Jose Luis Camacho

En 16 días comenzará la actividad ordinaria en ambas cámaras federales, pero un requisito previo es la definición de la titularidad de los órganos de gobierno tanto en diputados como en senadores.

Mientras en diputados la presidencia de la Mesa Directiva corresponderá al Partido Acción Nacional y es muy probable que para la primera mitad del año legislativo sea presidida por la diputada Adriana Dávila, quien posee una amplia experiencia legislativa, en el Senado de la República el grupo parlamentario de Morena definirá el próximo lunes a quien buscará el respaldo del Pleno para que sea electo como presidente de la Mesa Directiva.

Entre escaños morenistas las preferencias se inclinan decididamente en favor de la tabasqueña Mónica Fernández Balboa, quien hasta el momento ha fungido como vicepresidenta de la Mesa Directiva del Senado y mostrado decisión y conocimiento en la dirección del trabajo plenario.

Mujer experimentada y capaz, Mónica Fernández le expresó al coordinador del grupo parlamentario de Morena, Ricardo Monreal Ávila, su decisión de contender por la confianza de sus compañeras y compañeros en la elección que tendrá lugar el lunes, responsabilidad que no será menor a la luz de los pendientes que figuran en la agenda legislativa.

Los temas a tratar son muchos y variados. Veamos.

Están las iniciativas enviadas por el Ejecutivo y que interesa legislar en el citado periodo, incluyendo, de entrada, el paquete económico 2020, que en esta ocasión sí incluirá una miscelánea fiscal que no implicará la subida de impuestos.

Se encuentra el proyecto de reformas al artículo 127 constitucional para que ningún servidor público gane más que el Presidente; reformas a la Ley General de Salud para garantizar el acceso a la atención médica y medicamentos gratuitos a toda la población sin seguridad social y que dará paso al Instituto de Salud para el Bienestar y la supresión del seguro popular; legislar para modificar la Ley de Extinción de Dominio, complementar el proceso legislativo en torno a la Ley de Austeridad Republicana, minuta pendiente en la cámara de diputados.

También se encuentra pendiente elevar a rango constitucional la prohibición de condonar impuestos, es decir, que ninguna autoridad –incluyendo al Presidente de la República— los pueda condonar; reformas al Código Fiscal de la Federación y otros ordenamientos para considerar a la evasión fiscal como un delito grave y a la existencia de facturas fantasmas como delincuencia organizada; reformas a la Ley de Ahorro para el Retiro para que se sustituya a las sociedades de inversión por fondos; la Ley de Confianza Ciudadana; las reformas a la Ley de Coordinación Fiscal y a la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios en Materia de Juegos y Sorteos.

Además, están las reformas a la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operación con Recursos de Procedencia Ilícita, para fortalecer al sistema financiero; modificación a la Ley General del Sistema Nacional Anticorrupción, dado la gran cantidad de empresas fantasmas que surgen el actuar cotidiano; eliminación de comisiones bancarias a través de reformas y adiciones a la Ley de Instituciones de Crédito.

Se trata se una ambiciosa agenda en el Senado.

@jlcamachov

Compartir