Ana Saldaña

Banksy se ha dado a conocer en el mundo, como un artista de calle, de quien se desconoce su identidad. Su arte, provocativo y reflexivo a la vez, surge en los lugares menos esperados. Desde ciudades como París o Ámsterdam (en donde existe hasta un museo), pero también en ciudades en donde su arte y fuerte ojo crítico ponen el dedo en la llaga mostrando situaciones en nuestro mundo contemporáneo que valen la pena cuestionarse.

Palestina, es uno de estos lugares. Ahí, frente al muro de separación en Belén, Banksy abrió en 2017 un hotel, llamado Hole in the Wall (El Hoyo en la Pared), en donde puedes quedarte o tomarte un refrigerio rodeado de sus obras. También in situ hay un museo en donde muestra el punto de vista Palestino reflejando la marginación y situación en la que viven.

Para ver sus obras y conocer de primera fuente lo que está pasando en la zona, recomiendo organizar un tour con Green Olive Tours. Es una agencia de viajes con un enfoque en los derechos humanos y activismo. A través de su visión entenderás de primera fuente la marginación con la que viven día a día los Palestinos. En dos días de recorrido, conocí la ciudad de Ramala, Hebron y Belén. Además de conocer sitios históricos, incluidos lugares importantes para los cristianos, conocimos otro lado de Palestina, incluyendo un campo de refugiados, un recorrido por el muro de separación cubierto por grafitti y también claro, la búsqueda por toda la ciudad los graffitis de Banksy. https://www.toursinenglish.com/

Sin duda es una visita que requiere de mucho estómago. Uno siente los ojos observadores de militares en altas torretas que cuidan el muro y cada vez que tienes que pasar un control militar sientes que las armas podrían detonarse en cualquier momento. No voy a negarlo, se siente la tensión. Pero también, uno puede también entender a través del grafiti de varios artistas las emociones, frustraciones y enojo que se viven en la zona.

Para muchos el graffiti podría ser contaminación visual, sin embargo, para otros es arte. Un arte urbano callejero que confronta a la sociedad a través de sus imágenes. En lo personal, disfruto de ver el ingenio y la proeza con la que visualmente intervienen las ciudades, los edificios y en este caso un muro gris lleno de desolación.

Todos los muros que separan son tristes, cuentan historias de años de diferencias políticas y conflictos difíciles de resolver. A través del arte, obligan al espectador a mirar y cuestionarse. Es a través del activísimo de artistas como Banksy que tenemos una oportunidad para reflexionar y aspirar a la paz y equidad en un mundo más informado.

Espero que tengas un buen día y recuerda; ¡hay que buscar el sabor de la vida!

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