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David Colmenares
La semana anterior se presentó el Informe Económico sobre México correspondiente a 2014,  que cada dos años prepara la OCDE, en conjunción con las autoridades nacionales. En efecto, el evento en el que José Ángel Gurría, Secretario General de la OCDE y el Secretario de Hacienda, Luís Videgaray, quienes por lo mismo no pudieron acudir ese día al evento anual sobre Perspectivas Económicas de México, de la Asociación de Egresados del ITAM,  de cuya organización se encarga mi amigo Benito Solís.
Gurría quien fuera Secretario de Hacienda con el Presidente Zedillo, además de Presidente de la Asociación de Egresados de la Facultad de Economía de la UNAM, como siempre desde que dejó el Gobierno de México,  ha demostrado su interés por apoyar con entusiasmo el desarrollo económico de su País. Actualmente en un segundo periodo al frente de la OCDE.
En intervención destacó la importancia de la aprobación de la ola de reformas, que en tiempo record fueron concertadas, sin embargo advirtió de los riesgos de su instrumentación, por lo cual es necesaria una segunda ronda de reformas.
Hay tres debilidades mencionadas por el Presidente de la OCDE: -la debilidad administrativa de los gobiernos de las entidades federativas para cumplir su parte en la instrumentación de las mismas;
-la informalidad que anda alrededor del 56 por ciento de la fuerza de trabajo, viniendo de un sesenta por ciento, lo cual inhibe el crecimiento. Es más, dijo, aun el 40 por ciento sería muy alto; y
-la corrupción, rubro en el que la percepción internacional sobre México nos ubica hasta abajo.
Habló de la desigualdad, que además de ser un problema ético, es social y afecta fuertemente el crecimiento, se estima en alrededor del 10 por ciento del PIB en los últimos 20 años.
Por su parte el Secretario de Hacienda, destacó la afirmación  del Informe de que con las reformas, hemos terminado con casi tres décadas de bajo crecimiento económico, claro viene el reto de su instrumentación.  Destacó como en los últimos 20 años hemos encontrado el camino de la estabilidad macroeconómica continua. Desde que Gurría fuera Secretario de Hacienda -después de Guillermo Ortiz- lo cual significa un reconocimiento también a sus antecesores en la SHCP, esto es, al trabajo de Francisco Gil Díaz y de Agustín Carsterns, así como el Ernesto Cordero y José Antonio Meade. De ellos el único que estuvo seis años fue Paco Gil. Todos, unos más que otros,  cumplieron bien esa tarea y fue positivo y justo el comentario de Videgaray.
Sin embargo reconoció que la estabilidad no ha sido suficiente para transformar al País.
Destacaría de su discurso, el hecho de que ante cualquier reducción de ingresos, no habrá incremento de impuestos, ni mayor endeudamiento que el programado, pero sí se ajustaría el gasto público.
Coincidentemente recordemos que ante el bloqueo legislativo en 1998, a las propuesta de reforma fiscal de Gurría, se tuvo que recortar el gasto ese año.
Pero más importante todavía fue la reiteración, de que México debe dar prioridad al Sur, particularmente a Guerrero, Oaxaca y Chiapas. Mencionó como que el PIB en los estados del Bajío y el Norte, desde la firma del TLC, han crecido 39 por ciento, mientras en Guerrero, Oaxaca y Chiapas, prácticamente cero. Por ello efectivamente resultan importantes las acciones ya anunciadas de desarrollo regional, como el Corredor Salina Cruz- Coatzacoalcos, en Puerto Chiapas y alrededor del Puerto Lázaro Cárdenas para Michoacán y Guerrero.
Conclusión, un buen evento, que permiten inyectar un poco de optimismo, al pesimismo que en algunos sectores y regiones se ha manifestado.

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