Foto: Cuartoscuro

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Tomás de la Rosa

En México, el financiamiento de las empresas a través del mercado local de valores está en pañales, a pesar de que su uso mejora el perfil de deuda de las compañías y acelera el crecimiento de las mismas por el menor costo del dinero, su uso representa menos de 5.0 pesos de cada 100 del financiamiento total al sector no financiero en el país. Eso significa que algunas que algunas pequeñas y medianas empresas tengan que pagar tasas de interés por arriba de 150% y otras paguen menos del 6.0%.

Con las tasas actuales de mercado, una empresa que requiera un millón de pesos de crédito, de cumplir con los requisitos, acabará pagando en algunos casos 2.5 millones, de los cuales 1.5 millones de pesos será el costo del dinero, esto según los costos que ofrece el sitio especializado en comparar costos financieros, TuDecides.com

Entre sus comparativos están los préstamos “PyMe Compartamos Banco Mujer” con un costo anualizado de 107.7% o de 157.8% con Financiera Independencia. Aunque también hay opciones de 72.0% con Banco Azteca (de Grupo Salinas, del magnate Ricardo Salinas Pliego) o de 46.5% con Uniclick.

Sin embargo, la deuda colocada en las bolsas de valores en México, Bolsa Mexicana de Valores (BMV) o la Bolsa Institucional de Valores (BIVA), ofrece menores costos financieros.

Por ejemplo, Arrendadora Actinver colocó recientemente deuda por 315 millones de pesos a un plazo de un año y pagará una tasa de interés bruta anual de Tasa de Interés Interbancaria de Equilibrio (TIIE) a plazo de hasta 29 días más una sobretasa de 1.2 puntos porcentuales. Considerando que la TIIE está en 4.4952%, la tasa bruta será de 5.7%.

Otro caso, Almacenadora Afirme, del empresario Julio Villarreal que pretende comprar AHMSA, emitió o colocó títulos de deuda a un año por 150 millones de pesos. La tasa de interés que pagará es de 5.7% anual.

Tanto Actinver como Afirme, además de la tasa de interés pagaron los todos gastos de la emisión. Para el primer caso gastó 2.6 millones de pesos o el equivalente al 0.82% de los títulos de deuda emitidos. Afirme pagó poco más de 172 mil pesos o su equivalente al 0.11% de la emisión de deuda.

Ventajas

La directora general de BIVA, María Ariza, comentó que el “financiamiento a través de la emisión de deuda en el mercado de valores representa muchísimas ventajas para las empresas, las cuales ayudan a fortalecer y consolidar su crecimiento y posicionamiento”.

Además, enumeró siete ventajas. 1) Ofrece una diversificación de fuentes de financiamiento; 2) Es una fuente profunda de recursos en deuda, dada la liquidez de los inversionistas en el mercado; 3) Mejora el perfil de deuda y disminuye los costos de fondeo; 4) Acelera el crecimiento de la compañía sin necesidad de perder el control; 5) Otorga flexibilidad en los términos de la emisión como plazo, denominación y tipo de tasa de interés, ya sea fija o variable; 6) Intensifica el proceso de institucionalización de la compañía, y 7) Da visibilidad y posicionamiento ante otro tipo de proveedores de recursos.

A pesar de esos beneficios, hasta junio el saldo de las emisiones de deuda en el mercado de valores mexicano fue de 557 mil 967 millones de pesos, cifra que representó el 4.9% del financiamiento total al sector privado no financiero.

En el segundo trimestre de 2019, se registró el saldo máximo con 583 mil 947 millones de pesos (pesos al poder adquisitivo de septiembre de 2020).

La mayor fuente de financiamiento a las empresas, fueron los bancos comerciales con 45.4% de los 11.15 billones de pesos del saldo a junio pasado. En segundo lugar estuvo la deuda colocada o contratada fuera de México con el 16.6%, seguido de los créditos bancarios también contratados en el extranjero. Después de la deuda colocada en el mercado local, estuvo la banca de desarrollo que aportó el 4.8% del total.

Para los empresarios que consideran que la BMV o BIVA son exclusivas para las grandes empresas como Teléfonos de México (Telmex), Televisa, Palacio de Hierro, entre otros tantos corporativos gigantes, basta señalar el caso del empresario de origen polaco Adam Wiaktor que en 1996 fundó en la Ciudad de México su empresa Docuformas, una década después rompió todos los mitos al ser la primera Pyme que colocó deuda en la BMV.

A 14 años de que colocó en el mercado, hoy Docuformas que recibió como socios capitalistas a los fondos Alta Growth Capital y al árabe Abraaj Group. Actualmente es una de las mayores arrendadoras independientes (que no pertenecen a un grupos financieros o son los brazos financieros de empresas) en México, es controlada por el fondo de inversión estadounidense Colony Capital y cambió de nombre a MexArrend.

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