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Marco Antonio Aguilar y Brenda Mireles

A veces no sabe de dónde le llegan los tiros, y pese a ser el árbitro del partido, los ataja como si su papel fuera de arquero. Aunque algunos ya vencieron la portería. Diputados, senadores y actores políticos de todos los partidos, incluyendo al presidente Andrés Manuel López Obrador, han disparado a gol. De hecho, este último es el jugador que más se esfuerza en anotar.

Así, de volea, panenka y hasta de chilena, Lorenzo Córdova Vianello intenta atajar los tiros, pero ahora se reconoce ante el penalti más difícil de arbitrar como consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), el garantizar las elecciones más grandes y complejas de la historia: 500 miembros de la Cámara de Diputados y más de 20 mil 300 cargos de elección popular a lo largo de la República.

Lorenzo Córdova, siempre refinado, sereno, aunque a veces sonriente tras sus respuestas, eligió como analogía el futbol para hablar con ejecentral de la competencia político electoral que en septiembre pasado comenzó en el país, un proceso que se asemeja más a una exhibición de artes marciales mixtas en donde el árbitro se lleva su parte en cada golpe bajo que se lanza.

Y es que el contexto político actual es el principal riesgo. La confrontación ha alcanzado niveles inéditos en el país, y el propio consejero admite que dicha polarización “está siendo aderezada por un peligroso componente que es la intolerancia. Cuando polarización e intolerancia se juntan, ya al de al frente no lo ves como un adversario legitimado, sino como un antagonista al que vale la pena descalificar y deslegitimar”. Un ingrediente que acabamos de ver en Estados Unidos en enero, cuando cientos de seguidores del presidente saliente Donald Trump tomaron por asalto al Capitolio dejando cuatro muertos.

Sin querer identificar rostros o nombres de quienes azuzan esta polarización, el consejero presidente acusa a quien se encarga constantemente de descalificar y darle vida a una idea de que el organismo que preside es injusto, inequitativo y falto de transparencia, adelantándose por si las próximas elecciones no le favorecen. 

“Me parece que hay quien está queriendo construir una historia de que estas elecciones no son justas ni transparentes, por si se ocupa después de la elección”, insiste sin mencionar de quien se trata. 

Al dejar la presidencia del INE en 2023, Lorenzo Córdova contempla regresar a la UNAM de tiempo completo en su plaza como miembro del cuerpo docente e investigador; un objetivo profesional que no ha abandonado

Pero aunque Córdova Vianello no lo dice, López Obrador es el único personaje que en estos dos años se ha referido insistentemente al INE en esos términos. Al menos lo hace en promedio cada cuatro días, revela la contabilización de SPIN Taller de Comunicación Política. Descalificaciones, acusaciones o el enfrentamiento directo ha sido el lenguaje del titular del Ejecutivo; la más reciente, para negarse a suspender las ruedas de prensa durante el proceso electoral, y asegura que el Instituto aplica una “censura abierta y descarada”. 

No se advierten tiempos fáciles. Las constantes descalificaciones, ataques indirectos y personales tienen “un fin perverso”, asegura el consejero presidente del Instituto. 

Otro de los actores del que el INE tiene que cuidarse de los tiros a gol, es el Tribunal Electoral (TEPJF), aunque el 95% de sus resoluciones reafirman los acuerdos del Instituto, el resto han resultado de alto impacto y controversiales; pero Lorenzo Córdova prefiere dejar pasar el balón: “La relación entre el INE y el Tribunal es compleja, pero es indispensable que esa relación se dé”. 

La comunicación es la clave, “el Tribunal no tiene la sensibilidad del campo”, explica, pero el trabajo coordinado fortalece la democracia de cara a la gran final. Así, sostiene, entre el INE y el TEPJF no hay rivalidad.

93 millones  de electores podrán votar en junio próximo en el país

Entre violencia, confrontación y pandemia

Además de ser la elección más grande de la historia, el INE organiza unos comicios en medio de la pandemia y en un contexto de violencia inédito. Lorenzo Córdova asegura que en el INE no están improvisando, “pero evidentemente nunca habíamos realizado una elección tan grande en un contexto tan complicado”.

“Aquí afortunadamente no somos
la primera institución electoral que tiene que organizar unas elecciones en este contexto (…) Hemos construido nuestras propias buenas prácticas y
ya fuimos a las urnas en octubre pasado en Coahuila e Hidalgo, entonces
no estamos improvisando”, afirma el consejero presidente.

Sin embargo, aunque en el mundo se han realizado 50 elecciones durante la pandemia de la Covid-19, México
y América Latina son regiones donde se ha batallado para dar credibilidad a estos procesos.

En el Índice de Democracia 2020, que elabora cada año The Economist y que publicó este miércoles, las libertades democráticas retrocedieron en casi el 70% de los países del mundo, debido a las restricciones provocadas por la lucha contra la pandemia. El resultado global fue de 5.37, “el peor promedio mundial desde que se creó el índice en 2006”, señala.

El estudio elaborado por la unidad de investigación del semanario británico colocó, por encima de 8 puntos, los países que se consideran “democracias en toda regla”, allí aparecen 23, Noruega el primero, con un índice de 9,81.

El resultado se calcula en base 10 según 60 criterios agrupados en cinco categorías: proceso electoral y pluralismo, libertades civiles, funcionamiento de gobierno, participación política y cultura política.

