931.

Las mayores transformaciones en las estructuras del partido se produjeron cuando él era presidente de la República, pues el 30 de marzo de 1938 el PNR deja de ser una confederación de partidos locales y se convierte en un partido de sectores (campesino, obrero, popular y militar).

Otro treintañero que ha estado en la cima del poder partidista es el general Melchor Ortega Camarena, quien, a los 37 años, estuvo al frente menos de un mes: del 12 de mayo al 9 de junio de 1933, durante la presidencia de Abelardo L. Rodríguez.

›En épocas más recientes, el dirigente del PRI más joven ha sido Luis Dolando Colosio, quien tenía 38 años cuando el presidente Carlos Salinas de Gortari le encargo la conducción del partido.

La gestión del sonorense duró más de tres años, del 3 de diciembre de 1988 al 13 de abril de 1992, y estuvo marcada por la primera gubernatura ganada por un partido distinto al PRI. Se trata del panista Ernesto Ruffo Appel, quien en 1989 se convirtió en el primer gobernador panista de la historia.

Colosio debió dejar la dirigencia del tricolor para atender el llamado del presidente Salinas, quien lo nombró secretario de Desarrollo Social, cargo que desempeñó hasta 1993, cuando fue ungido candidato a la Presidencia de la República.

El ABC de Ochoa

  • Aguascalientes: “En Aguascalientes defenderemos puntualmente ante los tribunales la elección de gobernador con nuestra compañera Lorena Martínez”.
  • Beltrones: “Sean mis primeras palabras para reconocer la destacada trayectoria política y el liderazgo ejercido por Manlio Fabio Beltrones”.
  • Corrupción: “Tenemos que ser un partido que señale la corrupción de los gobiernos emanados de nuestras filas, que exija su fiscalización, incluso su destitución”.
  • Errores: “Analicemos con serenidad cuáles fueron los errores, las prácticas negativas y las omisiones que propiciaron para nosotros las derrotas electorales del pasado 5 de junio. No cerremos los ojos, estamos a tiempo de rectificar”.
  • Familia: “Tengo una extraordinaria esposa, Greta, aquí presente, y tenemos juntos una gran familia con nuestra hija maravillosa Sofía María, que tiene dos años, que estaba por aquí hace un rato, pero espero que ya la hayan llevado a dormir”.
  • Jóvenes: “El PRI es un partido de jóvenes, jóvenes de corazón, jóvenes de ideas, jóvenes de espíritu y de convicción. La juventud no es un tema de edades, la juventud es un tema de actitud”.
  • Paridad: “Necesitamos un partido político del Siglo XXI, anuncio que voy a integrar nuestro Comité Ejecutivo Nacional paritario en género, mitad hombres y mitad mujeres”.
  • Patrimonio: “Quienes tenemos familia sabemos que el mayor patrimonio es el buen nombre que le heredamos a los nuestros. Anuncio que esta semana haré pública mi declaración 3 de 3”.

La rebelión de los mugrosos

›Enrique Ochoa Reza tiene la encomienda de dirigir al PRI hasta 2019. A él le tocará encarar las elecciones del Estado de México, Coahuila y Nayarit, en 2017, y las presidenciales de 2018.

El pasado lunes 11 de abril, poco antes de las 13:00 horas, el templete instalado en la explanada de la sede nacional del PRI estuvo a punto de desplomarse.

Los integrantes de la Comisión Nacional de Procesos Internos estaban sentados en el estrado, cuando una de las estructuras de metal se venció y la plataforma se hundió más de medio metro.

Afortunadamente no hubo lesionados, pero el incidente sirvió para que los asistentes al registro de los aspirantes a la presidencia nacional del PRI se dieran cuenta de que arriba del templete había un “retador”, un segundo contendiente por el puesto que dejó vacante Manlio Fabio Beltrones.

Es decir, que Enrique Ochoa Reza no iría solo en la contienda y, por lo tanto, de acuerdo con la convocatoria del PRI, sería necesario hacer campañas proselitistas y prolongar el nombramiento del relevo.

Se trataba de Hugo Díaz-Thomé, quien afirma tener una militancia de 40 años y se opone a la “simulación” que representa la candidatura de Ochoa Reza. Entrón, malhablado, con pantalón de mezclilla y chamarra negra de vinil, Díaz acepta hablar con eje central, pese a que su postulación fue rechazada porque su solicitud no estaba bien requisitada y le faltaban documentos.

¿Qué plantea su movimiento? Nosotros representamos a la rebelión de los mugrosos, los que nos oponemos a la cúpula que no quiere cambios porque vive en el estado de privilegios, a costa de la vigencia de las instituciones.

¿Por qué habla de simulación? Aquí hay una comisión de procesos internos, una convocatoria, unos estatutos, pero de qué sirven si aquí no pude participar nadie más que el que diga la cúpula. No simulemos, hagamos política; si hacemos política las cosas se decantan.

¿A qué atribuye el fracaso del PRI en las elecciones del pasado 5 de junio? La gente está rechazando la corrupción y los abusos, la gente salió a votar contra los abusos, porque la cúpula del PRI mete a sus compadres en los cargos públicos. Hago diputado a mi hijo, a mi novia la hago senadora y a mi hermano lo hago gobernador. No se vale.

¿Es una puntada o sí tiene proyecto? Nuestro objetivo es combatir la corrupción y transitar hacia el estado de Derecho. No es una puntada, de verdad el priismo está cargando con el desprestigio de la cúpula y eso no puede seguir así.

¿Tiene algo contra Ochoa Reza? Contra él no tenemos nada. Él tiene una militancia probada, yo lo conocí en las juventudes priistas. Lo que está en disputa hoy no es la confrontación entre tecnócratas y políticos, ni entre priistas de viejo cuño contra un nuevo PRI, lo que verdaderamente está en confrontación es el Estado de derecho contra el Estado de privilegios.

¿Cree que hay línea desde Los Pinos? El nuevo líder del PRI llegará a procesar la candidatura a la Presidencia de la República sin la más mínima participación de aquellos que no sean de la élite o del grupo de lacayos que tienen a su disposición.

Numeralia De las 119 frases pronunciadas por Enrique Ochoa:

  • 73 fueron positivas
  • 32 negativas
  • 14 neutrales.

Los nombres propios más mencionados son:

  • Partido, 21
  • Gobierno, 17
  • PRI, 15
  • País, 14
  • Sociedad, 11
  • Enrique Peña Nieto, 9
  • Calderón, 9
  • México, 8.

Los adjetivos más usados fueron:

  • Político, 18
  • Nuevo, 12
  • Mismo, 12
  • Mayor, 7
  • Mejor, 7

Los verbos más socorridos fueron:

  • Ser, 53
  • Haber, 31
  • Tener, 20
  • Estar, 1

Fuente: www.linguakit.com