Hannia Novell

unos días de la elección presidencial del 1 de julio, estos son algunos de los factores que podrían jugar un papel importante en el resultado.

ESTADOS CLAVE

De acuerdo con los datos del Instituto Nacional Electoral (INE), hay nueve entidades donde se concentra 57% del total de personas en la lista nominal de electores. Se trata del estado de México, la Ciudad de México, Jalisco, Veracruz, Puebla, Guanajuato, Nuevo León, Chiapas y Michoacán. Del comportamiento electoral en ellas, dependerá en buena medida quién gane la Presidencia.

No en todas hay elección para gobernador, pero en las que sí —y de acuerdo con lo que dicen las encuestas—, hay casi dos seguras para la coalición Juntos haremos historia (la CDMX y Chiapas); Guanajuato sería para el bloque que respalda a Ricardo Anaya; hay una fuerte disputa entre Morena y el frente opositor en Veracruz y Puebla, y Jalisco sería para Movimiento Ciudadano. Viendo así las cosas, la moneda
está en el aire.

VOTO MILLENNIAL

Los jóvenes de entre 18 y 34 años representan el 40% del padrón electoral con alrededor de 34 millones y medio de votos potenciales.

Sin embargo, se trata de una generación que no está interesada en la política, pues sólo 24% considera que es una actividad importante y 34.7% estima que los partidos son deshonestos. De hecho, el rango de edad de entre 20 y 29 años es el que menos vota, según datos del propio INE.

Y aunque los candidatos han tratado de conectar con ellos a través de los hashtag #YaSabesQuién #DeFrenteAlFuturo o #YoMero, al parecer ha sido insuficiente, ya que de 73% de los millennials que han dicho que tiene intención de votar, más de la mitad de ellos todavía está indeciso sobre a quién entregarle su apoyo.  Un dato relevante: la mayoría de ellos se concentra en los estados de México, Jalisco, Veracruz, la Ciudad de México y Puebla, los que líneas arriba definíamos como las “joyas de la corona”.

PODERES FÁCTICOS

El 3 de mayo se dio el encontronazo entre el Consejo Mexicano de Negocios (CMN) y López Obrador, quien aseguró que diversos empresarios se reunieron con Ricardo Anaya para buscar una alianza con el presidente Enrique Peña Nieto para ganarle en la contienda.

Mediante un desplegado titulado “Así no”, condenaron los “ataques personales”, las “descalificaciones infundadas” y las denostaciones. Luego trascendió que Alejandro Ramírez, presidente del CMN, se reunió con el presidente Peña Nieto para solicitarle que José Antonio Meade declinara en favor de Anaya Cortés como la única forma de vencer al tabasqueño.

Por otro lado está la presunta operación de lavado de dinero en la que estaría involucrado el abanderado del Frente con el empresario Manuel Barreiro.

La Iglesia, otro factor determinante, hizo un llamado a votar por los candidatos que garanticen “los valores fundamentales de la fe como es el derecho a la vida, a la familia estable, a la educación y a la libertad religiosa”.

¿Pesarán estas posiciones en el voto masivo? Lo dudo mucho.

EL PODER DE UNO

Al final, más allá de estos elementos, lo único que realmente cuenta es nuestro voto. El acto de cada uno ante la boleta, en la soledad de la mampara y luego de la reflexión sobre las propuestas que han presentado cada uno de los candidatos. Eso es lo que determinará la persona que conducirá al país por los próximos seis años.

Que nuestro voto sea libre e informado, que no esté determinado por el rencor o el odio. Pensemos que en ese acto definimos nuestro futuro, el de nuestros hijos y el de la nación entera. 

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