Raúl García Araujo

El empresario, de quien omitiremos su nombre por motivos de seguridad, ya había pagado 700 mil pesos para que lo dejaran en paz. Él tiene su negocio en la colonia Lomas de Chapultepec, en la alcaldía Miguel Hidalgo, de la Ciudad de México.

No habían pasado ni 24 horas cuando recibió una nueva llamada de los criminales, que se identificaron como integrantes de la Unión Tepito. Ahora, la exigencia era el pago mensual de 80 mil pesos para dejarlo trabajar con tranquilidad en su establecimiento.

Según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, hasta el mes de noviembre de 2019, se habían denunciado en la Ciudad de México 813 casos de extorsión, lo que califican las autoridades como un «boom» de este delito.

Las zonas donde más reportan este tipo de ilícitos son la Condesa, Polanco, Centro, Del Valle, Coyoacán, la Doctores y diversas colonias de las alcaldías Iztapalapa y Gustavo A. Madero.

En Corto cuenta con copia de la investigación de esta víctima de la Miguel Hidalgo, donde los delincuentes vieron en su negocio una mina de oro para obtener cuantiosas cantidades de dinero con el simple hecho de amenazar con lastimarlo a él y a su familia.

A finales de 2019, los extorsionadores volvieron al acecho. La exigencia: el pago de 240 mil pesos a cambio de su tranquilidad.

Cansado de los criminales, el empresario presentó su denuncia en la Fiscalía de Investigación para la Atención del Delito de Secuestro, en la Fiscalía General de Justicia de la capital.

El caso cayó en manos del jefe general de la Policía de Investigación, Francisco Almazán, quien integró un equipo de élite para atenderlo.

Los investigadores dieron seguimiento a las llamadas que salían de celulares de los extorsionadores, quienes en todo momento amedrentaban a la víctima.

También orientaban al empresario sobre qué decir, qué hacer y cómo actuar cuando conversaba con los delincuentes.

Nunca se dieron cuenta de que estaban siendo monitoreados por los agentes de la Fiscalía capitalina.

La víctima y los extorsionadores pactaron día, hora y lugar para hacer el pago.

La fecha, el 8 de enero de 2020, a las 16:50 horas, en la calle Gobernador Ignacio Esteva. La cantidad acordada eran 200 mil pesos en billetes con denominaciones de 500, 200 y 100 pesos.

A esas horas, se presentó Isaac «N», mientras que en los alrededores del lugar había varios agentes de investigación que pasaron desapercibidos para el presunto extorsionador.

Por radio, el jefe general de la Policía de Investigación estuvo al frente del operativo. La adrenalina corría por las calles de la colonia San Miguel Chapultepec.

Los policías estaban atentos ante cualquier contingencia, es decir, que los cómplices de Isaac actuaran de manera violenta al ser descubiertos.

La víctima estaba lista con el dinero para entregarlo. Isaac le dijo: «Vengo por el pago». Lo tomó, caminó unos 2 minutos, cuando de pronto se vio rodeado por los agentes de investigación, quienes lo capturaron en flagrancia.

De inmediato, fue llevado ante el agente del Ministerio Público para rendir su declaración, pero sobre todo para que aporte datos que permitan la detención de los cabecillas de esta organización criminal.

Sin lugar a dudas, este caso representa un logro para el gobierno de Claudia Sheinbaum, quien ha reconocido públicamente que la extorsión es uno de los delitos que se deben atender.

Pero aún falta mucho que hacer, ya que, según datos de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, de diciembre de 2018 al 31 de diciembre de 2019, el Ministerio Público inició 131 carpetas de investigación, con un total de 228 personas detenidas por este delito.

En Cortito: Nos cuentan que, según las primeras pesquisas de la Fiscalía de Coahuila, el abuelo del niño que disparó en el colegio Cervantes en Torreón tiene antecedentes penales en Estados Unidos. Lo detuvieron hace unos años allá; además, el niño no tenía atención y pasaba muchas horas en Internet. Los agentes encontraron en sus historiales de búsqueda en YouTube videos sobre cómo abastecer un arma y cómo sostenerla. Era muy inteligente, pero no tenía la atención adecuada. Nos escriben varias víctimas del delito en Ecatepec, quienes afirman que en el municipio mexiquense se «llora sangre» ante la muerte de gente inocente a manos de delincuentes; sin embargo, el vocero del municipio, Gabriel Salazar, dice que las cosas están mejorando en los últimos días. Afirma que se está reforzando la seguridad con la compra de 240 patrullas, la integración de 314 nuevos policías y la vigilancia aérea de un helicóptero. Estos temas los trataremos en otra entrega.

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