Ricardo Eguia

Aunque la molestia socia es difícil de medir con exactitud, esta se nota y detectarla no requiere mucha ciencia…

En los Bancos (filas) calles, colonias, reuniones casuales y obvio en las redes sociales se palpa el hartazgo ciudadano.

No me sorprende la intensidad creciente de la molestia social puesto que hay razones de sobra para ello, me sorprende sí el grado de información, de conocimientos, la facilidad y la llaneza, incluso en la población autodidacta y/o sin ningún título profesional para opinar, para hablar de todo y lanzar venablos contra la inflación, la devaluación, el modelo económico-político cargado de corrupción y por la “normalización” del saqueo, la rapiña, el pillaje el despilfarro  así como por el majadero y cínico enriquecimiento inexplicable de los gobernantes.

Aluden con frenesí y las carótidas saltadas sobre los putrimillonezcos crímenes de los bandidos ex-gobernadores y el amargo sabor de estar viendo su exoneración por fallas deliberadas de la PGR y la venalidad de Jueces corruptos…el mismo enrevesado y rancio ritual infame del “gatopardismo” que acicatea a gobernadores en funciones que como patanes despreciables con fobia a la moral y aversión a la honestidad aceleran el chapoteo en el cenegal de las pillerías, el desvío de fondos públicos, fraudes, licitaciones y asignaciones de obras con contratos inflados amasando fortunas mal-habidas, haciendo de la transa y de los delitos en la administración pública su “non-sancto grial”.

Sin duda asistimos a una época con escandalosa fidelidad al utilitarismo y al uso de la política por mercaderes y negociantes prófugos de las cavernas del trogloditismo poblado por ladrones a ultranza  nada furtivos y  a los que poco importa la  atmósfera de total rechazo a su ordinariez.

Relevante tomar conciencia de los momentos delicados que vive el país por el inmovilismo como encíclica, elatraso como dogma y la corrupción como fibrosa atadura al cuello de la nación zaherida.

Difícil por dónde empezar, pero aún más difícil entender un plano crecimiento económico cuando el país resiente por menores ingresos petroleros; mayores tasas de interés asociadas a mayor inflación que  repercute en la deuda pública descomunal y sus  elevados intereses; así como en las crecientes importaciones de hidrocarburos con pesos devaluados; mercado interno desabrido por los salarios miserables estancados por decreto; aunado todo ello a los recortes presupuestales en detrimento de la inversión pública en infraestructura productiva en materia petrolera, de salud, educación, más carreteras, vías férreas y mejores instalaciones portuariasque empujarían realmente el desarrollo y el verdadero crecimiento económico que después de treinta años de repetir las mismas recetas neoliberales fracasadas hoy se materializan en precariedad, pobreza, informalidad laboral, inseguridad e imparable violencia criminal…

Más allá de falsos modelos econométricos moldeados por una obsesión tecnocrática macroeconómica burda y amañada que solo refleja signos de debilidad, lo cierto es que ningún país crece cuando se suman la fragilidad de los ingresos públicos tributarios, una deuda pública que compromete recursos enormes para amortizar solo intereses, sumado ello a la elevación de las tasas de interés altamente inflacionarias y solo para retener los capitales especulativos conocidos en la jerga sucedánea de la tecnocracia como “capitales golondrinos” o chupasangre por sus impactos negativos asaz severos en países subdesarrollados como el nuestro, eufemísticamente denominado “país emergente” en un torpe y nada ingenioso gracejo.

Pero a mayor abundamiento y buscando la economía tipográfica que exige este espacio es dable y además procede enunciar para futuras ampliaciones lo que se ha dado en llamar “la tripleta” explosiva o la “trilogía distópica mexicana”…misma que se desglosa en tres grandes peligros de extrema gravedad…

El primer lugar de esa trilogía lo ocupa la deuda bruta del sector público que en el 2017 se incremento hasta los diez billones doscientos ochenta y siete mil millones de pesos y que es mentira que se haya reducido, solo se contuvo temporalmente al transferir “Banxico” los remanentes (diferencias de un peso calculado presupuestalmente más débil y su valor real al final del año).-Para decirlo claro esa deuda descomunal habría sido por $556,000 millones de pesos adicionales en lugar de los $234,000 millones de pesos…

Ahora bien, lo cierto es que de esos diez billones 287 mil millones de pesos 6 billones 449 mil millones de pesos son deuda interna, pero $194,000 millones de dólares (trece mil más que en 2016) son deuda externa contratada en el actual sexenio calendarizando  para  la amortización de intereses en el 2018 casi $700,000 millones de pesos reduciéndose  el gasto público en Pemex, Salud, Educación, SAGARPA, Desarrollo Social, SCT, Desarrollo Agrario, etc.- En el 2017  por el mismo concepto de intereses el país pagó $597,054 millones de pesos.

