Lourdes Mendoza

Pues no hay otra forma de entender cómo es que Ángel Carrizales López, un hombre sin conocimientos y sin preparación pasó de ser ayudante de AMLO a ser el nuevo director de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA).

En el medio periodístico es conocido por ser un personaje prepotente, con decirles que explotó contra los fotógrafos cuando lo captaron luego de una de sus cinco comparecencias, todas ellas de pena ajena, en el Senado; en dos ocasiones lo rechazó por no tener cartas credenciales necesarias para formar parte de la CRE. En otra ocasión y por las mismas razones para Comisión Nacional de Hidrocarburos CNH y otras dos veces, también por lo mismo, como consejero de Pemex.

Hoy, gracias al cariño de “ya saben quién” y tras claras violaciones a la ley, despachará en la ASEA. El artículo 30 de la Ley de la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente del Sector Hidrocarburos es claro, pues el director debió desempeñar cargos de alta responsabilidad, cuando menos cinco años, en actividades profesionales en el sector público o privado, sustancialmente relacionadas con las materias objeto de la ASEA.

¿Y cuáles han sido sus cargos de alta responsabilidad? Pues NO los tiene. El susodicho, como les dije, era conocido como miembro de la ayudantía de AMLO y su último puesto fue como subdirector de área de Presidencia con un sueldo neto al mes de 30 mil 311 pesos. En su declaración patrimonial afirma que de 2015 a 2018 estaba en Morena y su función principal era el “pago de nómina nacional del partido”, trabajo que también desempeñó sin experiencia porque, dijo en una de sus comparecencias: “no era un contador y no me dedicaba a nada financiero”.

De 2013 a 2015 fue asesor del sistema de administración ambiental en la Secretaría de Finanzas del GDF y de 2001 a 2013 fue ingeniero especialista técnico C en Pemex. Por cierto, en una de sus comparecencias confesó: “Pemex nunca fue mi primera opción para trabajar, siempre quise trabajar en el extranjero”. ¡Quiúboles, qué le debe AMLO!

Incluso expresó: “Si me hubiera aceptado un Halliburton, un Schlumberger, yo creo que no estuviera ni siquiera en el país”. Como cereza del pastel, Carrizales declaró que no sabía qué era el Centro Nacional de Control de Energía y que tenía que investigar más a fondo las técnicas del fracking, peeero, he aquí su declaración de dependencia del Ejecutivo: “Si el Presidente dice no al fracking, la CNH no hace fracking”.

Tras su designación, el director del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda), Gustavo Alanís, expuso que teme que Ángel Carrizales funja como “tapadera” del gobierno federal. Fuertes palabras, pues el nuevo titular de la ASEA debe vigilar, entre otras cosas, que Pemex cumpla con las condiciones ambientales en la refinería de Dos Bocas. (jajajaja se vale reir) Obvio, la más contenta con esta designación es la secretaria de Energía, Rocío Nahle.

Otra de las funciones del ingeniero químico por el Instituto Tecnológico de Ciudad Madero es ejercer o autorizar el presupuesto de la Agencia que en 2020 será de 121 millones 507 mil 783 pesos, por cierto, es una institución que también tuvo recorte porque este año tiene aprobado un gasto de 136 millones 838 mil 878 pesos.

Carrizales se une a los nombramientos de funcionarios que no cumplen con la ley para ejercer el cargo, como recientemente lo vimos con Rosario Piedra, titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Lo bueno es que todos los funcionarios, sin excepción, deben cumplir y hacer cumplir la ley.

¡Ah! y cómo dejar de comentarles que Carrizales estuvo de acuerdo en publicar sus datos patrimoniales porque, tome nota, NO proporcionó información de bienes inmuebles, vehículos, bienes muebles, inversiones ni adeudos a su nombre. Otra simulación más.  

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