Jose Luis Camacho

El tercer periodo de sesiones ordinarias de la 64 legislatura ha concluido. Con tres días de anticipación, diputados y senadores clausuraron sesiones ordinarias con la satisfacción de haber hecho todo lo posible para aprobar lo pendiente y, en el caso de Morena, responder al proyecto de gobierno.

En este marco muchos son los saldos con que cierra la primera mitad del actual trienio legislativo. Saldo en las mujeres son las protagonistas por su capacidad, visión y experiencia.

El primero de ellos es que Laura Rojas, diputada del PAN electa en septiembre pasado como Presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, ha estado a la altura de las circunstancias, demostrando con ello no sólo su madurez y capacidad legislativa, sino sobre todo su visión para vencer cuanto obstáculo le han puesto en el camino por tratar de descarrilarla y hacerla caer, pero Laura Rojas ha demostrado con el conocimiento y la ley en la mano que se puede hacer frente a la inclemencia del ambiente legislativo.

Sin duda, se trata de la legisladora que se posiciona como una mujer que sin caer en parcialidades ni marrullerías, garantiza la unidad e imparcialidad en San Lázaro.

Dulce María Sauri Riancho se consolida como la parlamentaria por excelencia que se otorga sólo a pocas personas. Su oratoria, raciocinio y coherencia la han consolidado como la mujer con mayor talento y visión.

Su voz, muy lejos de partidismos y bandos, se atiende y respeta como la del interés de la sociedad, de la pluralidad y de la democracia.

No cabe duda que la yucateca tiene mucho que aportar a nuestra nación.

El chihuahuense Mario Mata Carrasco del PAN ha sabido adaptarse y responder a las circunstancias, poniendo a cada quien en su lugar y construyendo una oratoria propia de un legislador claro y vanguardista.

La voz de la diputada Martha Tagle Martínez se ha consolidado como la defensora de los derechos humanos, así como de la paridad de género y legalidad. Su coherencia, verticalidad y constancia la convierten en una mujer que mucho ha aportado al Congreso y a la agenda ciudadana.

En el Senado de la República el gran triunfador ha sido el zacatecano Ricardo Monreal Ávila, quien no sólo ha logrado acordar con la oposición en la Cámara alta, sino con los mismísimos congresistas estadounidenses, logrando que el Congreso mexicano sea un actor principal en las relaciones exteriores de México.

Su oficio e intervención ha hecho posible que por primera vez la oposición en su conjunto acuda a Palacio Nacional y comparta el pan y la sal con el Ejecutivo.

No cabe duda que Monreal ha sido el actor principal del partido en el gobierno para la consecución de acuerdos. Su talento y capacidad no tienen parangón en Morena.

El guerrerense Manuel Añorve Baños se ha consolidado como un político de acuerdos, de talento y de avanzada. Siendo el parlamentario con mayor actividad en el Pleno y en comisiones, el doctor en Derecho representa una pieza imprescindible para el partido tricolor y para la labor en el Senado.

Mauricio Kuri González se gradúa como la figura de oposición en el Senado. Su liderazgo y capacidad permite que diversas voces y perfiles se posicionen en favor de la República.

Kenia López Rabadán es una mujer de excepción. A pesar de la misoginia, ataques sin razón y puntapiés, la panista sigue a tambor batiente en defensa de sus ideas y convicciones.

Beatriz Paredes Rangel ha destacado por la sobriedad, claridad y contundencia de sus intervenciones, siendo una luz de legalidad y visión de Estado frente a la inexperiencia e improvisación.

En un papel discreto pero contundente, Miguel Ángel Mancera Espinoza ha destacado por su conocimiento, franqueza y sencillez.

La tabasqueña Mónica Fernández Balboa ha sido la gran revelación del periodo que recién concluye, pues su capacidad de dirección ha sido notable en el Senado al presidir la Mesa Directiva y ser responsable de dar fluidez a los acuerdos.

El joven neolonés Samuel García Sepúlveda avanza cada día y se consolida como un político fresco, conocedor y capaz. Sus intervenciones en comisiones y en pleno se caracterizan por su visión, claridad y conocimiento.

Al igual que su paisano, la zacatecana Claudia Edith Anaya Mota brilla con luz propia y se ha graduado como una parlamentaria capaz, talentosa y conciliadora.

El michoacano Cristóbal Arias Solís ha sido pieza vital en la labor del grupo parlamentario mayoritario y su sensibilidad es una de sus principales cualidades.

De la ingeniera Xóchitl Gálvez Ruiz se pueden destacar muchas contribuciones, la principal de ellas es su honestidad y contundencia para decir las cosas.

Sin cortapizas, la hidalguense habla de frente y derecho, sin simulaciones ni falsedades. Ello la ha convertido en una mujer imprescindible en la labor del Senado.

Y qué decir de Alejandra “La Güera” Reynoso Sánchez, panista guanajuatense que ha sido voz señera en la defensa de la legalidad y del bien público. Su labor, primero como diputada federal y ahora como senadora, la ha consolidado como una mujer talentosa y experimentada.

Por último y no menos importante, la senadora por Movimiento Ciudadano, Verónica Delgadillo Sánchez, ha brillado por su capacidad, constancia y esmero. Mujer joven con amplia experiencia, mucho tiene que aportar la senadora.

Con grandes lecciones, la 64 legislatura cierra su primera mitad, con un arduo camino por delante.

@jlcamachovAttachments area

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