Compartir

María Idalia Gómez, Juan Carlos Rodríguez, Bet-Biraí Nieto, Jonathan Nácar y Marco Aguilar

Enrique Peña Nieto está enamorado y le gusta lucirlo. Aparece desenfadado, vestido casual o formal, siempre impecable, y fotografiado, invariablemente, en su mejor ángulo y momento. Se le ve en fiestas con sus amigos y en las portadas de las revistas del corazón y espectáculos; sus fotografías o videos recorren las redes sociales, mostrándose por el mundo en lugares de lujo, sonriendo, siempre, sonriendo. Se alejó del poder sin perder atención.

Aunque dijo que viviría en el estado de México, donde había preparado su casa en Ixtapan de la Sal, decidió salir del país porque no podía tener vida social, ni siquiera salir a restaurantes, al menos eso argumentó a su familia y amigos.

›En realidad se fue por una petición que salió directamente de Palacio Nacional. Le recomendaron que se alejara de la escena pública, mantuviera bajo perfil y pasara un tiempo fuera del país. Eso le permitiría al presidente Andrés Manuel López Obrador tomar el control político y maniobrar.

Pero Peña Nieto, el expresidente rockstar, sólo resistió 60 días sin reflectores. El 31 de enero, después de varios rumores sobre la relación de Tania Ruiz Eichelmann con un político “importante”, la revista Quien publica una fotografía de la pareja en Madrid, España. Al día siguiente, la página Cuna de Grillos difunde una segunda imagen que confirma su visita. Aunque las fotografías habrían sido tomadas en 2018, desde ese momento los reflectores comenzaron a concentrarse en la nueva faceta de Peña Nieto, su historia de amor con una joven y hermosa modelo.

Pero sus apariciones públicas, su frivolidad, retumba en las paredes de Palacio Nacional. Cada vez que aparece en redes sociales o revistas, se disparan las presiones internas hacia López Obrador, porque un sector importante de su gobierno quiere que se le investigue y hasta se le someta a juicio. Aunque el Presidente no alienta esta idea de acusarlo, quienes han visto su reacción al ver los videos e imágenes de Peña Nieto suele ser de malestar y alguna vez ha dicho en voz alta “¿por qué hace esto?”. 

“Peña no puede seguir hablando porque cada vez que habla genera presión a López Obrador, de gente que quiere que se le investigue”, sostuvo un integrante del gobierno.

Mientras tanto, en México, personajes de su círculo político son perseguidos por casos de corrupción —Rosario Robles, Juan Collado y Emilio Lozoya— o amenazan con dar información que comprometería al mexiquense, como es el caso del exgobernador de Veracruz, Javier Duarte. Incluso ante las tensiones, el exsubsecretario Luis Miranda mandó traer a sus hijos de Italia donde pasaban una temporada.

Aunque los hijos del expresidente son mayores de edad están solos y uno de ellos incluso aseguran que ha subido de peso ante la situación de lejanía con su padre, con ellos Peña Nieto mantiene un intercambio de mensajes de texto y lo visitan por separado.

De presidente rockstar a novio viajero

Las primeras imágenes fueron simples, casuales. En la primera de ellas aparecen en una plaza charlando, él viste de negro y porta una chamarra. Ella, Tania, combina el negro y una chaqueta rosa muy sutil. Platican con dos hombres afablemente. En la otra fotografía alguien los retrata el mismo día haciendo compras en el área de perfumes y cremas de una farmacia. No aparecen abrazados ni besándose, pero es suficiente para que unos días después se filtre que Peña Nieto ya vive con su novia en una exclusiva finca andaluz, propiedad de un empresario español. El enredo es más atractivo porque para entonces aún no se divorcia de la actriz Angélica Rivera. 

La siguiente escena ocurre unos días después, el 8 de febrero, cuando Angélica Rivera anuncia su divorcio. Aparece escribiendo unas líneas dulces, dolidas y resignadas: “Lamento profundamente esta situación tan dolorosa para mí y para nuestros hijos. Por tal motivo he tomado la decisión de divorciarme. A mi esposo, siempre le entregué con amor mi tiempo y esfuerzo para cumplir como esposa, compañera y madre. Hoy toda mi energía, fuerza y amor está enfocada en seguir siendo una buena madre, en recuperar mi vida y mi carrera profesional. Agradezco el respeto para mantener la tranquilidad emocional que merecen nuestros hijos”. 

