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Salvador Guerrero Chiprés

¿Quién es Birdman en el PRI?

¿Quién tiene esa determinación veterana y convincente?

Por si al presidente Enrique Peña Nieto, le faltaba recordar, reconocer o escuchar desde el extranjero y después verlo reproducido en México, respecto de la imagen de su gobierno, Alejandro González Iñarritú lo expresó.

“…Ruego para que podamos hallar y construir el gobierno que merecemos”. Una y millones de veces la expresión apunta al mismo hecho que el mejor equipo y aparato de comunicación social  que haya tenido un presidente no ha podido contener: la pérdida de percepción positiva que acorrala al primer mandatario.

Para demostrar que el PRI no está resuelto a aceptar el golpe por completo, su mejor respuesta fue tratar de construir sobre el impacto de la afirmación del cineasta: “coincidiendo en el orgullo mexicano, es un hecho que más que merecerlo, estamos construyendo un mejor gobierno”. Para el PRI el mayor acierto fue encontrar una paráfrasis modesta en ingenio de lo que implica la afirmación.

¿Qué hay en el sistema político, y en el régimen en conjunto, entendido como sistema de relaciones políticas y sociales, que permite el reconocimiento del talento de origen mexicano en Estados Unidos e imposibilita que en nuestro país los más talentosos lleguen al poder?

¿A qué se debe que una y en otra vez sea evidente hasta para los que no entienden que no entienden que en México existen obstáculos sustantivos para eliminar la corrupción, combatir la ineficiencia y vencer la impunidad?

Ese obstáculo sustantivo, implica Iñarritú, está en este momento, expresado en el propio gobierno del partido que reconoció, en su acuse de recibo por twitter, como corresponsable de una imaginada percepción de que ya tenemos el gobierno que nos merecemos.

El toro problema es radical. Viene de una antigua discusión acerca de que los pueblos tienen los gobiernos que se merecen. Si es así, simplemente, con el respaldo de la mayoría fáctica en el INE, volverá a ganar el PRI en las elección de 2015.

A menos que, los equipos de las opciones contendientes sepan capitalizar y movilizar la noción que ha sembrado Iñarritú: el PRI no es el partido que se merecen los mexicanos o, el gobierno que resultó de la decisión electoral de 2012 no es, en este momento, lo que se merece el pueblo de México o, podrá no serlo a partir de 2018.

¿Acaso el PRI carece de ese coraje del actor veterano representado en Birdman?

En México o desde Estados Unidos y en todos los espacios informados, tendremos que hallar y construir.

Aún no sabemos con quién.

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