Ruiz Massieu en su laberinto
La victoria de Trump se suma a pendientes de la SRE, como el derribo de un avión en Venezuela y el espionaje de NSA
La victoria de Trump se suma a la serie de pendientes con los que debe lidiar la SRE, entre ellos el derribamiento de un avión mexicano en Venezuela y el espionaje de la NSA a Peña Nieto
Fausto Pretelin Muñoz de Cote
La diplomacia mexicana se encuentra sin brújula. En las primeras horas del actual sexenio, el presidente Enrique Peña Nieto reveló que uno de los cinco ejes torales de su gobierno sería el protagonismo de México en el mundo. En efecto, convertirse en actor global ha dejado de ser materia optativa si un país desea tener rasgos de liderazgo.
Un acuerdo entre el presidente y el exsecretario de Hacienda, Luis Videgaray, sobre el perfil de la cancillería llevó a José Antonio Meade a ocupar el edificio de la avenida Juárez, al tener como principal rasgo protagónico ser una especie de secretario de comercio internacional. De manera paralela y en pocos meses, Meade desarrolló una musculatura diplomática reconocida en el mundo, donde su imagen fue catapultada por las reformas constitucionales.
En menos de 10 semanas, los presidentes Barack Obama y el chino Xi Jingping viajaron a México en 2013; la Alianza del Pacífico catalizó protagonismo en sus dos objetivos: el primero (nunca revelado ante la opinión pública), hacer contrapeso al eje chavista, y segundo, formar un mercado común tipo Unión Europea con Perú, Chile y Colombia; y quizá lo más importante: desdoblar el mapa de intereses de México en el mundo.
›La llegada de Claudia Ruiz Massieu a la Secretaría de Relaciones Exteriores representó un giro al rol que tuvo la institución durante la primera parte del sexenio.
La noche del 14 de septiembre de 2015, Ruiz Massieu viajó a Egipto para solicitar un informe al general golpista y presidente de Egipto Abdelfatah Al-Sisi, sobre el ataque aéreo a un grupo de turistas mexicanos en el que murieron ocho de ellos. La respuesta de Al-Sisi fue inmediata: ordenó a su ministro de Exteriores Sameh Shoukry colocar en Facebook una carta dirigida a todos los mexicanos en donde comparaba la violencia “a gran escala” de su país con la que vive México: “La guerra contra las drogas en México ha causado la muerte de decenas de miles de personas inocentes, una gran parte de ellos agentes del orden. Grupos del crimen organizado han asesinado sin piedad a figuras políticas y funcionarios estatales. En todo caso, esto demuestra que Egipto y México enfrentan retos similares; estamos todos juntos en el mismo barco, navegando en un océano tormentoso” (Milenio, 16 de septiembre de 2015). Al-Sisi recibió a Ruiz Massieu, disculpándose por el error. La canciller mexicana sabía que Egipto vive un escenario de inestabilidad desde la Primavera Árabe, con la caída del dictador Hosni Mubarak, pero sobre todo con el golpe militar de Al-Sisi al único presidente egipcio que ha llegado a través de las urnas, Mohamed Mursi. Queda la imagen de la canciller descendiendo del avión en el aeropuerto de México platicando con uno de los heridos: ella de pie y el convaleciente en camilla. Claro, en transmisión en vivo por televisión.
Lo que se convertirá en uno de los actos más polémicos del sexenio, pero nada comprendidos por los medios mexicanos fue la visita a México del primer ministro de India Narendra Modi, el 9 de junio de 2016. El ángulo lúdico que le dio Presidencia mexicana a la visita de Modi fue una fotografía en la que ambos políticos viajan en una camioneta conducida por Peña Nieto al restaurante El Quintonil, en Polanco. El polémico motivo del viaje de Modi no fue el aguacate tatemado que degustó en el restaurante, sino la decisión en política exterior más lamentable que Peña haya tomado durante su gestión: apoyar a India para que ingrese al Grupo de Proveedores Nucleares (NSG, por sus siglas en inglés).
En 1978 Alfonso García Robles encabezó la delegación mexicana en la primera sesión sobre desarme de Naciones Unidas. Sus magníficas aportaciones le hicieron acreedor del Nobel de la Paz en 1982. A partir de ese momento la diplomacia mexicana hizo crecer un rasgo que, hasta la cena en El Quintonil, el mundo entero aplaudía: el desarme y la no proliferación nuclear.