›Peña Nieto no lee el Facebook de su esposa, pero sí utiliza la situación. El 18 de febrero el expresidente reaparece en su cuentas de Twitter para aclarar que ni compró o rentó alguna propiedad en Madrid, y que reside en México con su familia. Y es verdad, Peña Nieto vive entre México y Europa. 

Una tarde de marzo, en los jardines del lujoso hotel Princess Mundo Imperial de Acapulco, el expresidente saluda a decenas de invitados, casi todos sus amigos o conocidos, una de ellas Rosario Robles. Viste una guayabera blanca y pantalón negro; su pareja, Tania Ruiz lleva un exquisito vestido rojo que ella misma diseñó. Bromea, habla de su nueva vida y disfruta de la fiesta, la boda civil de Gonzalo Zabala Junco y Mar Collado, hija de uno de sus mejores amigos, el abogado Juan Collado Mocelo.

Al día siguiente, el 17 de marzo, Peña Nieto saluda a todos los que se le acercan y se deja tomar selfies con los huéspedes. También juega golf. Tania sólo comparte en su Instagram una fotografía del Puerto de Acapulco y presume su vestido.

En pocos meses la historia amorosa del expresidente se gana dos portadas en la revista Hola. “La fotografía más esperada. Enrique Peña Nieto y Tania Ruiz por primera vez juntos de boda”, se leía el 28 de marzo. 

Para el 4 de abril el foco de la revista del jet set exhibe a Ruiz Eichelmann en su vestido rojo con el título: “Tania Ruiz, las nuevas imágenes de la protagonista del momento y sus sorprendentes reflexiones sobre el amor”. En una pequeña esquina de esa misma portada se lee: “Angélica Rivera y Enrique Peña Nieto a punto de firmar el divorcio”.

Y no estaba equivocada la revista del corazón. El 2 de mayo Peña Nieto abre su Facebook y escribe: “Quiero agradecer a Angélica por haber sido mi compañera, esposa y amiga a lo largo de más de diez años, y por haber entregado su amor, tiempo y dedicación a nuestra familia. Hoy ha concluido legalmente nuestro matrimonio, deseo que le vaya bien siempre y que tenga éxito en todo lo que emprenda. Angélica, muchas gracias por todo”.

Duro el bailongo

Peña Nieto no es un gran bailador. Pero si una mujer lo saca a bailar, acepta educadamente y se mueve con algo de ritmo. Aunque bajo la mirada celosa de su novia se le nota apenado, y una vez que puede zafarse, abraza a su chica y la besa. Así se ve el expresidente en una fiesta que ya está por terminar y queda entre los últimos invitados. Se le ve feliz en las imágenes que comienzan a circular en las redes el 20 de junio.

Un mes antes, disfrutaba de otra fiesta. El 18 de mayo de 2019 fue con Tania Ruiz -que portaba un vestido verde de la diseñadora Carolina Herrera que ronda los mil 400 dólares, a la boda religiosa de Mar Collado. La pareja se sentó a la izquierda de su amigo el abogado Collado Mocelo en la mesa de honor.

Ese evento convocó a personajes políticos como el expresidente Carlos Salinas de Gortari; el gobernador del estado de México, Alfredo del Mazo; el líder sindical Carlos Romero Deschamps, al cantante español, Julio Iglesias. También asistieron los exsecretarios de Educación Pública, Aurelio Nuño, y de Desarrollo Social, Luis Enrique Miranda, y los ministros de la Corte, Eduardo Medina Mora, Luis María Aguilar, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, así como el exencargado de despacho de la extinta PGR, Arturo Elías Beltrán.

Las columnas políticas en México también ofrecen detalles de lo que hace y piensa el expresidente, esta semana, por ejemplo, Salvador García Soto, describió cómo en  la Finca en Madrid, “tiene todos los lujos” desde “seguridad permanente, asistentes personales, camionetas y autos de lujo, la mejor comida, vinos y hasta un campo de golf en el que puede practicar el deporte de los ricos del que tanto gusta”. Lo único que no tiene son a sus amigos, describe el periodista.

