Raúl García Araujo

Marcelo Ebrard Casaubón va por todas las canicas. Igual que el entonces candidato presidencial en 2018, Andrés Manuel López Obrador, el secretario de Relaciones Exteriores no quiere dejar nada suelto rumbo al 2024.


Conocedor de los entretelones de la administración pública y la política, a las que sirvió, impulsado por su mentor Manuel Camacho Solís, pero también sabedor de la estrategia, disciplina y criterios de oportunidad de López Obrador, el canciller aplica a pie juntillas dos máximas lopezobradoristas: “Al que madruga, Dios lo ayuda” y “la suerte se reparte muy temprano”.


Y en esa tesitura despliega su conocimiento, habilidades, experiencia, así como aquella vieja frase de Charles Bukowski de que “en el amor y en la guerra todo se vale”.


Desea el apoyo del exterior y trabaja en ello. Desde su posición de canciller cacha, picha y batea todas las pelotas, aun cuando éstas no sean para él. Lo propio hace desde los consulados donde tiene colocadas a varias de sus piezas o desde la Dirección General para América del Norte, donde su exvocero, Roberto Velasco, juega un papel relevante con las autoridades de Estados Unidos.


Para 2021 pretende el Congreso de la Unión y la mayoría de los Congresos locales para lo cual, parte de su equipo, que trabaja fuera del gobierno de la Cuarta Transformación, lleva a cabo un arduo y fino trabajo de convencimiento de líderes políticos y organizaciones sociales sobre la necesidad de lograr un consenso en torno al secretario de Relaciones Exteriores, una vez llegado el proceso de elección de la candidatura presidencial.


Aspira también ganar, para las elecciones de 2024, la Ciudad de México, desde la Jefatura de Gobierno hasta la mayoría de las 16 alcaldías y diputaciones locales. 
Una de las alcaldías que mucho le interesa, confían a este columnista fuentes allegadas a la 4T, es Coyoacán, pero no por su densidad poblacional, sino por la elevada politización de su población, los contrastes socioeconómicos que presenta la misma y fundamentalmente porque ha sido motivo de una marcada disputa política, a grado tal que en los procesos políticos, desde 1997, en que la izquierda detenta esa administración, los votos obtenidos apenas han sido suficientes para superar al PAN.


Actualmente despacha en ella el exfutbolista Manuel Negrete, quien ganó postulado por el PRD y al que Morena no logró tirar ni con las impugnaciones presentadas por la supuesta compra de votos y uso de recursos públicos en favor del candidato solaztequista.


A lo anterior se suma un hecho que parece inminente: la alianza que conformarán el PRI, PAN, PRD y otros, cuyas pláticas van encaminadas a presentar candidaturas únicas para la Jefatura delegacional y para las diputaciones locales.

Y para hacer frente a esa eventualidad, los ebrardistas perfilan ya a un candidato afín a sus intereses, Raúl Avilez Allende, exdiputado federal suplente y exfuncionario en varias administraciones, quien es bien visto por Mario Delgado e impulsado por el alcalde en Miguel Hidalgo, Víctor Hugo Romo Guerra, y por una legión de deportistas luchadores, encabezada por el enmascarado conocido en el Consejo Mundial de Lucha Libre y entre los amantes de los encordados como “El Místico”.


Con esta propuesta el equipo de Ebrard y el dirigente nacional de Morena buscan arrebatar la alcaldía al exfutbolista, quien pasará a la historia como un funcionario gris, con más penas y sin ninguna gloria.


Las otras cartas de los morenistas para esa alcaldía son las siguientes:
Leticia Varela Martínez, mujer de gran trayectoria en la lucha política y social de Coyoacán; Carlos Castillo Pérez, candidato con varios apoyos políticos, entre ellos el de la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum Pardo; Gerardo Villanueva Albarrán, apoyado por el senador Martí Batres Guadarrama; Ricardo Ruiz Suárez, impulsado por el subsecretario de Gobernación, Alejandro Encinas Rodríguez, y el legendario y cuasi vitalicio legislador, Pablo Gómez Álvarez.


Si no hay sorpresas, de entre estos personajes habrán de salir los candidatos a alcalde y diputaciones locales que hagan frente a la inevitable alianza de PAN, PRI y PRD, entre los que ya se barajan varios nombres, también interesantes.

En Cortito: Nos cuentan que el inquilino de Palacio Nacional pidió al dirigente nacional de Morena, Mario Delgado, que esté muy pendiente de las encuestas que se hacen para gobernador. El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo estar alerta de lo que ocurra en Campeche y que la encuesta sea transparente para sacar al mejor candidato a la gubernatura. Nos dicen que en las mediciones de Palacio Nacional, Renato Sales Heredia sale ganador. Supera en tres puntos a la alcaldesa Layda Sansores. Habrá que esperar los resultados, pues el presidente quiero al mejor competidor para esa entidad, debido a que ahí se construirá uno de sus proyectos clave de su gobierno, el Tren Maya

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