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Jose Luis Camacho

Debido a las escazas posibilidades de que la actual LXII Legislatura realice un periodo extraordinario, el séptimo de su existencia, toda la atención y expectativa están puestas en la confirmación que haga el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación de las y los nuevos 500 integrantes de la Cámara de Diputados, así como de la reorganización interna que tendrá lugar en el Senado.

Muchas cosas cambiarán a partir del 1 de septiembre, fecha en que se instale el Congreso de la Unión en su LXIII Legislatura y sea recibido el tercer informe de gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto.

Debido a la falta de tiempo, la nueva legislatura no podrá realizar ninguna modificación al formato de entrega del informe presidencial, por lo que seguramente será el encargado de la política interna, el Secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong, quien asiste a la sede del Congreso mexicano, como lo es el Palacio Legislativo de San Lázaro, para dar cumplimiento a la obligación constitucional del Poder Ejecutivo, dando con ello paso a la llamada glosa del informe y preguntas parlamentarias.

Uno de los primeros retos que tendrá que asumir el nuevo Congreso es el relativo al análisis y aprobación de la propuesta que el Presidente de la República realice, a través de la Secretaría de Hacienda, del paquete económico para el año 2016, cuyas primeras pinceladas fueron dadas a conocer en mayo pasado con los llamados Criterios Económicos que las autoridades hacendarias observarán para tal diseño; paso siguiente, el próximo martes, 30 de junio, se dará a conocer la estructura de programas que operarán el año siguiente, con base en el cual muchas dependencias públicas verán disminuido su margen de maniobra debido al criterio de base cero con el que se regirá el Presupuesto de Egresos para el ejercicio fiscal de 2016.

Sin duda, los programas que no serán tocados por la administración del Presidente Peña Nieto son los de la Secretaría de Desarrollo Social que comanda Rosario Robles, pues se tratan de la punta de lanza para el abatimiento de la pobreza y supervivencia de las familias más necesitadas del país.

2016 será un año difícil para el grueso de la administración pública, no obstante, se constituirá en la mejor ocasión para evaluar qué sirve, qué hace falta y qué puede desaparecer, para que con base en ese diagnóstico el presupuesto de 2017 sea uno mucho más equilibrado, eficaz y eficiente.

Entre curules y escaños no deja de causar inquietud la determinación de las autoridades hacendarias, sin embargo, ha sido bien recibido el mensaje del secretario de Comunicaciones, Gerardo Ruiz Esparza, en el sentido que los grandes proyectos de infraestructura siguen adelante y traerán grandes dividendos al país.

La LXIII Legislatura que está por arrancar será de vital importancia para la consolidación de la transformación de México a través de la segunda generación de reformas y en esa labor, la experiencia, capacidad, liderazgo e interlocución del doctor César Camacho Quiroz será pieza clave.

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