Foto: Cuartoscuro

Compartir

Redacción ejecentral

El ministro presidente de la Corte, Arturo Zaldívar, tiene un problema: el caso del juez Felipe de Jesús Delgadillo Padierna se convirtió en un asunto estratégico para su gestión. La queja que presentaron en su contra por el caso de Rosario Robles lo obliga a revisar su actuación; al interior del Poder Judicial un grupo muy fuerte espera que lo sancionen porque consideran que sí tiene responsabilidad y no cae muy bien, y de paso se mostraría independencia del Ejecutivo; pero si le impone alguna sanción se echaría encima, aún más, al gobierno de Andrés Manuel López Obrador, porque resulta que el protector del juez Delgadillo es el consejero Felipe Borrego, quien aspira a convertirse en ministro, y es muy amigo a su vez de dos personajes clave de este gobierno que nadie quisiera de enemigos: los legisladores Dolores Padierna y Ricardo Monreal.

Compartir