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Redacción ejecentral

Las quejas y denuncias se han incrementado en el Poder Judicial de la Federación, algunas son bolas de humo, otras merecen sanciones menores, pero unas más son graves e  insistentes; algunos de esos casos importantes, dicen los que saben, se concentran en una quinteta de jueces y magistrados que están bajo investigación, a quienes revisan a detalle su patrimonio, incluyendo ingresos y gastos, porque parece que acumulan significativas diferencias. Otra sorpresa serán las investigaciones a un exconsejero de la Judicatura Federal, Alfonso Pérez Daza, a quien atribuyen no sólo “apadrinar” nombramientos, lo que incluía jueces, magistrados, y hasta secretarios y actuarios, además de frenar o impulsar procedimientos administrativos internos e incidir en resoluciones, algunas de ellas que convenían a sus familiares litigantes; pero hay algo más, su administración y los gastos ejercidos con la implementación del nuevo sistema penal acusatorio. Oséase que el que no llegara como magistrado en el Tribunal Federal de Justicia Administrativa, uno de los órganos más importantes contra la corrupción, no fue por su pasado priista o panista, sino porque lo investigan, y porque descubrieron que aún trata de incidir en casos en órganos jurisdiccionales, argumentando que lo hace en nombre del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

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