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Juan Carlos Rodríguez

“Te voy a regañar frente a todos, pero tú aguanta y no me contestes nada”, ordenó Cuauhtémoc Sánchez Osio, director general de Conafe, a una de sus subalternas, cuya instrucción fue permanecer agachada mientras el funcionario descargaba su furia, se lee en una de las demandas presentada por Rosa Magdalena Aguilar Ramos en contra del servidor público por acoso laboral y maltrato.

Corrían los primeros días de octubre de este año y el motivo de la reunión de directivos de la institución era revisar una presentación que no había sido del completo agrado de Sánchez Osio, pues se había integrado con datos incorrectos proporcionados por diversas áreas del Consejo, refiere la querella.

La demandante, que ostentaba el cargo de subdirectora de Comunicación y Difusión, no tenía nada que ver con las imprecisiones de información, pero ese día el titular de Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe) decidió utilizarla para dar un escarmiento colectivo.

“La idea es que todos los directores escuchen el regaño y así me respeten; pero tú, callada”, reiteró el funcionario, quien la semana pasada fue denunciado ante diversas instancias del gobierno federal y de derechos humanos por agresiones verbales y psicológicas, intimidación, discriminación e insultos que van en contra de la Ley Federal del Trabajo, la Ley General de Responsabilidades Administrativas, el Código Penal Federal, entre otras normas.

La SEP condena violencia

ejecentral solicitó una entrevista con Cuauhtémoc Sánchez Osio para conocer su postura sobre las acusaciones en su contra, pero no obtuvo respuesta. En su lugar, la Secretaría de Educación Pública (SEP, cabeza del sector al que pertenece Conafe) emitió un boletín en el que rechaza cualquier comportamiento que atente contra la dignidad de las personas.

“La Secretaría de Educación Pública informa que estará atenta a la resolución que los órganos competentes hagan sobre la denuncia en contra del director del Conafe por motivo de violencia, acoso y hostigamiento, en función de la cual, actuará en consecuencia”, refiere el comunicado.

Encabezada por Esteban Moctezuma Barragán, quien invitó a Sánchez Osio a sumarse a su equipo de trabajo hace año y medio, la SEP se pronunció en contra de cualquier manifestación de violencia, discriminación de género o de cualquier tipo.

“En el marco del Día Internacional por la eliminación de la Violencia contra la Mujer, hoy 25 de noviembre, la SEP refrenda su compromiso de trabajar para que en todas las instituciones del sector educativo quede erradicado cualquier intento de discriminación de todo tipo”, señala el boletín.

“¡No me vuelvas a hablar así!”

Aquella del regaño no era la primera vez que Cuauhtémoc Sánchez Osio arremetía contra la subdirectora de Comunicación y Difusión. Días antes, en una sesión de trabajo para ponerse de acuerdo sobre la estructura y los colores de una presentación, el funcionario tomó a mal que la subalterna le dijera: “Sí, señor, hacemos el cambio” y lo mirara a los ojos mientras éste hacía correcciones al proyecto.

“¡Ven para acá!”, le dijo Sánchez Osio a la subdirectora, mientras la tomaba por el brazo y la jalaba con fuerza hacia el umbral de la puerta de la oficina donde laboraban. “¡No me hables así enfrente de la gente!”, gritó el funcionario a la mujer, quien temió por su integridad física en varias momentos

“Esa vez, en el marco de la puerta, me dijo con ojos enfurecidos, la mandíbula apretada y los puños cerrados a la altura de su pecho: ‘¡No me vuelvas a hablar así!’ En ese momento sentí como nunca que él estaba a punto de golpearme. Cuauhtémoc Sánchez Osio tuvo esta reacción, a pesar de que en ningún momento yo pronuncié palabra irrespetuosa alguna, más allá de responder afirmativamente a sus instrucciones con frases como: ‘Entendido, así lo hacemos’ o ‘Son los datos que nos proporcionó el área, señor’”.

