¿El ayuno intermitente realmente ayuda a adelgazar? Estudio revela que no funciona como una dieta y explica la razón

17 de Febrero de 2026

¿El ayuno intermitente realmente ayuda a adelgazar? Estudio revela que no funciona como una dieta y explica la razón

Un nuevo análisis científico reabre el debate sobre el ayuno intermitente y cuestiona su impacto real en la pérdida de peso.

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El ayuno intermitente volvió al centro del debate científico internacional.

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Foto: Perry Fel/ Unsplash

El ayuno intermitente volvió al centro del debate científico internacional.
Foto: Perry Fel/ Unsplash

Durante años, el ayuno intermitente se convirtió en la estrella de las dietas. Entre alfombras rojas, entrenadores personales y cifras alarmantes de sobrepeso global —2.500 millones de personas según la OMS en 2022—, la narrativa parecía perfecta: menos horas para comer, más posibilidades de adelgazar. La tendencia cruzó consultorios, gimnasios y redes sociales con una fuerza difícil de ignorar.

Pero cuando el brillo mediático se apaga, la ciencia exige datos. Y ahí es donde el discurso cambia. Una revisión reciente analizó de forma rigurosa lo que realmente sucede en el cuerpo cuando se restringen los horarios de comida. El resultado abre conversación y obliga a mirar más allá del entusiasmo colectivo.

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La restricción calórica sigue siendo clave en la pérdida de peso. / Foto: Keesha’s Kitchen/ Unsplash

¿Qué es el ayuno intermitente?

No se trata de un alimento específico ni de eliminar grupos nutricionales, sino de organizar el reloj. El esquema más popular propone ayunar 14 o 16 horas consecutivas al día. Existen variantes: días alternos, periodos periódicos o diferentes intervalos según la estrategia elegida.

Diversas investigaciones previas habían asociado este patrón con pérdida de grasa, menor inflamación e incluso reducción del riesgo de ciertos tipos de cáncer, como observaron investigadores del King’s College de Londres. Además, el interés creció tras el Premio Nobel de Medicina otorgado en 2016 a Yoshinori Ohsumi por sus hallazgos sobre la autofagia, mecanismo celular que se activa ante la escasez de nutrientes y que implica que el organismo utilice componentes dañados como fuente de energía.

Muchos interpretaron ese descubrimiento como un aval indirecto al ayuno intermitente para adelgazar. Sin embargo, esa conclusión simplificó un fenómeno biológico mucho más complejo.

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¿Qué reveló un nuevo estudio sobre el ayuno intermitente?

La revisión publicada por Cochrane Library reunió 22 ensayos clínicos aleatorizados con 1.995 participantes de Norteamérica, Europa, China, Australia y Sudamérica. Se incluyeron distintos formatos de ayuno intermitente y se realizó seguimiento de hasta 12 meses para comparar resultados frente a recomendaciones alimentarias tradicionales.

La conclusión fue clara: no se observaron diferencias clínicamente significativas en la pérdida de peso respecto a los métodos convencionales. En otras palabras, extender las horas sin comer no ofreció beneficios adicionales ni aceleró la reducción de peso. El factor determinante siguió siendo la restricción calórica total.

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Investigadores analizaron casi dos mil casos durante un año. / Foto: Tara Evans/Unsplash

¿Qué opinan los científicos sobre el ayuno intermitente?

“El ayuno intermitente simplemente no parece funcionar para adultos con sobrepeso u obesidad que intentan perder peso”, afirmó Luis Garegnani, autor principal de la revisión del Centro Cochrane Asociado del Hospital Italiano de Buenos Aires. También señaló: “Podría ser una opción razonable para algunas personas, pero la evidencia actual no justifica el entusiasmo que vemos en las redes sociales”.

Los investigadores subrayan que el método “no está a la altura de la fama” y recomiendan que los médicos adopten un enfoque individualizado. Admiten, además, que existen inconsistencias en algunas muestras y que se requieren más estudios en países de ingresos bajos y medios, así como análisis sobre diabetes, comorbilidades y satisfacción de los participantes.

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