Alejandro Alemán

En la lista de las escenas más memorables del cine de 2019 debe aparecer, sin duda, el momento en que Jennifer Lopez sube al escenario en Hustlers para apoderarse absolutamente de la pantalla. La actriz y cantante de 50 años, enfundada en un diminuto atuendo da cátedra sobre cómo se hace un verdadero baile de pole dance. No se trata de una doble ni de tecnología CGI, es Lopez y su espectacular cuerpo tomando por asalto el escenario y nuestras miradas.

Lo anterior bien merecería una nominación al Oscar, pero el trabajo de López en esta cinta es eso y más. Estamos frente a su mejor actuación desde su mítico debut en Selena (1997).

Basada en una historia real publicada en 2015 en la New York Magazine, Hustlers es la historia de un grupo de strippers que, frente a la crisis económica provocada por Wall Street en 2008, deciden hacer justicia por mano propia mediante un plan en el que emborrachan y drogan a sus clientes (todos ejecutivos de firmas financieras) para luego vaciarles las tarjetas de crédito, en complicidad con los establecimientos donde ellas trabajan.

Ramona (Jennifer Lopez) es la líder de la banda, pero la película toma como eje narrativo a Destiny (Constance Wu), una nueva chica que llega a trabajar al club con el objetivo de juntar dinero para su mamá enferma. Inmediatamente, Destiny es arropada (literalmente) por Ramona.

Aunque resulta innegable la influencia del cine de Martin Scorsese y de Steven Soderbergh (The Wolf of Wall Street, Ocean’s Eleven) es el elemento femenino (y feminista) lo que hace de Hustlers un filme destacable. Estamos frente a una película que bajo la fachada del cine de género se permite hablar de temas femeninos, de sororidad y de crítica al machismo, siempre desde una dignidad a prueba de balas. 

La directora y guionista, Lorene Scafaria, logra armar un sólido filme que se mueve en múltiples pistas: el cine de robos, la comedia, el drama feminista. La maestra de ceremonias es Jennifer Lopez, actuando con un ímpetu y energía inagotables que se mantienen durante toda la película. 

Lopez es la razón de entrada para acudir a esta cinta, pero una vez ahí dentro es el imperdible relato sobre mujeres empoderadas lo que mantiene nuestra atención de principio a fin.

Y claro, si este mundo fuera justo, entonces Jennifer Lopez debería estar en la lista de las nominadas para el Oscar del próximo año. 

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