Compartir

Tuni Levy

El presidente de México en el estrado, ante la Asamblea General, le anuncia al mundo que su país participará en operaciones de mantenimiento de la paz.  Aclara que únicamente en labores humanitarias. No por ello la noticia deja de ser un parteaguas.  Según informes del gobierno la última participación del país fue para enviar policías a El Salvador en 1992.  Anteriormente  se mandaron en 1947 observadores militares a los Balcanes y en 1949 a Cachemira.

La polémica no se hizo esperar.  Las posturas encontradas, parte ya de nuestra forma de gobierno: miembros del congreso opinando que ya era momento y otros lamentando el hecho.  Académicos calificando como un acierto la decisión del gobierno y otros como formas de buscarle a México un lugar como papel hegemónico de la región.

El punto es que pronto veremos cascos azules mexicanos. En un mundo que se desquebraja, México adopta nuevas responsabilidades globales, afirma el embajador Sarukhan.

Eva Makivar del Financiero, se pregunta si “los cascos son para acá…porque nosotros nomás no podemos”, otros festejan la incursión del país en asuntos, que aunque lejos, nos atañen.

Compartir