Laura Borbolla

Hace un par de semanas daba cuenta del feminicidio de 5 mujeres en una poblado del Estado de México, la buena noticia es que ya fueron detenidos dos de los probables responsables, quienes además tienen más cuentas en materia de homicidio, cuyo móvil es un tema de ajustes territoriales de diversos grupos de la Delincuencia Organizada que buscan imponerse en el comercio de drogas en el estado (narcomenudeo).

La Fiscalía General de Justicia del Estado de México, es encabezada por Alejandro Gómez Sánchez, quien tiene más de dos décadas de experiencia en materia de seguridad y justicia, ya que se ha desempeñado en distintos cargos, tanto en las extintas Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, como de la República.

En el Estado de México, fue el último procurador y se convirtió en el primer Fiscal.

Pocas veces, podemos analizar las actuaciones de las autoridades locales, sin embargo, en las circunstancias en que se encuentra el país respecto a los índices de criminalidad, surgen temas que indiscutiblemente, requieren una atención prioritaria, sobre todo si hablamos de un estado, que es de los más grandes y poblados del país, que tiene una relación de vecindad con la Ciudad de México, etc.

Los esfuerzos del Fiscal, se acompañan de un equipo que tiene récord en sentencias en materia de trata de personas, que ninguna entidad federativa tiene, lo cual tiene un explicación al igual que otros temas que tiene a una Fiscal experta en temas de trata, bajo el mando de la Fiscal Central para la Atención de Delitos Vinculados a la Violencia de Género, quien además mantiene una estrecha relación con los colectivos de víctimas en materia de desaparición, hablo de las Maestras Guillermina Cabrera y Dilcya Samantha García Espinoza de los Monteros.

Evidentemente, muchos de ellos al igual que el Fiscal General, tienen experiencia tanto a nivel local como federal, lo cual corrobora, lo que en muchos espacios de esta columna he insistido, sin duda los perfiles si importan.

Actualmente, la Policía de Investigación de la Fiscalía, ha tenido más de 5 bajas de sus elementos, producto de las investigaciones vinculadas con narcomenudeo y los pleitos territoriales de algunos grupos de la delincuencia organizada, que opera en los límites de “tierra caliente”, es decir, los municipios colindantes con los estados de Morelos, Michoacán y Guerrero.

Para el análisis y reflexión, queda considerar que la prevención de delitos, de forma y fondo; es y será siempre la mejor forma de controlar y atender el problema, lo cual en términos presupuestales es mucho más barato, que el investigar. Quizá en este tema valga la pena que el Fiscal explore la creación de un grupo interdisciplinario, para que le auxilien en la coordinación de este tema.

Sin embargo, debemos de tener siempre en mente, que lo que se debe de buscar es romper el circulo vicioso, del miedo y la falta de denuncia. Los ciudadanos en general y en este caso en concreto, los del Estado de México, deben de confiar y darle el beneficio de la duda al Fiscal y todo su equipo.

En el caso de los 5 feminicidios, comentados el pasado 13 de julio, fueron esclarecidos, por la intervención de peritos en materia de balística, grafoscopía, etc. Ya que las armas fueron usadas por los imputados en otros homicidios y la cartulina con “narcomensaje” fue coincidente en la escritura de otro suceso delictivo.

Sin duda, todos los que trabajamos en el sistema de seguridad y justicia penal adversarial, apostamos a que la ciudadanía perciba el cambio en su entorno, lo cual ocurre, si y soló si, acompañan a la autoridad.

De forma y fondo, deseo que como este caso de éxito, todas las entidades federativas tengan el mejor de los resultados, por el bien de la ciudadanía en general y más porque en el caso de los delitos federales, se ha tenido un desencanto generalizado.

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