Entre mayo y julio, los casos contra sus excolaboradores por presunta corrupción se han acumulado. Lozoya es considerado prófugo de la justicia y lo busca Interpol, y Rosario Robles ingresó a prisión, lo mismo que su entrañable amigo, Juan Collado. Y en varias ocasiones el nombre de Peña Nieto ha surgido bajo la premisa de que él conocía los casos de desvío de recursos y no hizo nada. García Soto asegura que “está preocupado por lo que está pasando”. 

Pero no debe sentirse tan intranquilo. “Se veían felices, sonriendo y sus miradas se cruzaban llenas de complicidad”, relata la revista Quién, que en exclusiva publicó esta semana fotografías y un video que muestran a Peña Nieto y Tania Ruiz paseando por Bruselas el pasado 10 de agosto.

Esta semana también, la revista de espectáculos con mayor tiraje en México, TV Notas, aseguraba en su portada que el expresidente está por casarse con la joven modelo. Ella, que está en el país para presentarse en varios eventos, en todos la abordaron. Por primera vez habló de su relación con Peña Nieto que ya por lo pronto le triplicó los seguidores en Instagram, dijo que se lleva muy bien con sus hijos “son muy lindos”. ¿Y tener hijos?, “No, pues vamos al día”, respondió .

“Es muy lindo conmigo… Me deja ser”, soltó Tania Ruiz sobre Peña Nieto. 

El protocolo de Peña

Los conceptos que rigen la nueva etapa de la vida del expresidente Enrique Peña Nieto son el amor y las vacaciones infinitas. asegura Felipe Reyes Barragán, experto en Imagen Pública  por la Universidad La Salle Bajío y Protocolo por la Universidad Politécnica de Madrid.

 “Su imagen al exterior es de una persona completamente relajada, tranquila, que disfruta del shopping en España, con los lujos que tenía como Presidente, lo que contrasta con la realidad del país; además se ha mantenido al margen de lo que ha ocurrido en la política del país”.

La figura que emerge del expresidente es el de un hombre seductor, que puede conquistar a cualquier mujer, es decir, un playboy. “El caso de Enrique Peña Nieto es muy interesante, pues después de dejar la Presidencia, declaró que se iba a alejar de la vida pública y se iba a dedicar a descansar, disfrutar a su familia y a viajar. El mensaje que dirige es ‘estuve casado, su imaginen en el sexenio anterior era muy familiar, de un hombre casado con Angélica Rivera, y ahora quiero disfrutar la vida; ahora me relajo y ya después veré qué hago. Un playboy es una persona que se asume seductora”.

Y es así que se ha dejado ver en las redes sociales de quienes tienen acceso a su círculo más cercano de amistades, como su novia Tania Ruiz Eichelmann, quien desde que se hizo público su romance, ha mantenido informados a sus seguidores de Instagram sobre el progreso de su relación.

Peña Nieto, al contrario que sus predecesores, decidió dejar del lado el bajo perfil.

Para el experto, una de las figuras expresidenciales con las que choca por completo Peña Nieto es con Ernesto Zedillo Ponce de León, quien se mantuvo parco respecto a su vida privada, alejado de las entrevistas y de los escándalos; mientras que Vicente Fox es el expresidente que tiene mayor similitud al revelar detalles personales y hasta familiares una vez fuera de la Presidencia de la República.

Reyes Barragán sostiene que ventilar su estilo de vida responde una forma de aparentar tranquilidad ante las situaciones de presión que se ciernen sobre él con varios de sus colaboradores con procesos judiciales, como es el caso de Rosario Robles Berlanga, extitular de la Secretaría de Desarrollo Territorial y Urbano (Sedatu) y la de Desarrollo Social (Sedesol) o bien con Emilio Lozoya Austin, director de Petróleos  Mexicanos (Pemex), quien fue señalado por estar implicado en el caso Odebretch.

A partir del juicio de Rosario Robles estará más consciente de sus movimientos en la vida pública a fin de mantenerse al margen.

Las redes sociales son su escaparate, pero donde termina de hacer eco es en las revistas del corazón como ¡Hola!, Quién y hasta en la prensa de corte sensacionalista representada en TVNotas, refiere Reyes Barragán.

ES DE INTERÉS

Compartir