Sin remedio
Las antiguas publicaciones de Elizabeth Vilchis vuelven al centro de la polémica y exhiben una faceta que contrasta con su papel durante el sexenio de López Obrador.
CIUDAD DE MÉXICO, 25MAYO2022.- Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, encabezó la conferencia matutina y presentación de la sección “Quién es quién en las mentiras” a cargo de su titular Ana Elizabeth García Vilchis. FOTO: MARIO JASSO/CUARTOSCURO.COM
/Mario Jasso/Mario Jasso
El de Elizabeth Vilchis es, por dónde se le vea, un caso perdido. Tuvo su momento culminante en el sexenio lopezobradorista, cuando la regla era 90% de lealtad y el otro 10% no importaba. Ahí despuntó como la chica del No es falso pero se exagera. Alguien, por fortuna, tuvo el acierto de evaluar con rigor su desempeño y su aportación en el obradorato y decidió que la mañanera era mucha tribuna para tan poca aportación y, sobre todo, tanto riesgo. Ese alguien le hizo un gran servicio a la presidenta. Era cuestión de tiempo para que se descubriera la verdadera personalidad de Vilchis, esa que dejó plasmada en sus redes sociales hace 15 años y que retrata a una persona ignorante, agresiva, intolerante, racista, clasista y muy, pero muy vulgar. No solo la mañanera le quedaba grande, el papel de vocera oficiosa pero informal, que hoy tiene, resulta inconveniente. Después de que su verdadero pensamiento ha quedado al descubierto, Elizabeth Vilchis es cosa juzgada y entre más lejos esté de la 4T menos riesgos correrá el proyecto de la transformación.