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Jose Luis Camacho

Uno no elige los problemas, sino que las circunstancias se conjuntan y ponen a prueba la capacidad de los líderes para demostrar su verdadera valía. Y persona alguna puede negar que el PRD enfrenta la crisis más severa de su joven vida y que la militancia no se equivocó al elegir como su líder a Carlos Navarrete Ruiz, quien haciendo a un lado intereses y ambiciones personales se ha entregado de cuerpo y alma en la misión de sacar adelante al sol azteca. Trabajo nada sencillo.

Toda institución experimenta momentos límite en su vida, pues como producto de la invención humana está prediseñada para fallar y mejorar o extinguirse en el intento, y un partido político no es la excepción.

Extravío ideológico, sectarismo, exceso de pragmatismo, oportunismo e inescrupulosidad en la selección de candidatos son los males que aquejan al partido de la izquierda, al tiempo que haberse convertido en una opción real de gobierno, posicionar una nueva y más amplia agenda de políticas, representar a millones de mexicanos y ser una voz que enriquece y completa el espectro político del país son algunos de los logros y de las razones para reconocerlo y que su militancia siga creyendo en él.

Queda claro que lo más fácil y cómodo es abandonarlo y culparlo al otro de los errores y omisiones que pudieron haberse cometido, siendo lo más difícil reconocer los errores y demostrar que se tiene la capacidad para corregirlos y fortalecer al partido político cuya edificación no representó un esfuerzo menor.

“Me voy del PRD nada más que regrese de Nueva York”, “renuncio al PRD pero no al grupo parlamentario y mucho menos a la presidencia de comisión que me ha dado”, son sólo algunas de las frases convenencieras que han pronunciado quienes han abandonado al sol azteca por la puerta de atrás, sin hacerlo de la misma a las prerrogativas y privilegios que les ha proporcionado ser representante por las siglas del sol azteca.

En cambio, haciendo trabajo de tierra, codo a codo con las y los candidatos, recorriendo las zonas más afectadas por la violencia y ordenando la vida interna azteca se encuentra Carlos Navarrete Ruiz, hombre al que los perredistas eligieron para conducir a ese partido político a la siguiente etapa de su existencia, y lo está cumpliendo.

Por los Corrillos

 

El próximo domingo, la Fundación Colosio que preside Adrián Gallardo recuerda a Luis Donaldo Colosio con motivo del aniversario 21 de su fallecimiento. Será en el Claustro de Sor Juana con la presencia del presidente nacional del PRI, César Camacho Quiroz… Bien recibida la llegada de Julio César Moreno a la Presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados… Se acerca la entrega de la Medalla al Espíritu Legislativo José María Morelos y Pavón, que por tercera legislatura consecutiva entrega el Instituto Mexicano de Estudios sobre el Poder Legislativo y la Revista Legislatura.

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