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Redacción ejecentral

En sólo un año, los extranjeros han incrementado en casi 50% la compra de casas en Estados Unidos; este ritmo récord ha contribuido a elevar los precios en ciudades costeras ya agobiadas por la escasez de inmuebles.

Según un informe de la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios citado por el diario Wall Street Journal (WSJ), en total, los compradores extranjeros e inmigrantes han invertido 153 mil millones de dólares en propiedades residenciales en Estados Unidos en el año que terminó en marzo.

Esto superó el récord anterior de inversión extranjera fijado en 2015, cuando los extranjeros compraron casi 104 mil millones de dólares en propiedades residenciales de Estados Unidos.

Aunque los compradores chinos son la población más grande de compradores de bienes raíces en EU por el volumen del dólar, con adquisiciones por 31 mil 700 millones de dólares en el año, los siguen los canadienses, los británicos, los mexicanos y los indios. Según el WSJ, la mayor parte de los compradores de China, India y México se habían desplazado recientemente a los Estados Unidos, mientras que los canadienses y los británicos compran en su mayoría viviendas secundarias a las que tienen en sus países.

No obstante, este dramático aumento fue inesperado, debido al fuerte dólar estadunidense, la agitación en el área política antimigrante impulsada por la administración de Donald Trump y las restricciones a los compradores chinos que buscan sacar dinero del país, todo lo cual se preveía que debilitaría la demanda.

La oferta en Estados Unidos es cada vez más limitada. El número de hogares en el mercado ha caído año tras año durante 24 meses consecutivos, según la asociación de corredores de bienes raíces. De hecho, los constructores, empujados por la escasez de mano de obra, las restricciones de zonificación y la falta de lotes disponibles en ubicaciones privilegiadas, no han podido construir suficientes viviendas para mantenerse al día con la demanda.

Esos factores han impulsado el aumento de precios en los mercados costeros que podrían ser difíciles de sostener, especialmente si los extranjeros en última instancia retroceden.

Por ejemplo, los precios promedio de los hogares en San Francisco se han duplicado desde el 2009, aunque el mercado se ha desacelerado a medida que los precios han aumentado más de lo que la mayoría de los compradores pueden pagar. Los economistas dijeron que otras ciudades que todavía están experimentando apreciación significativa del precio del hogar -incluyendo Nueva York, Seattle y Miami- podrían tener desaceleraciones similares.

Hasta el mes de abril, los precios de las viviendas en todo Estados Unidos, registraron un crecimiento en un año de 5.5%. Los precios de los hogares alcanzaron un récord en septiembre de 2o16 y el crecimiento de los precios se ha acelerado en casi todos los meses desde entonces.

El reciente aumento en las compras extranjeras fue impulsado en gran parte por los canadienses que acuden al sur para escapar de sus propios mercados inmobiliarios «sobrecalentados», como en las ciudades de Vancouver y Toronto, donde los precios subieron casi un 30%.

Los compradores extranjeros tienden a comprar casas más caras que sus contrapartes locales. El precio medio de una casa comprada por un extranjero fue de más de 300 mil dólares, en comparación con los aproximadamente 235 mil dólares de todos los hogares existentes vendidos en los Estado Unidos.

Las compras realizadas por extranjeros representaron el 10% de las ventas de casas por volumen de dólares en el año terminado en marzo, frente al 8% en 2016. Además se han concentrado de manera desproporcionada en un puñado de estados, con Florida, Texas y California juntos representando el 46% de la actividad de compras en el extranjero, según el informe de la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios. (Con información de The Wall Street Journal. Foto: Expedia). DA

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