A partir del testimonio de Rosa Magdalena Aguilar Ramos y de los documentos que integran su denuncia, ejecentral reconstruyó los diferentes momentos y formas en que el director de Conafe ejerció violencia en contra de su subalterna, acción que se pueden sancionar de forma administrativa y civil.

Acciones legales

Después de repetidos episodios de agresiones físicas, intimidación, insultos, descalificaciones, burlas y violencia psicológica, situaciones que la ley sanciona, Rosa Magdalena Aguilar Ramos renunció el pasado 2 de octubre al cargo de subdirectora de Comunicación y Difusión del Conafe, función que desempeñaba desde mayo pasado.

Y para evitar que el director general de la institución, Cuauhtémoc Sánchez Osio, continúe tratando de esa manera a los trabajadores, presentó denuncias y quejas ante la Secretaría de la Función Pública (SFP), el Órgano Interno de Control del Conafe, el Órgano Interno de Control de la Secretaría de Educación Pública (SEP), la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres y el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred).

En entrevista con ejecentral, Aguilar Ramos sostuvo que en los 18 meses que Sánchez Osio lleva al frente de Conafe, al menos tres directores han renunciado a sus puestos debido a los malos tratos del titular. Y en mandos medios, hombres y mujeres han resentido la prepotencia del funcionario; sin embargo, afirma, muchos prefieren guardar silencio y lloran donde nadie los vea, pues no quieren perder su fuente de trabajo.

“Este 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, adoptado en el año 2000 por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas. En este contexto, deseo dar a conocer el terror y las pesadillas que viví en el Consejo Nacional de Fomento Educativo, donde el director general, Cuauhtémoc Sánchez Osio, ha convertido las agresiones psicológicas y verbales, el maltrato, la intimidación y la humillación en una forma de trabajo”, dijo Aguilar Ramos en declaraciones para ejecentral.

“Al día de hoy, los episodios de violencia y acoso laboral y hostigamiento cometidos contra mí por parte de Cuauhtémoc Sánchez Osio son reconocidos en el interior del Conafe como los peores y más graves casos que han ocurrido desde que él rindió protesta como director general del Consejo, el 14 de diciembre de 2018, especialmente tratándose de una mujer.

“Sin embargo, estas agresiones verbales y psicológicas se extienden a muchos funcionarios de la institución, la cual se encuentra hoy sumida en un ambiente de terrorismo laboral y un silencio motivado por la incertidumbre y el agobio causados por la amenaza de perder el empleo, lo cual pesa más que el daño a la dignidad.

“Sé que las denuncias y quejas que he presentado formalmente contra Cuauhtémoc Sánchez Osio ante las instancias antes descritas y la exposición pública de mi caso, tendrán altos costos profesionales y personales para mí, pero estoy convencida de que este sacrificio valdrá la pena si con mi testimonio y acciones legales logro hacer que alguien le ponga un alto a un director general que se cree con el poder de destruir la vida de otras personas, vulnerando nuestra seguridad, golpeando nuestra autoestima y pisoteando nuestra dignidad, sólo porque tiene un cargo público mayor que el nuestro”.

Hace unas semanas callé por necesidad, dijo Rosa Magdalena, “pero hoy alzo la voz por dignidad”.

Neomorenista

Antes de su llegada al gobierno federal, Cuauhtémoc Sánchez Osio era militantes del PRI. Bajo los colores del tricolor y en alianza con el Partido Verde, compitió en 2015 por la alcaldía de Tlalpan, elección que finalmente ganó Claudia Sheinbaum, hoy jefa de Gobierno de la Ciudad de México.

En la oficina del actual director del Conafe se puede apreciar una fotografía donde aparece abrazado del presidente Andrés Manuel López Obrador; sin embargo, en los tiempos de la campaña, Sánchez Osio descalificó el trabajo del tabasqueño y de Sheinbaum, el primero como jefe de Gobierno entre 2000 y 2005, y la segunda como secretaría de Medio Ambiente en ese periodo.

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