Las ruinas de unos y las esperanzas de otros

14 de Marzo de 2026

Las ruinas de unos y las esperanzas de otros

presupuesto

Las consecuencias del ajuste presupuestal han comenzado a registrarse y probablemente sean tan profundas como los daños a la imagen del grupo gobernante.

Las caídas en el presupuesto 2016 en más de 25 por ciento en la Secretaría de comunicaciones y Transportes, en Salud de 6 por ciento, así como en Desarrollo Social y en Educación Pública en proporciones cercanas al 5 por ciento sacudirán el empleo y el ingreso de miles de personas cercanas a las cadenas de provisión y de servicio de esas dependencias.

Algunas de las promesas centrales de la administración de Enrique Peña Nieto se esfuman. Entre ellas la oferta del seguro social universal.

No es común que un gobierno dé a conocer de manera tan directa y explícita, así como hacía su oferta programática, los datos correspondientes al ajuste al que lo obliga la condición macroeconómica y los propios errores o abiertas comunicaciones en su planeación estratégica.

Es infrecuente también asociar el daño a los ingresos de millones de personas con un problema “de imagen”. Y sería un asunto relativamente superficial si no fuera evidente que en tiempos de creciente competencia electoral y de difusión de las imágenes de los gobernantes o de quienes aspiran a serlo es central al proyecto de acceder o conservar el poder político federal.

De ahí que no será extraño advertir en estos días y semanas la ausencia de información oficial del gobierno federal sobre la reducción de sus propósitos de 2012, en particular los de mayor impacto social.

Nuevamente, en el curso de este sexenio, veremos la convergencia de una problemática de carácter operativo, la capacidad de hacer eficaz el funcionamiento del gobierno, y la de carácter mediático, la habilidad para hacer aceptable, la radical disminución de la oferta de gobierno.

Si de buenos deseas se tratara todos acompañaríamos la idea de que al gobierno debe irle muy bien para que a la sociedad le corresponda igual suerte ante la eficiente administración de recursos abundantes. Eso no existe.

A ello se agrega que al menos dos tercios de la opinión pública y de las fuerzas políticas construirán sobre las ruinas de las expectativas que se esfumaron.