La democracia en México no es de las mejores. Según el Índice, nuestro país tiene una calificación de 5.7 en el funcionamiento del gobierno, y de 5.8 en libertades civiles. Tomando en cuenta determinantes como el proceso electoral y la participación política, durante el año pasado México alcanzó un promedio de 6, colocándose en el puesto 72, debajo de otras naciones latinoamericanas como Argentina o Brasil.

Desafío presidencial. Los señalamientos del presidente hacia el INE, uno de los retos de Córdova

Las caras del problema 

Foto: Cuartoscuro

En México esta debilidad democrática se muestra de diferentes formas. Por ejemplo, desde hace dos años, al menos en 148 ocasiones —en promedio cada cuatro días—, López Obrador ha lanzado algún comentario contra el árbitro del proceso electoral, uno de los eslabones más importantes de la democracia. Estas declaraciones generalmente son negativas y menguan la tarea del INE. Lo hace ya no sólo en sus mañaneras, también en sus videos en redes o actos públicos. 

“En este partido, el presidente no juega”, asegura Córdova Vianello a pregunta expresa de ejecentral sobre el papel del Ejecutivo en este juego de futbol.

Pero el presidente insiste. Una de las ideas más utilizadas por López Obrador por ejemplo, es: “vamos a estar pendientes de que no haya fraudes. Me voy a convertir en un guardián para que se respete la libertad de los ciudadanos para elegir libremente a sus autoridades”. 

-¿Morena y el Presidente son una amenaza para el INE?, se le preguntó y por quinta vez repitió la misma respuesta, sin señalar nombres o siquiera instituciones:

“Hay quien esta queriendo construir una historia de que estas elecciones no son justas, no son transparentes, no son equitativas, por si se ocupa después de la elección”.

Es por eso que en este momento, el principal desafío que enfrenta la elección es la confrontación inédita en el país. “Es un contexto polarizado, como pocas veces antes. Pero a diferencia de otros momentos, yo lo digo así, es normal que durante las elecciones se intensifique la oposición, la contienda, el contraste entre los partidos políticos. La polarización es normal en la vida pública cuando se disputa el poder político”, pero ahora se suma lo que el presidente del INE llama “un peligroso componente”: la intolerancia, “un valor profundamente antidemocrático”. 

Cordialidad. El consejero presidente certificó el registro de López Obrador como candidato a la presidencia en el 2018

Bajo la polarización se esconde la intolerancia, y es algo que acabamos de ver en el país vecino. “Eso habla de lo tenso que está el ambiente político en México y en el mundo”, subraya Córdova Vianello sobre la toma del Capitolio en Estados Unidos que llevó a juicio político a Trump, al también señalar que esto es provocado cuando la polarización política cuenta con este “germen de la intolerancia”.

Lo que también preocupa al árbitro de esta elección es la violencia que, desde septiembre de 2020, de acuerdo con un reporte de Consultora Integralia, suma 73 agresiones con motivación política y 88 víctimas, 64 de los cuales fueron homicidios dolosos. Estos datos la convierten, comparativamente a otros años electorales, en el más violento de la época reciente.

(En) México no hay posibilidades de cometer fraude en las elecciones”  Lorenzo Córdova Vianello consejero presidente del INE.

El último reto

Estar al frente del INE durante las elecciones más desafiantes que haya visto nuestro país es una tarea titánica. Amante del futbol soccer,
Lorenzo Córdova sabe que “el árbitro está condenado a quedar mal con
todos”. Pero no sólo debe hacer que los jugadores respeten las reglas, “la
templanza es una cualidad indispensable”. Tampoco puede ser omiso,
ni protagonista. 

Podría parecer una tarea solitaria, pero el presidente del organismo asegura que no lo es: el cuerpo colegiado del INE y pueden intervenir, e incluso los mismos ciudadanos. 

“A pesar de que desde la tribuna le chiflan, de que los contendientes lo acusan de sesgo, es importante que el árbitro nunca se olvide que él no es uno de los protagonistas, y en su tarea arbitral nunca debe caer en la tentación que le van a poner los jugadores de convertirse en una de las contrapartes. El árbitro tiene que estar por encima”, dice, preparándose para su papel en junio y citando al periodista Eduardo Galeano en su libro “El Fútbol a Sol y Sombra”.

Cuestionado sobre la función que desempeña el INE, el consejero presidente asegura que se trata de una institución bien posicionada en el imaginario colectivo. “Después del Ejército y la Fuerza Aérea, es una de las instituciones que más confianza generan en los ciudadanos”.

Lorenzo Córdova está consciente que su trabajo al frente del Instituto tiene fecha de caducidad: 25 meses.
En abril de 2023 el organismo operará bajo un nuevo liderazgo, pero en su mente la prioridad por ahora son
las elecciones.

“Estaré listo para entregar la presidencia a quien decida el Congreso de la Unión. Entregaré la presidencia cuando tenga que entregarla, es decir, el 4 de abril de 2023. Tengo una responsabilidad que cumplir, y hasta entonces es importante que no nos distraigamos respecto de lo que ocurra”, comenta ante la perspectiva del fin de su gestión. 

Al cuestionarle sobre su sucesor o sucesora, Lorenzo Córdova reconoce que “hay personas muy valiosas en este país que podrían hacer un trabajo impecable en su momento”.

“Al final del día las personas somos efímeras, pero afortunadamente el IFE estaba ahí antes que  nosotros y el INE va a seguir estando después de que nosotros nos vayamos”, aceptó el funcionario.  

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