Exceso policial Vs cumplimiento de un deber

29 de Agosto de 2025

Laura Borbolla
Laura Borbolla

Exceso policial Vs cumplimiento de un deber

LauraBorbolla-Web

En días pasados tuvimos cuenta de varios eventos derivados de las protestas por la muerte de George Floyd, quien el 25 de mayo de 2020, falleció como consecuencia de una mala técnica de detención y sometimiento a cargo de un policía de la ciudad de Minneapolis, Minnesota, Estados Unidos, la causa de las manifestaciones son históricas en términos culturales del vecino país. Por un lado, George, se sabe era una persona afrodescendiente y activista y por el otro el policía es un extremista blanco; paradójicamente las mismas causas por las que los Estados Unidos tuvieron su guerra civil.

El fondo de las protestas es el abuso de autoridad a cargo del grupo de policías, que sin razón aparente, detienen a George Floyd, otros dice que su detención es por cuestiones de odio y su color de piel, es decir, por discriminación, las policías de cualquier lugar de los Estados Unidos, dentro de sus protocolos, marca el que a la mínima provocación a cargo de un ciudadano y falta de atención, pueden utilizar sus comandos de voz, seguidos incluso de disparar, ello siempre se ha justificado, ya que en el vecino país cualquier persona puede estar armada, hasta los dientes, con igual o mejor capacidad de fuego que un policía.

La historia constitucional de los Estados Unidos, establece en la segunda enmienda: “que el pueblo estadounidense tiene el derecho a poseer y portar armas”, esto se ha intentado cambiar por algunos, sin embargo, la industria del rifle y/o armerías más importantes, que conforman un porcentaje considerable del PIB de ese país, no permitirán que esto cambie, por lo que, las protestas muy probablemente duren un tiempo más; pero la respuesta del gobierno estadounidense es reforzar la presencia policial y buscar restablecer el orden, a través de su Guardia Nacional, que no es otra cosa que una autoridad militar, que busca estabilizar el orden, a través de la implementación de herramientas temporales que limitan algunas libertades, como lo son toques de queda, revisiones y restricciones en el tránsito.

El grado de la intensión de los policías para cometer el homicidio de George Floyd, es muy discutible, ya que el dolo puede ser desde el más agravado que es el conocido como el de primer grado, un dolo preterintencional que es conocido como intermedio o de segundo grado o un dolo culposo o negligente que es conocido como de tercer grado, es decir la intensidad de querer, conocer y aceptar el resultado del hecho es de mayor a menor. Todo quedará en manos del fiscal y juez del caso, respecto de la individualización que se busque en términos de culpa para cada policía. Lo indignante del mal uso y resultado de la actuación policial, ha dado la vuelta al mundo e hizo eco en nuestro país, el cual no está exento de situaciones equiparables como la descrita con George Floyd, tenemos el caso de Jalisco con la muerte de Giovanni López.

Para bien o para mal, la diferencia entre un caso y otro es la cantidad de información que hay, mientras que en lo ocurrido en Minneapolis hay pruebas e información hasta de sobra (audio y video en tiempo real); en México, se desató una guerra de dimes y diretes que no se atienden en las instancias correspondientes. Las protestas han generado más violencia como la ocurrida en la Ciudad de México de parte de los policía que golpean fuertemente a una chica adolescente.

Nada justifica una mala actuación policial, sin embargo, el cumplimiento de un deber, tiene como base la capacitación extraordinaria, basada en protocolos de manejo de masas, motines, marchas, estrés, contención, provocación, etc. Lo cual en la Ciudad de México se perdió ya que se suprimió la existencia del grupo de granaderos, y que en otros lugares del país ni siquiera existen. De forma y fondo, necesitamos analizar con cifras y mapas de riesgo, la capacidad de nuestras policías, es decir, el estado de fuerza con que se cuenta y sobre todo si tenemos la tecnología que nos permita saber y conocer las esencias de las manifestaciones. Él hubiera, decía mi padre: -“es la conjugación en tiempo de los pendejos, es lo que no fue y debió de ser, quizá”, sin embargo; quizás y si “hubiéramos realizado infiltración en la marcha del viernes en la Ciudad de México, y si hubiéramos monitoreado la organización de la manifestación, y si hubiéramos anticipado que, si había manifestaciones en otros lugares del mundo en contra de las representaciones diplomáticas de nuestro país vecino…” quizá hubieran sabido que dentro de los manifestantes había chicas adolescentes como la que lesionaron los policías, quizá no se hubiera subestimado la marcha y su traslado a la casa Jalisco, hay muchos si hubiera, … si hubiera. Lo cierto es, que eso ya no ocurrió, y deseo aprendamos a manifestarnos pacíficamente y que las policías cuenten con mejor capacitación por el bien de todos..