No es sorpresa que India desea convertirse en la sexta nación del Consejo de Seguridad de la ONU (China, Francia, Rusia, Estados Unidos y Gran Bretaña). Ser una potencia estratégicamente nuclear y responsable son dos condiciones necesarias para hacerlo. Sin embargo, India no cumple el requisito toral: no es un país signatario de ninguna convención contra el desarme. El presidente Peña decidió apoyar a una nación que forma parte de los anárquicos nucleares, entre quienes se encuentran Corea del Norte y Pakistán. Ambos países, junto con India, han realizado ensayos nucleares fuera de toda norma desde 1996. ¿A cambio de qué lo hizo? Sobra decir que Pakistán, enemigo de India, se molestó por la decisión y de manera inmediata pidió al gobierno mexicano el mismo trato.
Ante la ausencia de los medios, Ruiz Massieu permaneció en silencio. No lo hizo con motivo de la visita de Donald Trump a Los Pinos, el 31 de agosto de 2016. Su responsable de Comunicación Social filtró a medios que había presentado su renuncia. En efecto, Ruiz Massieu lo tuvo que hacer de manera irrevocable. Al no hacerlo se convirtió en corresponsable.
No hay crisis global de máxima gravedad que la que surge en Siria. Con más de 400 mil muertos y la mitad del país refugiado o desplazado, México ha presentado la peor cara de insolidaridad. El 10 de septiembre de 2015 Ruiz Massieu declaró durante un foro sobre los 15 años del Tratado de Libre Comercio Unión Europea-México que “estamos atentos, trabajado, para estudiar la posibilidad de recibir, en su momento, quizás a algunos refugiados” sirios (El Economista). Trece meses después el silencio de la canciller (y el del secretario de Gobernación) continúa siendo indolente. El capítulo más grotesco no fue la distribución de un folletín sobre un curso de protocolos del buen vestir femenino (al parecer los hombres visten bajo el mandato de Ermenegildo Zegna), revelado por el periódico Reforma en diciembre del año pasado. Lo más grotesco fue el formato reality show elegido por la cancillería para regañar a Andrés Roemer, máximo representante de México ante la Unesco. En efecto, despedir a Roemer no era una decisión optativa debido a que rompió con la máxima de la diplomacia: ser desleal al haber filtrado documentos de comunicación gubernamentales con los que se lavaba las manos ante el embajador de Israel sobre la primera postura de México frente a la resolución sobre la desconexión histórica de Israel con el Muro de los Lamentos. El subsecretario del ramo, Miguel Ruiz Cabañas, intentó balconear a Roemer en una entrevista con López Dóriga, pero en realidad él mismo se balconeó al reconocer que desconocía el contexto de la resolución. Como Roemer, Ruiz Cabañas tuvo que haber renunciado. Son varios los pendientes a los que Ruiz Massieu tiene que dar seguimiento. Por ejemplo: ¿En qué va la investigación sobre el espionaje que hizo la NSA al entonces candidato presidencial Peña Nieto? ¿Qué ha sucedido con los pilotos Mauricio Pérez Rodríguez y Carlos Alfredo Chávez Padilla, y el pasajero Isaac Pérez Dubon, mexicanos que volaban en el avión que fue carbonizado por militares venezolanos el 4 de noviembre de 2013? El presidente Nicolás Maduro dijo que iba “full de cocaína”.
A dos años de que termine la actual administración, México se encuentra sin brújula. Si Meade le agregó un rasgo de comercio internacional a la diplomacia, Ruiz Massieu se ha movido a través de polémicas decisiones.
El dato. Claudia Ruiz Massieu fue nombrada secretaria de Relaciones Exteriores el 27 de agosto de 2015, en sustitución de José Antonio Meade, quien había ocupado el puesto desde el 1 de diciembre de 2012.
25,000
millones de dólares es el monto de las remesas que, en promedio, cada año envían los connacionales desde EU.
12
millones de mexicanos radican en Estados Unidos; la mayoría de ellos son indocumentados.
5
millones de empleos en EU genera el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica, sobre todo en California, Texas, Florida y NY.
@faustopretelin