Hannia Novell

En plena emergencia sanitaria arrancó extraoficialmente el proceso electoral 2021 en el que estarán en juego 13 gubernaturas, 27 congresos locales, la renovación de ayuntamientos en 28 estados y de la Cámara de Diputados.

Con una inusitada fuerza, la oposición al gobierno de la 4T conformó un Bloque de Contención con el cual lograron frenar, al menos por las próximas dos semanas, la reforma a la Ley de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria.

La urgente necesidad de contar con recursos emergentes para enfrentar la contingencia provocada por el Covid-19, llevó al inquilino de Palacio Nacional a promover una escandalosa iniciativa de modificaciones legales que trastocaría el equilibrio de poderes, donde radica la estabilidad de la democracia mexicana.

La intentona golpista de AMLO, que lograron frenar los partidos Acción Nacional (PAN), Revolucionario Institucional (PRI), de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano (MC), no sólo le hubiese arrebatado al Poder Legislativo sus atribuciones en la distribución de recursos públicos, sino una facultad que la Constitución le confiere exclusivamente a la Cámara de Diputados.

Dicho proyecto legislativo, de un plumazo, también le habría otorgado a AMLO el control absoluto de 611 millones de pesos, lo que equivale al 2.5% del Producto Interno Bruto (PIB).

“En reunión con la presidenta del @senadomexicano @monicaferbal realizamos una consulta telefónica con @HLGatell y su recomendación primaria es NO realizar sesiones extraordinarias en las siguientes dos semanas, dado que será el pico de la epidemia. Atenderemos su recomendación”, escribió en su cuenta de Twitter el jefe de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, Mario Delgado.

Lo cierto es que no tenían los votos suficientes en la bolsa. La realización de un periodo extraordinario de sesiones requiere el aval de las dos terceras partes de 37 integrantes de la Comisión Permanente. Los partidos de oposición suman 13 votos, Morena y sus aliados suman 24, por lo que les faltó un solo sufragio para seguir la línea del líder máximo de la 4T.

Ahora, el partido en el poder y sus aliados están obligados a negociar con sus opositores, no sólo para eliminar la discrecionalidad de la iniciativa original, sino para detener de tajo esa sarta de medidas inconstitucionales, como la reducción de salarios y la eliminación del aguinaldo de los servidores públicos.

La integración del llamado Bloque de Contención se convierte en un interesante ingrediente político, de cara a las elecciones intermedias del próximo año, cuando alrededor de tres mil 200 cargos de elección popular estarán en juego, por la renovación de la Cámara de Diputados federal, congresos locales, gubernaturas y ayuntamientos.

El tema es relevante, a la luz de los bajos niveles de popularidad presidenciales. De acuerdo con la encuesta de Consulta Mitofsky para El Economista, López Obrador consiguió la aprobación del 49% de las personas consultadas, cuatro puntos porcentuales menos que en marzo. Por primera vez, la desaprobación promedio es de 52%, es decir, mayor a la aprobación presidencial.

¿En qué pensaba el Presidente cuando dijo que la pandemia le venía “como anillo al dedo” a su gobierno? Ahí están las primeras batallas de la guerra que viene. Una guerra que, en el fondo, es un plebiscito para le gestión del tabasqueño. Una guerra en la que habrá lodo… y mucho más. 

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