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Jonathan Nácar

Desde el pasado 6 de octubre, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) asumió el control operativo de la Guardia Nacional (GN), luego de que en la reunión del gabinete de seguridad de ese día el presidente Andrés Manuel López Obrador autorizó dicha propuesta que se compone de siete puntos principales.

Así lo revela un documento fechado dos días después de dicha instrucción, es decir el 8 de octubre, en el que el general secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval se dirige al almirante José Rafael Ojeda Durán, secretario de Marina, a fin de que éste informe a los coordinadores estatales y regionales que están a su cargo para que atiendan la instrucción del comandante supremo de las Fuerzas Armadas.

El documento, que también incluye las líneas directrices parea coordinar y optimizar las capacidades de la Guardia Nacional, las inconsistencias que se han detectado desde su puesta en marcha; así como el esquema operativo y estructura actual de la corporación, pues se especifica que si bien las Coordinaciones Regionales continuarán bajo el mando de la Comandancia y las Coordinaciones Estatales de la GN, la coordinación operativa recaerá en la Sedena a través de los comandantes de Región Militar.

“La totalidad de elementos y cuadros de mando de las 29 Cooridnaciones Regionales ocupadas por personal asignado y reclutado por la Secretaría de Marina quedarán bajo el mando de la Guardia Nacional”, señala el documento firmado por el general Cresencio Sandoval; en el que también se especifica que para homologar el adiestramiento básico inicial para los nuevos reclutas, el proceso lo realizará “únicamente” la Sedena, por medio de sus mandos territoriales y del Cuerpo de Policía Militar, y todos los militares y marinos que hayan sido integrados a la Guardia recibirán el adiestramiento homologada en los centros de Adiestramiento de la propia GN.

En la misiva se establece que a partir del 1 de noviembre próximo los guardias nacionales operaran en conjunto con militares, bajo la coordinación de los comandantes de las respectivas Regiones Militares; en tanto se avanza en la conformación de cuadros de mando para dirigir la Guardia Nacional en la infraestructura del Ejército.

La disposición especifica que tanto los 35 mil 848 elementos del Ejército, y los 5 mil 999 efectivos navales que fueron asignados a la Guardia Nacional desde su conformación, así como los más de 25 mil militares y 7 mil marinos que se integraron entre 2019 y lo que va de este año, “quedarán a disposición de la Guardia Nacional, dependiendo operativamente de la Secretaría de la Defensa Nacional y administrativamente de las Secretarías de origen”, por lo que los guardias nacionales se mantendrán bajo la conducción de las Fuerzas Armadas.

Este jueves se dio a conocer la resolución de un juez federal quien declaró inconstitucional el acuerdo que por decreto del presidencial ordenó que integrantes de las Fuerzas Armadas realizaran tareas de seguridad pública durante los próximos cinco años en el país, pues además de que el juez Octavo de Distrito en Materia Administrativa en la Ciudad de México señaló que dicha medida contravenía a las condiciones constitucionales de validez sobre la actuación de militares y marinos en tiempos de paz ha establecido la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), determinó que se trata de un plazo excesivo para el retorno de los cuerpos castrenses a los cuarteles.

El amparo interpuesto contra el acuerdo militarista emitido el 11 de mayo pasado, fue obtenido por la organización civil México Unido Contra la Delincuencia (MUCD), con el cual, sostuvo el organismo, se “abre la posibilidad de sustituir el acuerdo con una regulación completa que abone a la construcción de un México más seguro, más justo y en paz”.

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