Laura Borbolla

México afronta la pandemia del Covid-19, actualmente estamos en la fase dos en transición con la fase tres, resulta complicado hablar del tema de salud con un enfoque de seguridad nacional, más si culturalmente hablando, siempre existe la premisa de aquí y a mí no me va a pasar.

Hace algunos años, un amigo suizo que trabajaba como empleado internacional de Nestlé en Querétaro, comentaba que había muchas cosas que los suizos quisieran que tuviera su país y que no se explicaba, el porqué el mexicano no era consciente de todo lo que México nos ofrece.

Dijo: – que ante una crisis, el mexicano en general no reacciona bien; fue muy duro su comentario y no estábamos bajo esta pandemia. Concluyó diciendo, esto es que en general,  ya que se rigen bajo dos antivalores:

El primero es, “no pasa nada”; así se les esté cayendo la casa y el segundo es, “el que no transa, no avanza”; es decir, hay que buscar cómo no hacer lo correcto y darle la vuelta a la ley.

Lamentablemente, la pandemia nos está poniendo a prueba en todos los sentidos (salud, económico, social, cultural y político) y los resultados son poco halagüeños, por un lado lo idóneo es que, nadie esté en la calle, la fase dos es de “sana distancia”; pero en este México, con una economía tan convulsa, en la que, “el que no transa no avanza”, pues muchos mexicanos no pagan impuestos, ya que se mueve más dinero en la economía informa que en la formal. Lo que impacta en tener un sistema de salud precario, no de un país con la economía del G20.

Es por ello que como México no hay dos, por ser un país de contrastes dramáticos, por un lado hay quien reacciona solidariamente y responsablemente; pero por el otro hay saqueos en centros joyeros y de supermercados con robos de pantallas y teléfonos celulares. Al final de cuentas, ningún sistema de salud del mundo, ni ningún país se ha librado de la pandemia y las recomendaciones son iguales que las que hace un poco más de cien años, se indicaban para la mal llamada “gripe o influenza española”.

De forma y fondo, hay que regresar a lo básico, educar en valores, más ahora que debemos de estar en casa, con una sana distancia y convivencia, lo cual le toca siempre a los papás, además de  mantener y practicar los mejores hábitos de higiene personal, como: lavar las manos bien con agua y con jabón, limpiar los espacios personales y sobre todo los públicos con agua, jabón, cloro, pinol, mantener el orden y respetar a la autoridad y la ley, por eso, es un tema de Seguridad Nacional, la suma de las individualidades, son la colectividad y la nación somos todos.

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