Foto: Facebook Pemex

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Tomás de la Rosa

La evaluadora internacional de riesgo crediticio, Moody’s Investors Service, informó hoy que concluyó el periodo de revisión de la calificación de Petróleos Mexicanos (Pemex) y si bien advirtió que en dicho proceso no significa un cambio de calificación inmediato, dijo que sus evaluación de «Baa3» se tiene a pesar de la muy débil fortaleza crediticia intrínseca de la petrolera.

Moody’s señaló que el perfil crediticio de Pemex es «muy débil», por sus «muy altos» niveles de deuda respecto a su capitalización y flujo de caja. Indicó que la Empresa Productiva del Estado (EPE) todavía tiene una sustancial carga fiscal frente a otras petroleras.

A septiembre, el saldo de la deuda de Pemex fue de 99,627 millones de dólares, cifra que significó una reducción de 4.6% o 4,759 millones de dólares respecto a junio pasado, según la información de la EPE.

Para Moody’s, Pemex requerirá un «muy alto» respaldo financiero del gobierno federal, por lo cual considera una «muy alta correlación de incumplimiento».

La calificación de «Baa3», que fue ratificada por Moody’s en junio pasado, es el último escalón de los 10 peldaños del llamado «grado de inversión». Un escalón abajo entran los llamados «bonos basura», aunque de basura no tienen nada porque son bonos que pagan altas tasas de interés a sus acreedores.

Con esa calificación de «Baa3», el costo del servicio de la deuda de Pemex costó 5,560 millones de dólares por intereses pagados, es decir pagó en promedio diario 20.5 millones de dólares de intereses.

Además, hasta septiembre pasado, el gobierno federal realizó inyecciones de capital por 122,131 millones de pesos (unos 6,220 millones de dólares).

En ese escenario, los mercados financieros temen que la situación financiero de Pemex arrastre a una rebaja en la calificación soberana de México.

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