Foto: Cuartoscuro

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Redacción ejecentral

Recordarán esa escena en la que a la senadora morenista Citlali Hernández le estalló un libro-bomba en su oficina, caso del que, por cierto, poco se sabe de los avances en las investigaciones. Pues resulta que de inmediato los senadores voltearon a ver a la Dirección General de Resguardo y Seguridad del recinto legislativo, que está a cargo de Demetrio Fidel Ortiz Barragán, quien ya tiene más de una década allí y bien sabe que de su estrategia depende la protección intramuros de los legisladores. Observarlo arrojó varias cosas interesantes, dicen los que saben. Una es que su equipo se queja de su falta de pericia, desorganización y mal manejo del personal; además, resulta que es un recomendado que les dejó el ahora exsenador priista Emilio Gamboa, y a eso hay que sumarle que es el hombre de toda la confianza de Carlos Gómez Arrieta. Si el nombre le suena es porque tuvo que renunciar hace dos semanas a la Subsecretaría de Seguridad de Michoacán, porque su voz se escucha en un video en que se observa la tortura a la que fue sometido un detenido acusado de pertenecer al grupo criminal de Guerreros Unidos, porque querían que confesara dónde estaban los 43 estudiantes de Ayotzinapa. El último dato también relevante es que Ortiz Barragán era la mano derecha de Gómez Arrieta en la PGR, oséase cuando ocurrió la tortura.

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