Simón Vargas

Primero, fue necesario civilizar al hombre en su relación con el hombre. Ahora, es necesario civilizar al hombre en su relación con la naturaleza y los animales.
Víctor Hugo

Hemos relacionado la imagen de los granos de arena con el concepto de infinito, durante años en el conocimiento popular se ha considerado que es casi imposible contar estas pequeñas partículas de dióxido de silicio, desafortunadamente, fuera de paradojas, la arena no es un recurso ilimitado, por el contrario, comienza a ser un bien natural que se está agotando con rapidez.

Esta materia prima es la segunda más demandada después del agua, actualmente es un elemento que se emplea para hacer hormigón, chips, detergentes, pinturas, vidrio, aparatos electrónicos, plásticos, cosméticos incluso hasta pasta de dientes, por mencionar algunos; aunque su principal aplicación se enfoca en la construcción, la cual consume aproximadamente una cuarta parte de la arena del planeta.

La construcción ha sido un detonante para la utilización de arena y continuará como un factor a considerar, ya que, de acuerdo a un informe de Naciones Unidas, el 54% de la población mundial vive en zonas urbanas y se prevé que la cifra aumente hasta 66% en 2050, siendo India y China los países donde se producirá un mayor incremento. 

Gracias a dicha explosión demográfica India tiene la tercera industria de la construcción más grande del mundo, después de China y Estados Unidos; lo que representa el 9% de su economía y emplea a más de 35 millones de personas, por lo que, se ha convertido en un punto clave para el enriquecimiento ilícito, de acuerdo al análisis Sand Mafias in India de la Global Initiative Against Transnational Organized Crime la venta ilegal no siempre es realizada por una pandilla criminal. Al igual que el contrabando de drogas a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México, la extracción de arena presenta una mezcla de emprendimiento auto-organizado por parte de los aldeanos, así como actores criminales estructurados jerárquicamente”.

Esta investigación detalla que dependiendo de su composición química y de dónde se origina, la arena puede contener tierras raras, como la ilmenita, que se utiliza para fabricar titanio usado en las industrias nuclear y aeroespacial, así mismo, menciona que a pesar de tener una enorme cantidad de arena en los desiertos ésta no es apta para trabajos de construcción, ya que la erosión del viento la redondea demasiado para actuar como un enlace en el cemento, por lo que no es tomada en cuenta, mientras que el peso de la demanda industrial recae en los depósitos fluviales, costeros y continentales.

Como toda extracción ilegal conlleva riesgos ya que los buzos tienen que zambullirse cada vez más profundo hacia los lechos de los ríos, recogen arena en cubos que luego son tirados a la superficie por barqueros, pero eso no es todo, sino que las agresiones y la coerción son constantes, buscan alejar a los ambientalistas, a políticos que se niegan a ser comprados o incluso personas que viven cerca de los puntos de extracción. 

Podría parecer que es un recurso el cual el ambiente proveerá de forma inagotable, sin embargo, la formación de arena es un proceso lento y la demanda cada día va en aumento, superando la capacidad de regeneración de la naturaleza, por lo que se ha recurrido a la extracción ilegal de ríos y en algunas ocasiones del fondo marino.

Este problema no solo es exclusivo de India, en México ha comenzado a darse un problema similar, con cerca de 11.500 km de playa en nuestro país en lugares como Holbox, Cozumel y Baja California Sur ya se han presentado saqueos, así mismo, de acuerdo a datos de la PROFEPA entre 2013 y 2018 se tuvo un registro de 89 denuncias siendo Oaxaca, Chiapas y Jalisco los estados que más reportes presentaron; incluso la prohibición en Estados Unidos de explotación de este recurso ha traído consigo que en nuestro país haya un aumento de la extracción ilegal para exportarla.

El tráfico de arena ha sido un tema que poco a poco ha lacerado muchos rubros de la sociedad como: la economía, la construcción, el turismo e incluso ha sido un factor importante para el cambio climático, pero a pesar de que es una cuestión de suma importancia, hasta el momento se le ha dedicado poca investigación y difusión, lejos está de compararse con la extracción ilegal de diamantes, el narcotráfico, o con la circulación ilegal de fauna silvestre; sin embargo, este recurso es tan valioso que de acuerdo a información de National Geographic es exportado desde Australia a Arabia Saudita para proyectos de ganancias de tierras, a Dubai donde se usó para construir la torre Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo, y China principal país constructor también importa grandes cantidades de otros países.

Una de las opciones para comenzar a permitir que la producción natural se reestablezca, es reducir el consumo de arena, también se debe pensar en reciclar materiales de construcción, polvo de cantera y escombros de hormigón; además se requieren de nuevas leyes y regulaciones para convertir la utilización de materiales renovables en un parteaguas, es cada vez más visible que la sobreexplotación y contrabando de arena, son actividades que poco a poco han acabado con playas, ríos y ecosistemas completos, por lo que detenerla debe ser un trabajo conjunto.

*Analista en temas de Seguridad, Justicia, Política y Educación. 
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