Guillermo Sesma

La Ciudad de México estuvo a punto de que la Jefa de Gobierno tomara la decisión de volver a semáforo rojo el viernes pasado, no lo hizo, no por falta de motivos médicos ni pandémicos, sino por motivos políticos y económicos. 

El número de contagios va en aumento, así como la cifra de enfermos hospitalizados y de muertos no disminuye. Numéricamente existe un retraso de 10 días donde se reportan las cifras de los estados, es un tema logístico, no hay maldad política, es únicamente logístico. 

De no bajar la tendencia la Ciudad de México y el Estado de México regresarán a semáforo rojo en dos semanas. Lamentablemente no hay razones por las cuales los números bajen. 

En las recientes semanas, la Ciudad de México revivieron las fiestas y conciertos clandestinos. Si, en la Ciudad de México, como muchos lugares de México y el mundo, existen submundos que están desesperados por regresar a una normalidad que está lejos de acontecer. 

Por ejemplo, este fin de semana hubo una fiesta electrónica con más de cinco mil personas. Los covidiotas asistentes a estás fiestas en verdad no están viendo la realidad que vivimos. 

Son covidiotas organizadores, covidiotas asistentes y malas autoridades que poco hacen para que esto no suceda. 

Las medidas sanitarias se han ido relajando peligrosamente. Una cosa son las necesidades económicas que obligan a los ciudadanos a volver a trabajar y tener que salir de su casa y otra profundamente distinta son las irresponsables decisiones de estos covidiotas

Si uno recorre la ciudad por los diversos lugares se nota el relajamiento, pero debemos recordar que México y el resto del mundo está en una situación delicada. 

La pandemia no ha pasado y ahora se viene una segunda ola. Europa se convirtió en el oráculo de lo que nos va a pasar en materia de Covid-19. 

En días recientes los presidentes de los países que han sido más afectados como España, Francia e Italia, han reconvenido con sus diferentes congresos y gabinetes, levantando las alarmas sobre esta nueva ola o repunte en contagios y muertes. 

›EnMéxico no se han tomado medidas adicionales a lo que parece que se nos viene, la combinación entre la Covid, la influenza estacional y los climas fríos que propician enfermedades respiratorias, pone a México y al mundo nuevamente a merced de la pandemia. La posibilidad de la vacuna toma el tiempo que toma, el reloj y el calendario no se pueden acelerar y seguramente será hasta mediados del 2021 cuando el plan de vacunación pueda suceder.

Claramente necesitamos limitar a estos covidiotas. Se necesita responsabilidad social y ayudar a las autoridades a que hagan su trabajo y así poder contener el virus lo más que se pueda. 

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