Compartir

Simón Vargas

Los defensores de derechos humanos en América Latina y el Caribe ponen en peligro su vida.

 

Los defensores de derechos humanos en América Latina y el Caribe se encuentran en constante riesgo puesto que sufren intimidación, acoso y violencia, situaciones que van en aumento y ponen en peligro su vida, aseguró el informe titulado Defender Derechos Humanos en las Américas: Necesario, Legítimo y Peligroso de Amnistía Internacional (AI) presentado en la víspera en Londres. http://bit.ly/1wve5Zm

En cuanto a los tipos de agresión, en estos dos últimos años han predominado en el caso de México los ataques contra la vida y la integridad personal; la violencia de género; los castigos por ejercer el derecho a la libertad de expresión, asociación y reunión pacífica; la estigmatización y los ataques a la reputación. Con respecto a la respuesta del Estado para su protección, el informe en referencia señaló que “aún se queda corta, incluso cuando las agresiones vienen por parte de actores no estatales y deberían actuar con la diligencia debida”.

Los grupos de defensores más vulnerables a sufrir estas agresiones, son quienes defienden derechos humanos en relación a; la tierra, el territorio y los recursos naturales; los derechos de las mujeres, las niñas, las personas lesbianas, gay, bisexuales, transgénero e intersexo (LGBTI);  los derechos de las personas migrantes, y quienes luchan contra la impunidad, entre ellos algunos periodistas y sindicalistas.

Como cada 10 de diciembre desde 1950, hoy celebramos el Día de los Derechos Humanos “para recordar que el respeto a los derechos básicos e inalienables de todas y cada una de las personas es el ideal común al que aspiran todas las naciones y pueblos del mundo”, proclamó la Asamblea General de la ONU cuando lo decretó y eligió para este efecto la misma fecha del aniversario de la aprobación en 1948 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. El lema de este año es “Derechos Humanos, 365 días al año”. http://bit.ly/1cYvStw

En su mensaje para 2014,  el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, hizo una convocatoria para que todos los Estados miembros adopten medidas especiales de protección de los defensores de los derechos humanos, quienes con valentía sirven a la causa colectiva de movilizarse en contra de las violaciones,  antes de que degeneren en atrocidades masivas o crímenes de guerra. “Todos podemos contribuir a promover la lucha contra la injusticia, la intolerancia y el extremismo”, pronunció.

Después de dos meses de una intensa protesta social sin precedentes, el pasado 27 de noviembre el presidente Enrique Peña Nieto, presentó un decálogo con medidas para lograr un México en paz, con justicia y desarrollo; el punto número ocho hace referencia al fortalecimiento de los instrumentos para proteger los derechos humanos y el establecimiento de indicadores adicionales en la materia en coordinación con la CNDH y Organizaciones de la Sociedad Civil. http://bit.ly/13313Fr

En este contexto, el presidente Enrique Peña Nieto expidió el reglamento en donde se establecen las disposiciones necesarias para el funcionamiento del Sistema Nacional de Atención a Víctimas y el reglamento de la Ley General de Víctimas, ambos fueron publicados el pasado 28 de noviembre en el Diario Oficial de la Federación, dando paso con ello a la implementarse del Fondo de Ayuda, Asistencia y Reparación Integral, así como al Registro Nacional de Víctimas.

Organismos y defensores de derechos humanos a nivel nacional e internacional coinciden en que infortunios como el de Ayotzinapa son perfectamente prevenibles, sí se aplicaran las leyes y mecanismos que México ya había establecido inclusive desde el 2012, sin embargo no se contaba con los reglamentos y los recursos para su ejercicio e implementación.

Hace unos días en su visita a Guerrero, el presidente Peña Nieto llamó a los mexicanos a realizar un esfuerzo colectivo para superar este momento de dolor, este mensaje fue cuestionado por una parte de la sociedad y es entendible en el punto de que no es fácil superar Ayotzinapa, porque significa y representa el dolor de miles de mexicanos que debido a la violencia e inseguridad en nuestro país han perdido a sus hijos, padres, hermanos, parejas, amigos, vecinos… su propia vida.

Para que México pueda en un futuro lograr y alcanzar la prosperidad económica, primero en México deben respetarse los derechos humanos de todos y cada uno de nosotros, porque son inalienables de todas las personas, de todos los grupos étnicos; con o sin discapacidades; ciudadanos o inmigrantes; sin importar su sexo, su clase, su casta, su credo, su edad u orientación sexual, ya que como lo ha mencionado Ban Ki-moon “cuando las personas disfrutan de sus derechos, las economías prosperan y los países están en paz”.

Porque para que México pueda superar Ayotzinapa, debe haber primero justicia, transparencia y rendición de cuentas, deben eliminarse la corrupción e impunidad de nuestro sistema, deben dejar de darse los secuestros, violaciones, desapariciones y asesinatos. Las acciones deben transcender al discurso.

*Analista en temas de  Seguridad, Educación y Justicia

simon.9@prodigy.net.mx

@simonvargasa

facebook.com/simonvargasa

 

*Si deseas recibir mis columnas en tu correo electrónico, te puedes suscribir a mi lista en el siguiente vínculo: http://eepurl.com/Ufj3n

Compartir