EU presenta plan nacional contra el terrorismo
Tras varios ataques racistas en los últimos años y el asalto al Capitolio, el gobierno de Joe Biden aplicará una "estrategia nacional" para combatir terrorismo
WASHINGTON, DC - MAY 17: U.S. President Joe Biden gives an update on his administrationís COVID-19 response and vaccination program in the East Room of the White House on May 17, 2021 in Washington, DC. Biden announced that the U.S. will send 20 million doses of Pfizer, Moderna and Johnson & Johnson COVID-19 vaccines abroad on top of the 60 million AstraZeneca doses already planned for export. Anna Moneymaker/Getty Images/AFP (Photo by Anna Moneymaker / GETTY IMAGES NORTH AMERICA / Getty Images via AFP)
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El
gobierno
de
Estados Unidos
dio a conocer el martes una “estrategia
nacional” para combatir el
terrorismo
interno, una de las prioridades del presidente Joe Biden después de varios ataques racistas en los últimos años y el asalto al Congreso en enero.
Los extremistas violentos “son una gran amenaza para el país en 2021", dijo un alto funcionario de la administración a los periodistas bajo anonimato.
Las dos amenazas más “mortales”, especificó, son los partidarios del supremacismo blanco y los miembros de las milicias antigubernamentales.
Pero este
plan
es “ideológicamente neutral” y aborda todas las formas de
terrorismo, agregó.
El
plan
se articula en cuatro pilares, que plantean orientaciones amplias más que medidas concretas, con objetivos de “prevención, interrupción y disuasión”, preservando las libertades individuales.
En primer lugar, la administración Biden quiere mejorar el intercambio de información a nivel federal y local sobre grupos extremistas o militantes.
El Departamento de Justicia y la policía federal (FBI) han diseñado para ello un nuevo sistema
nacional
para denunciar y registrar casos relacionados con el
terrorismo.
El
gobierno
también quiere reducir el reclutamiento de extremistas violentos y los llamados a la violencia en colaboración con las grandes plataformas tecnológicas y redes sociales.
Estados Unidos
anunció en mayo que se sumaba al Christchurch Appeal, un movimiento internacional
contra
la difusión en línea de contenido extremista, al que Donald Trump se había negado a unirse.
El tercer objetivo del
gobierno
es mejorar el sistema de enjuiciamiento de los extremistas mediante la contratación de analistas, investigadores y fiscales adicionales.
Además, se asegurará de que la policía o el ejército no incorporen a sus filas a militantes extremistas.
El cuarto eje consiste en la lucha contra “los contribuyentes de largo plazo” al terrorismo, que son “las desigualdades económicas, los que se sienten excluidos de la economía del siglo XXI, el racismo estructural y la proliferación de armas”, explicó el alto funcionario.
Biden prometió en su discurso de investidura el 20 de enero que el país “derrotará (...) el extremismo político, la supremacía blanca y el
terrorismo
interno”, luego de varios
atentados
mortales motivados por el racismo o el antisemitismo en los últimos años.
En marzo, el jefe del FBI, Christopher Wray, dijo al Congreso que el número de investigaciones federales sobre “terrorismo
doméstico” se había duplicado de 1.000 a 2.000 desde que asumió el cargo en 2017.
El país quedó conmocionado por el asalto en enero al Capitolio por parte de partidarios de Trump. Casi 500 personas han sido arrestadas por su participación en diversos grados, según el FBI.
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