De esa guisa en el acumulado por intereses, comisiones y gastos relacionados con la Deuda pública en 5 años(2013-2017) totalizan 2 billones 131 mil 561 millones de pesos, esto es, la octava parte del PIB nacional.

Solo como dato ilustrativo: Por el pago de intereses de la deuda pública externa los pagos a los acreedores se calendarizaron de la siguiente manera: 2018 $9,331 millones de dólares; 2019 $10,461 millones de dólares; 2020$13,663 millones de dólares; 2021 $14,377 millones de dólares; 2022 $13,820 millones de dólares; 2023 $14,843 millones de dólares y que a un dólar cotizado en $18.52 pesos equivalen a un billón 416 mil millones de pesos.

¡Esto es, si se suman los intereses de la deuda pública interna y externa, son mayores a toda la inversión pública en infraestructura petrolera, eléctrica, escuelas, hospitales, abastecimiento de agua, etc.!!!

¡ Para mayor claridad :La deuda pública crece cada día $2,269 millones de pesos o mejor dicho a $95 millones de pesos por hora o más gráfico, un millón seiscientos mil pesos cada minuto!

Como el espacio se acaba, por esta vez y a reserva de un desglose posterior hoy solo enuncio el segundo factor distópico de la “tripleta explosiva” por las Rondas encriptadas y adjudicaciones amañadas  que realizan la CRE-SENER de los campos petroleros y del gas asociado en tierra, aguas someras y aguas profundas a empresas privadas nacionales sin experiencia y obvio a precios de ganga a las grandes petroleras trasnacionales.

Mayestático despojo a la nación, estulto y criminal trasvase de bienes nacionales en materia de hidrocarburos así como de todos los activos de un “Pemex” abandonado, endeudado y saqueado vilmente para repartírselo como botín tecnocrático al igual que la “CFE” en sendas “epopeyas de corrupto salvajismo”.

Pero si bien ya se adjudicaron a los privados  buena  parte del crudo y del gas de México  la CRE-SENER anuncian como leperada que habrá más de doscientas rondas privatizadoras con la salvedad ruinosa de que la producción se iniciará “posiblemente” en 15 o 30 años…mientras ni una gota de petróleo ni de gas adicional al que trabajosamente produce un “Pemex” desvencijado por los recortes presupuestales y los impuestos de pillaje que la SHCP le mantiene al cuello  a pesar de no ser ya una paraestatal.

Y de esos dos componentes enquistados en la vida nacional  se  deriva el tercer factor destópico de la tripleta explosiva que es la corrosiva y altamente toxica corrupción que todo lo impregna, que todo lo invade y que singulariza al populismo de la derecha maniquea que entroniza a las élites privadas en connivencia con las cúpulas gubernamentales que cada seis años reciclan burdamente las mismas promesas de cambio y mejores condiciones de vida como burla a este país empobrecido, saqueado, vilipendiado y agraviado por los mismos que se hinchan con las riquezas nacionales y se refocilan febriles, cínicos e impunes con la repetición de la “vulgata histórica”  la cual parafrasean diciendo “conejo el que deje algo”

Todo ello enmarcado en la desbandada legislativa montada en la chapulinipatía, el nepotismo sicalíptico y tránsfuga que deja abandonadas miles de iniciativas de Ley, sin implementar el “Sistema Nacional Anticorrupción”; sin nombrar el Fiscal General Autónomo e Independiente, ni el Fiscal Anticorrupción, tampoco los Magistrados del Sistema, acéfala la “Auditoría Superior de la Federación, abandonada la Reforma al 102 Constitucional y la Ley reglamentaria de la regresiva Reforma Laboral.

Total, el estigma queda tatuado a perpetuidad en la clase política estancada en la “vía muerta” de la procastinación y danzando en los remolinos del vendaval electorero.




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