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Balbina Flores Martinez*

Sonora se ha convertido en una zona de guerra para la prensa, pero también para sus ciudadanos. Así definió un periodista la situación que se vive en particular en la zona desértica de dicha entidad hace más de un año.

Desde 2020, los asesinatos de tres periodistas en el municipio de Cajeme, encendieron los focos rojos para la libertad de prensa en aquella entidad. Las noticias y reportes de balaceras y los enfrentamientos a plena luz del día llegan de manera constante desde aquella región fronteriza con Estados Unidos, donde ni el gobierno local ni federal han volteado a ver, dijo hace unos meses el alcalde de Caborca, Librado Macias González, emanado del partido Morena.

El tráfico de armas, droga y personas hacen de esa zona un campo de batalla permanente, en municipios como Caborca, Puerto Peñasco, Benjamín Gil, Magdalena de Quino y Pitiquito, principalmente. La disputa desde el año pasado entre el  Cártel de Sinaloa, encabezada por los Salazar y el de Caborca encabezado por Rafael Caro Quintero, hacen de aquel desierto un lugar intransitable para muchos de sus ciudadanos.

En medio de esta guerra que los políticos en campaña no ven o no quieren ver, tan sólo en el primer semestre de este año la violencia se incrementó en un 20%, con por lo menos 368 homicidios de acuerdo a información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. En esta batalla, las y los periodistas que cubren sobre todo la zona norte han quedado en medio y  sin opción alguna.

En este contexto el  2 de mayo, Benjamín Morales Hernández, director y periodista del portal digital Noticias Xonoidag, en el municipio de Sonoyta, fue secuestrado por personas  desconocidas, desaparecido por unas horas y posteriormente asesinado, denunciaron sus familiares.

En un comunicado difundido la tarde del lunes, la Fiscalía del Estado de Sonora refiere que familiares del periodista reportaron los hechos a la Fiscalía del Estado a las 2:30 horas del lunes, quienes informaron que desde el domingo, a las 19:00 horas perdieron contacto con él. Horas más tarde elementos de la Guardia Nacional, División Carreteras informaron de la localización de un cuerpo sin vida en el kilómetro 165+200 de la carretera internacional tramo Caborca-Sonoyta, que correspondía al de una persona del sexo masculino con impactos de proyectiles de arma de fuego. Horas después, familiares de Benjamín acudieron a realizar la identificación del cuerpo a la Fiscalía.

En el mismo comunicado la Fiscalía informó que el vehículo del periodista había sido localizado por elementos de Seguridad Pública en el kilómetro 8 de la Carretera a San Luis Río Colorado-Sonoyta, en un lugar distinto a donde fue dejado el cuerpo.

Por los hechos, la Fiscalía del estado de Sonora abrió varias líneas de investigación, entre otras la personal, laboral, y familiar, refirió.

Crímenes en aumento. Los asesinatos han sacudido al estado en los últimos meses

El medio digital @noticiasxonoidag, abordaba básicamente información política y social, más recientemente sobre las campañas electorales que se desarrollan en esa región. El 1 de mayo durante una transmisión, Morales Hernández denunció amenazas en su contra a las que describió como “ya me dieron un coscorrón, pero no quieren dar la cara”.

Para Reporteros Sin Fronteras no pasa inadvertido que desde hace poco más de un año, Sonora se ha convertido en un foco rojo para la prensa, donde tan sólo en 2020, fueron asesinados tres periodistas, y dos más se encuentran desaparecidos desde marzo de 2021. Se trata de Jorge Molontzin Centlal del periódico El Confidencial, en Caborca, quien desapareció junto con otra persona el 10 de marzo y Pablo Felipe Romero Chávez del periódico El Vigía, en Guaymas, quien desapareció el 25 de marzo. A la fecha se desconoce su paradero.

›En 2020, en Cajeme, uno de los municipios más violentos del mundo según el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justica Penal A.C. fueron asesinados tres periodistas. El 16 de mayo fue asesinado el propietario de Medios Obsón Jorge Armenta Ávalos; el 11 de junio el reportero José Castillo Osuna del portal Prioridad Máxima y el 3 de noviembre fue el periodista Jesús Alfonso Piñuelas Montes, quien dirigía el portal  Zarathustra Prensa “El Shok de la Noticia” en Facebook, todos ellos de Cajeme Sonora.

Elecciones en un campo de batalla

En este campo de batalla , donde los ciudadanos luchan cada día por sobrevivir a la violencia y la inseguridad en sus comunidades, hoy seis candidatos que se disputan la gubernatura recorren el estado de Sonora ofreciendo promesas a diestra y siniestra. La inseguridad ha sido uno de los temas en el que han coincidido, pero lo cierto es que sus promesas suenan vacías ante el abandono que han vivido los ciudadanos por parte del gobierno estatal y federal, sin una estrategia para acabar con la violencia que cientos de familias viven cada día. ¿Qué les dirán a estas seis familias de los periodistas que han sido asesinados y desaparecidos? ¿Acaso les ofrecerán perdón por no haber hecho nada? ¿Para localizarlos y hacer justicia?

Ninguno de estos candidatos —no sólo de Sonora, sino los que hoy se disputan las 15 gubernaturas del país, entre ellos las entidades más violentas para la prensa como Sonora, Guerrero y Chihuahua entre otras—, han hecho alguna mención de que es lo que harán para hacer  que el periodismo no siga engrosando la lista negra y manteniendo a México como uno de los países más peligrosos del mundo para la prensa.

*Representante en México de Reporteros sin Fronteras

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