¿Quién era el “Hermano Wang”? Así operaba el presunto enlace entre China y el Cártel de Sinaloa para fabricar fentanilo
El caso del “Hermano Wang” expone la presunta red que unía a fabricantes chinos de precursores químicos con laboratorios de fentanilo en México
El ascenso y caída del “Hermano Wang”
/Foto: Especial
Para integrantes del Cártel de Sinaloa, Zhang Zhidong, conocido como el “Hermano Wang”, era mucho más que un proveedor. “Era el número uno”, asegura Enrique —nombre ficticio—, quien se identifica como coordinador de alto nivel de la organización criminal.
De acuerdo con testimonios recabados por la BBC y con investigaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos, Zhang habría construido una compleja red internacional que conectaba a fabricantes de precursores químicos en China con laboratorios clandestinos en México, donde se producía fentanilo destinado principalmente al mercado estadounidense.
El opioide sintético, hasta 50 veces más potente que la heroína, provoca decenas de miles de muertes cada año por sobredosis, especialmente en Estados Unidos.
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De universitario destacado a presunto operador del narcotráfico
Zhang se graduó en 2010 de la Universidad de Pekín con una licenciatura en Filología Hispánica y llegó a México para trabajar en una empresa minera china.
Excompañeros lo describen como un joven inteligente, con dominio del español y facilidad para establecer relaciones. Tras la quiebra de la compañía en 2013 permaneció en México y, según antiguos colegas, comenzó a ofrecer servicios de cambio de divisas que posteriormente levantaron sospechas de lavado de dinero.
Documentos judiciales estadounidenses sostienen que desde 2016 encabezó una organización dedicada al tráfico de drogas y al blanqueo de recursos.
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Así operaba la cadena de suministro de precursores
Según miembros del cártel entrevistados bajo anonimato, Zhang utilizaba sus contactos en China para conseguir los productos químicos necesarios para fabricar fentanilo.
Los cargamentos eran enviados por vía marítima o aérea hacia México, donde redes criminales los distribuían a laboratorios clandestinos instalados principalmente en Sinaloa.
Luis, otro presunto integrante del grupo criminal, afirma que conoció a Zhang en 2019 durante una reunión donde ofreció los precursores químicos. Poco después comenzó a trabajar como “cocinero” de fentanilo y asegura haber presenciado la muerte de varios compañeros por exposición accidental a sustancias tóxicas durante el proceso de fabricación.
Las acusaciones en México y Estados Unidos
Las autoridades mexicanas atribuyen a Zhang la distribución de más de 1,800 kilogramos de fentanilo, además de cocaína y metanfetamina, así como el manejo de ganancias superiores a 150 millones de dólares anuales.
En Estados Unidos enfrenta cargos por narcotráfico y lavado de dinero. La acusación sostiene que coordinó una red de más de 100 empresas fantasma utilizadas para mover recursos obtenidos del tráfico de drogas mediante cuentas bancarias abiertas por terceros.
El acusado se declaró inocente y permanece a la espera de juicio.
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Su captura afectó temporalmente el negocio del fentanilo
Zhang fue detenido en México en octubre de 2024. Aunque inicialmente obtuvo prisión domiciliaria, logró escapar presuntamente a través de un agujero en una pared y huyó en un avión privado hacia Cuba y posteriormente a Rusia, donde fue detectado utilizando documentos falsificados.
Tras ser devuelto a México fue extraditado a Estados Unidos en 2025.
Miembros del Cártel de Sinaloa aseguran que su ausencia complicó durante varios meses la obtención de precursores químicos. Incluso la DEA reportó una disminución en la pureza del fentanilo, consistente con dificultades para acceder a ciertos insumos.
Sin embargo, especialistas como Victoria Dittmar, investigadora de InSight Crime, advierten que estas interrupciones suelen ser temporales. La cadena de suministro se adapta rápidamente y los intermediarios son reemplazados.
Los propios integrantes del grupo criminal coinciden en esa evaluación. “Si él se va, alguien más tomará su lugar... el negocio no se detendrá”, resume uno de ellos, reflejando la capacidad de adaptación de las redes internacionales dedicadas al tráfico de drogas sintéticas. YF