Foto: Emmanuel DUNAND/AFP

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AFP

BERLÍN, Alemania.- Agentes de la policía alemana trasladaron al ex presidente catalán Carles Puigdemont a la prisión alemana de la norteña ciudad de Neumuenster, tras su detención este domingo en una autopista del norte de Alemania, cuando cruzaba la frontera en carro desde Dinamarca.

Puigdemont fue trasladado en una camioneta policial al reclusorio desde una comisaría cercana a la frontera de Alemania con Dinamarca, donde fue arrestado en un operativo de la policía alemana en cooperación con la policía nacional de España.

Fuentes oficiales alemanas informaron que Puidgdemont está detenido a la espera de que “muy probablemente mañana lunes” comience su proceso de su extradición a España.

La Fiscalía general del norteño estado federado alemán de Schleswig-Holstein, se encargará de estudiar la orden europea contra Puigdemont.

El expresidente independentista  acusado de rebelión por la justicia española y objeto de una orden de arresto europea, fue detenido a dos días de que un juez reactivara la orden de captura en su contra.

«Fue arrestado a las 11:19 horas por una patrulla de la policía de tráfico en Schleswig-Holstein», un estado del norte de Alemania, indicó el portavoz y explicó que el arresto responde a una euroorden.

«Ahora está bajo custodia policial», añadió.

La detención fue confirmada a la AFP por la portavoz de Juntos por Cataluña, la coalición de Puigdemont.

Está retenido, puedo confirmar que esta retenido por la policía. Ha sido cruzando la frontera de Dinamarca con Alemania y el trato ha sido muy bueno y están todos sus abogados allí», dijo Anna Grabalosa.

El viernes el juez español que instruye la causa contra la cúpula independentista catalana, Pablo Llarena, confirmó el cargo de «rebelión» contra 13 responsables, entre ellos Puigdemont.

El expresidente estaba en Finlandia cuando el juez reactivó la orden de captura, pero abandonó ese país el viernes, antes de que la policía pudiera empezar oficialmente su búsqueda.

Puigdemont fue cesado del cargo por el gobierno de Madrid tras una fallida declaración de independencia del 27 de octubre. Luego se exilió voluntariamente a Bélgica, donde residía desde entonces, aunque viajó a varios países.

El intento de crear una república separada de España terminó con la pérdida temporal de la autonomía de Cataluña, controlada desde entonces directamente por el gobierno español a raíz de esa declaración de secesión.

 Viaje a Finlandia 

Puigdemont había viajado a Finlandia, cuyas autoridades recibieron la orden de detención europea emitida por la justicia española, y estuvo en Helsinki para reunirse con diputados de este país y participar en un seminario en la universidad de la capital finlandesa.

Pero a su regreso de este viaje fue detenido, según confirmó también el abogado de Puigdemont, Jaume Alonso Cuevillas.

«El trato [de la policía alemana] ha sido correcto en todo momento. Actualmente se encuentra en una comisaría y se está activando su defensa jurídica», tuiteó el abogado.

Por su parte, un diputado de la coalición de Puigdemont, Francesc de Dalmases, tuiteó: «Hay que mantener al presidente @KRLS alejado de la injusticia española. Hay que alzar todas las voces y usar todos los mecanismos a nuestro alcance para impedir la extradición».

La intervención del gobierno central de Madrid en la Cataluña se mantendrá hasta que los independentistas —que obtuvieron mayoría parlamentaria en la elección regional del 21 de diciembre pasado— escojan un presidente y éste forme gobierno. De no conseguirlo antes del 22 de mayo, la región se verá abocada a unas nuevas elecciones.

Los independentistas catalanes convocaron a varias manifestaciones en Barcelona para este domingo poco después de conocerse la detención en Alemania del expresidente regional Carles Puigdemont, acusado de rebelión por la justicia española y objeto de una euroorden.

La influyente asociación Asamblea Nacional de Cataluña y los Comités de Defensa de la República, unos grupos autoorganizados más radicales, también llamaron a manifestarse en las Ramblas de Barcelona y tres horas más tarde ante la delegación del gobierno español, donde el viernes ya se produjeron choques entre manifestantes y policía.

 

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