Jose Luis Camacho

Momentos de gran tensión se viven en la Cámara de Diputados, tras la votación afirmativa de un cambio que se pretende hacer al dictamen que reforma la Ley de Instituciones de Crédito, con la intención de limitar las amplias facultades que se dará a la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda, que encabeza el eficiente abogado Santiago Nieto.

Después de que concluyeran los tres minutos de la votación y ésta fuera afirmativa, airosos reclamos, a mi parecer injustos, se dejaron caer sobre la presidenta de la Mesa Directiva, Laura Rojas, señalándole que había actuado muy exigentemente en el tiempo y que volviera a abrir el sistema de votación, lo cual evidentemente es contrario al Marco Jurídico del Congreso.

De una manera prudente y concienzuda, la presidenta Rojas no se dejó llevar ni sorprender por esos reclamos injustos, sino que como es su estilo pidió orden y un diálogo respetuoso entre todos los diputados para aclarar la situación.

A pesar del repetido llamado de Laura Rojas para hacer prevalecer el interés general y el respeto al voto de los diputados, no hubo acuerdo entre los coordinadores parlamentarios sobre la forma en que debía desahogarse una reserva que ya había sido integradas al cuerpo del dictamen.

Ello se ha traducido en que desde el miércoles por la tarde la Cámara de Diputados no logra avanzar en los otros temas pendientes y esta pausa concluirá hasta el próximo martes, cuando se espera que se acate la norma y el dictamen sea aprobado en su totalidad.

Lo que queda patente una vez más es que la Cámara de Diputados tiene en la actualidad una presidenta que vela por el interés general y que no tuerce la ley por presiones ni por intereses particulares.

No cabe duda que el pleno de la cámara invitados no se equivocó al elegirla como representante de la pluralidad camaral.

Ricardo Monreal acuerda

En una votación que se avizoraba complicada, sobre todo por la inflexibilidad que distintos grupos parlamentarios evidenciaron en su postura, el presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, Ricardo Monreal Ávila, logró en el último minuto conjuntar voluntades y hacer que María del Rosario Piedra Ibarra conjuntara la votación calificada para convertirse en la segunda mujer en encabezar la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

El senador Monreal Ávila confió que la CNDH será más autónoma e independiente que nunca, al tiempo que la propia Rosario Ibarra dijo que no le temblará la mano al hacer una recomendación al Poder Ejecutivo Federal.

@jlcamachov

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